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Trabajadores interrumpieron acto presidencial por apagones, y Bolaños los «vulgarea» y califica de «pulgas» a los miles que protestan en las calles

Con información de varias agencias. | 18 de Agosto de 2006 a las 00:00
Un grupo de trabajadores interrumpió este jueves una acto que el presidente Enrique Bolaños presidía en un hotel de la capital, para reclamarle por los cortes de agua potable y energía eléctrica que vive el país bajo su administración, informaron fuentes gremiales. "¡Basta ya de noche oscura!", demandó el grupo de manifestantes que invadió sorpresivamente el auditorio del hotel Camino Real, donde el presidente participaba en la entrega de premios a empresas modelos, con motivo del Día de la Higiene y Seguridad laboral. "¡No es cierto que aquí hay higiene y seguridad laboral (...) si a los trabajadores nos obligan a trabajar en la oscuridad, y andar con la ropa sucia" por falta de agua, protestó uno de los trabajadores que ingresó al local, mientras otro grupo de manifestantes protestaba en las afueras del hotel. "Ya no aguantamos la sed y la oscuridad porque esto conlleva a enormes riesgos laborales, los trabajadores estamos sumamente preocupados y estresados" por eso, reclamó por su lado el dirigente sindical Francisco Martínez. El mandatario trató de hacer caso omiso a la protesta y continuar con la actividad, mientras la policía persuadía a los empleados que abandonaran el lugar, al que se introdujeron con carteles que pedían la expulsión de la firma española de electricidad Unión Fenosa que dispuso los apagones. Para evitar más escándalo, el gobernante de 77 años, visiblemente molesto, decidió dejar que los trabajadores desahogaran su ira. "Bueno, ya hablaste (suficiente), tenés derecho a protestar con decencia y tener tus cartelones", pero "ahora quiero explicarte" el motivo de los racionamientos, le dijo Bolaños a uno de los manifestantes que no lo dejaba hablar. "No vamos a permitir ni que haya esas insolencias (de protestas callejeras y quemas de llantas), ni vamos a permitir que no arranque este sistema. Yo voy a conseguir esos nueve millones y me van a ver que lo voy a pelear como peleé TELCOR que van a aparecer los 9 millones y aquí para que arranquemos", sentenció para agregar que "hay varias maneras de matar pulgas y vamos a hacerlo, vamos a ver". Bolaños se refería a la donación que pretende hacer el gobierno mediante una ley que debe aprobar la Asamblea Nacional, para otorgar a los españoles de Unión Fenosa nueve millones de dólares en concepto de bonos del tesoro. La figura que pretende usar el gobierno es que ese dinero sea un "adelanto" del equivalente a un año de consumo de los usarios de 150 kw/h o menos. Bolaños a los diputados sandinistas y liberales de obstaculizar nuevos proyectos en el país necesarios para generar energía eléctrica. Bolaños recordó que sólo hasta diciembre del año pasado el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) aprobaron "leyes que permiten la construcción de plantas hidroeléctricas con capacidad máxima de 30 megavatios". Agregó que antes de esa nueva ley "no se permitía la instalación de generadoras de más de 5 megavatios en un país cuyos ríos y lagos tienen capacidad para producir suficiente energía para abastecer a Centroamérica". Bolaños explicó que la deuda externa de 12,000 millones de dólares que dejó el gobierno sandinista de la década de 1980, no permitió a las administraciones posteriores contraer nuevos créditos para construir una hidroeléctrica planificada desde 1970 con capacidad de 800 megavatios. El consumo actual del país es de 500 megavatios, la mayoría de los cuales son producidos a base de petróleo cuyos precios han colocado al país en una situación crítica porque no lo produce. Bolaños admitió, sin embargo, que él mismo tuvo culpa al estimular las inversiones y la instalación de nuevas plantas industriales cuyo consumo energético ha superado la capacidad de generación local. "Mi culpa es haber entusiasmado demasiado para que ahora vengan a demandar cosas que no tenemos", dijo. El mandatario dijo que la alternativa para salir a flote es que la transnacional negocie con los bancos privados las letras del tesoro que son ni más ni menos que un pagaré de lo que el Estado adeuda a FENOSA por los subsidios a los consumidores de menos de 150 kilowatios por mes. "Se ha armado un gran alboroto y ahí está el sistema parado", dijo Bolaños. Según él, el problema se ha alargado porque la Planta Managua ya es obsoleta y tiene más de 77 años de explotación y ya no da para más y traer del exterior unas barcazas para generar electricidad desde los puertos durará 90 días. "Han hecho un enredo político que creen y andan diciendo que habían dicho, que dijeron, que es por subsidiar a fulano o a perencejo e inventan un poco de cosas que no son verdad y al que dañan es al nicaragüense, al país en general", sentenció y acusó a los partidos parlamentarios de hacer política electoral.

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