Escúchenos en línea

Los compadres se entienden. Fenosa se defiende y culpa a los generadores; Bolaños protege a la transnacional y se opone a su retiro

Agencias ACAN-EFE, AP y AFX-España. | 23 de Agosto de 2006 a las 00:00
Unión Fenosa SA aseguró este miércoles que ha cumplido sus obligaciones con Nicaragua sobradamente y atribuyó los cortes de luz, a la seria crisis energética que sufre el país centroamericano, informó un portavoz de la compañía. Estamos expectantes y no podemos decir qué pasará si no se alcanzan soluciones. Nosotros estamos colaborando para que la población tenga electricidad, pero no podemos asegurar que este tema no se vaya a utilizar en un período pre-lectoral como el actual, afirmó el mismo portavoz en relación a las presidenciales previstas para noviembre. Respecto al descontento social, la española señaló que su responsabilidad se limita a la distribución y no a la generación energética. La gente se enfurece con nosotros porque distribuimos la energía, pero estamos explicándoles que a nosotros también nos cortan el suministro, añadió. Respecto a las protestas y una huelga de hambre convocada ante el Parlamento para expulsar del país a la empresa española, añadió: El Estado tiene deudas con Unión Fenosa. Las generadoras, algunas de las cuales no están trabajando a pleno rendimiento, nos acusan de no pagarles, pero no podemos hacerlo si a nosotros (el Estado) no nos paga, aclararon. A su vez, el presidente Enrique Bolaños, salió en defensa de la transnacional, de la cual es socio el más poderoso de los empresarios locales, Carlos Pellas, un amigo muy cercano del mandatario. Bolaños dijo que se opone a la expulsión de la empresa española Unión Fenosa, distribuidora de energía eléctrica en este país, porque a su juicio se agravaría la crisis energética en la nación. "La expulsión de Unión Fenosa empeoraría en estos momentos la situación del país", declaró el mandatario nicaragüense ante el creciente clamor popular que demanda la retirada de la empresa hispana. Bolaños dijo que no hay motivos para suspender el contrato de concesión a Unión Fenosa, que adquirió con el Estado de Nicaragua en el 2000. El Instituto Nicaragüense de Energía (INE, ente regulador) inició la semana pasada un juicio de arbitraje contra Unión Fenosa por supuesto incumplimiento del contrato de concesión, aunque representantes de la empresa española afirman que no han sido notificados sobre ese proceso. Unión Fenosa mantiene desde hace más de tres semanas apagones que afectan a cerca de 600.000 usuarios de Nicaragua entre tres y doce horas diarias, por fallos técnicos de las empresas térmicas y falta de agua en el lago de Apanás, que genera energía hidroeléctrica. La crisis energética afecta también a hospitales, colegios, comercio, industrias y el suministro de agua potable, lo cual ha provocado protestas callejeras en los barrios de Managua y diferentes puntos de este país. La Asamblea Nacional está estudiando la aprobación de un crédito (subsidio encubierto) de 9 millones de dólares a iniciativa del Gobierno de Enrique Bolaños, que serviría para cubrir parcialmente la deuda de Unión Fenosa con las generadoras, cuyo monto total asciende a 14 millones de dólares. Bolaños, en declaraciones que reproduce la estatal "Radio Nicaragua", pidió a la ciudadanía ser parte de la solución y no del problema al pedir la retirada de Unión Fenosa. El gobernante confió en que los diputados aprobarán la emisión de letras del tesoro a favor de la empresa española en la reunión del 6 de septiembre y que, mientras tanto, espera que no se incrementen las horas de racionamientos. El gerente de operaciones de Unión Fenosa, José Ley Lau, advirtió que la decisión del Parlamento de posponer la discusión de esa ley va a crear "una situación muy difícil para el sector y para la población" en los próximos días. El presidente del INE, David Castillo, dijo a la prensa que no van a permitir racionamientos por la no aprobación de esa ley. Por su parte, las autoridades alegaron que el déficit energético se debe a problemas técnicos en cuatro plantas generadoras de electricidad y a las dificultades que ha encontrado Unión Fenosa para comprar energía en el mercado regional para suplir la demanda nacional. El Gobierno privatizó parte del servicio eléctrico en 2000 en el contexto de exigencias de organismos financieros para avalar la ayuda al país y mejorar su endeble economía. Ante los reiterados apagones que sufre ese país, la compañía española responsable de la energía eléctrica, Unión Fenosa, compró 40 megavatios al mercado centroamericano. El déficit energético que afecta a más de 600 mil usuarios se debe a fallas en las centrales y al bajo nivel de las aguas. Como consecuencia, el país gasta dos tercios de sus ingresos por exportaciones en importar energía. Fenosa, que posee el monopolio para la distribución de energía eléctrica en Nicaragua, compró 40 megavatios en el mercado centroamericano. Cuatro de las plantas generadoras de electricidad están paralizadas en Nicaragua y el déficit de energía supera los 100 megavatios, más del doble de lo que se importó, según informaron fuentes autorizadas en Managua. Con el fin de compensar parcialmente la falta de energía que afecta a cerca de 600 mil usuarios y que ya provocó daños al comercio y a la industria, la empresa española confirmó que la medida le permitirá "causar menos complicaciones a los clientes" que desde hace más de tres semanas están sufriendo prolongados cortes de hasta ocho horas. Aunque la compañía no precisó qué países le proveerán de energía, algunas fuentes señalan que Unión Fenosa le comprará a Honduras los 40 megavatios de energía a fin de reducir los apagones que provocaron también protestas generalizadas, ya que los cortes de luz también llevan a racionar el uso de agua potable. La crisis energética es causada por desperfectos técnicos que afectaron las operaciones de tres empresas de suministro eléctrico, a las que se sumó la Generadora Central (Gecsa), que dejó de producir 28 megavatios adicionales de energía. Las fallas se registran en las centrales Unidad Uno de la planta Nicaragua, que forma parte de la empresa privada Generadora Occidental, S.A. (Geosa); y de Las Brisas Dos, que forma parte de las generadoras de la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel). Sin embargo, otras fuentes periodísticas de Nicaragua, creen que los cortes son provocados por las deudas que Fenosa mantiene con las generadoras de electricidad locales. Por esta razón, una de ellas, Geosa, decidió apagar intencionalmente una de sus unidades, alegando problemas de pagos por parte de la distribuidora eléctrica española, según informaciones extraoficiales. El Presidente de la Comisión Nacional de Energía (CNE), Ernesto Espinoza, explicó que la situación que atraviesa la empresa española es producto de que en el pasado las autoridades no aprobaron "los ajustes tarifarios adecuadamente", lo cual ocasionó que la empresa dejara de recibir unos US$ 18 millones. El Funcionario indicó que este monto deberá ser recuperado por la empresa en un período de 12 meses. Más del 75% de la electricidad en Nicaragua se produce en plantas térmicas que consumen combustible tipo "búnker", lo que alteró la factura petrolera del país en unos US$ 700 millones durante el 2006. El gobierno propuso reducir los costos de generación de energía con la reconversión de plantas termoeléctricas quemando carbón mineral en reemplazo del bunker. La medida podría ayudar a ese país en momentos en que la producción de electricidad y el consumo de combustible para transporte se llevan alrededor de dos tercios de los ingresos del país provenientes de las exportaciones.

Descarga la aplicación

en google play en google play