Escúchenos en línea

El 17 de septiembre podría haber dos nuevos presidentes en México: López Obrador y Calderón

Diario La Jornada, de México; y diario Página/12, de Argentina. | 24 de Agosto de 2006 a las 00:00
Entrevistado por el diario francés Le Monde, Andrés Manuel López Obrador –candidato presidencial de la coalición de izquierdas Por el Bien de Todos– no descarta que el próximo 17 de septiembre México amanezca con dos presidentes (electos): el candidato panista, Felipe Calderón, así designado hipotéticamente por el tribunal electoral, y él, siempre y cuando así se vote por los participantes en la Convención Nacional Democrática, que tendrá lugar el 16 de septiembre en la plancha del Zócalo capitalino.

Diario La Jornada, México.

La entrevista con el prestigiado rotativo francés fue realizada el pasado 22 de agosto por su enviado especial a México, Jean-Michel Caroit, quien conversó con el político tabasqueño en su tienda de campaña ubicada en el corazón del Distrito Federal. El periodista escribe que más de un millón de delegados venidos de todo el país asistirán a una suerte de ''asamblea constituyente'' que, reseña entre comillas, ''podrá nombrar un presidente legítimo y una coordinación de resistencia popular''. Por esa razón, cita Caroit a López Obrador, la posibilidad de que el país despierte el 17 de septiembre con dos presidentes (electos) ''es una posibilidad que dependerá del voto de los delegados a la convención''. El tribunal electoral de México, relata Caroit, deberá anunciar el nombre del vencedor de la contienda electoral a más tardar el próximo 6 de septiembre o, en su defecto, anular los comicios. El periodista francés pregunta entonces a López Obrador qué hará en caso de que los jueces otorguen la victoria a Calderón: ''Si el tribunal valida el fraude, nosotros no reconoceremos a un presidente ilegítimo. Por eso hemos convocado ya a una convención nacional democrática en virtud del artículo 39 de la Constitución, que consagra el derecho inalienable del pueblo a cambiar la forma de gobierno''. En el curso de la entrevista, el candidato de la coalición Por el Bien de Todos afirma: ''Nosotros ganamos, pero es difícil hacer valer el triunfo ante la mafia mexicana''. Y abunda: ''Si el fraude se consuma, yo seguiré luchando hasta la restauración de la República''. El periodista francés cuenta que el mobiliario en la tienda de campaña que ocupa López Obrador es ''austero (...) un catre, una pequeña mesa de camping, dos sillas y una gran bandera de México''. Y a continuación reproduce unas líneas del político tabasqueño: ''Después de tres años seguimos siendo víctimas de una campaña del aparato del Estado, con la participación directa del Presidente de la República (Vicente Fox) para destruirnos políticamente por el hecho de que representamos un proyecto alternativo. Ellos han tomado la decisión de impedirlo empleando todos los medios''. Acompañado por miles de simpatizantes que demandan el recuento voto por voto tras las elecciones del pasado 2 de julio, López Obrador sostiene que ''asistimos en México a una recomposición de las fuerzas políticas con la formación de dos bloques: derecha e izquierda. La realidad es que no hay democracia. La derecha quiere imponer una democracia simulada a la medida de las elites privilegiadas que dominan el país. El candidato de la derecha (Felipe Calderón Hinojosa) es la marioneta de esos grupos que han secuestrado las instituciones. ''Nosotros no somos como esos políticos tradicionales, no negociamos principios a cambio de empleos públicos y prebendas. Negociar un acuerdo con un gobierno sin legitimidad sería legalizar la simulación democrática y entonces este país no cambiará jamás'', agregó el candidato de la izquierda mexicana, relata Caroit. Para López Obrador, escribe el enviado de Le Monde, ''en un país como México, con tantos desequilibrios económicos y sociales, la democracia es un asunto de supervivencia, es la única vía de que los pobres puedan obligar al gobierno a que se ocupe de ellos''. En la parte final, Caroit escribe que, ''acusado por sus adversarios de ser mal perdedor que, además, pone en peligro a las frágiles instituciones mexicanas, López Obrador replica diciendo que el problema de fondo no es su candidatura a la Presidencia, sino la salvación de la democracia: yo no soy un vulgar ambicioso, se trata de una cuestión de principios, de ideales y convicciones''.

Uno de los aliados se distancia de López Obrador

El fundador y presidente del Partido Convergencia, Dante Delgado Rannauro, declaró el miércoles que todos los partidos deben aceptar la resolución del Tribunal Electoral sobre las elecciones del pasado 2 de julio. Dante Delgado señaló que la vigencia de la coalición Por el Bien de Todos, que postuló como candidato a la Presidencia de la República a Andrés Manuel López Obrador, termina cuando concluya el proceso de calificación de la elección. Agregó que será respetuoso del posicionamiento en los términos en que tienen que adoptar todos los partidos: la resolución del tribunal. Veracruz es el Estado bastión de la pequeña formación Convergencia. Dante Delgado señaló que su partido formará una fracción parlamentaria propia en el Senado –de la cual él será coordinador–, aunque defenderá la agenda legislativa que formó parte de la plataforma política de la coalición Por el Bien..., integrada por Convergencia, el PRD y el PT. Con esta declaración, Dante Delgado Rannauro se distancia de su hasta ahora aliado Andrés Manuel López Obrador, ya que el candidato de centroizquierda sigue manteniendo que sólo reconocerá como legítima una resolución de la Justicia que pida un recuento total, es decir, de todos los votos.

Un Fox que de zorro tiene muy poco

Gerardo Albarrán de Alba, diario Página/12, Argentina. Desde la ciudad de México.

Para el presidente Vicente Fox no hace falta esperar el fallo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación que debe declarar válidas (o no) las elecciones presidenciales del pasado 2 de julio. Sin el menor recato, el primer presidente del derechista Partido Acción Nacional declaró anteayer a corresponsales de prensa alemana que "hay un ganador claro: el señor Felipe Calderón". Por si fuera poco, Fox minimizó la movilización encabezada por Andrés Manuel López Obrador, que mantiene bloqueadas calles y avenidas neurálgicas del centro de la Ciudad de México, ha tomado decenas de casetas de peaje en las principales carreteras del país y ha perseguido al propio Fox en actos públicos para reclamarle por su ilegítima intervención en el proceso electoral federal. "Lo que estamos viviendo aquí, en la Ciudad de México, es una situación totalmente local", dijo Fox a la prensa alemana y limitó el conflicto al Paseo de la Reforma. "El resto del país tiene absoluta calma", presumió. Como ya es costumbre, cada vez que Fox sufre un dislate, el vocero de la Presidencia tuvo que corregir la plana al mandatario y aclarar a los medios nacionales qué quiso decir en realidad el presidente: que Calderón va arriba en el conteo extraoficial y que falta que el Tribunal Electoral determine quién es el candidato electo. Igual la Presidencia podría haber aclarado que al presidente "se le chispoteó", aprovechando que hace un par de días Fox presentó un par de timbres postales con la imagen del Chavo del 8 y del Chapulín Colorado, personajes del cómico Roberto Gómez Bolaños, quien hizo campaña abierta en favor del panista Felipe Calderón. Pero no, se limitó a decir que el presidente nunca llamó "presidente electo" al candidato de su partido. En cualquier caso, ya era tarde. El presidente del Partido de la Revolución Democrática, Leonel Cota, acusó a Fox de pretender suplantar al Tribunal Electoral y sostuvo que era un intento por imponer a Calderón como próximo presidente de la República. El líder del PRD, Porfirio Muñoz Ledo, dijo que Fox es "un incendiario disfrazado de bombero". Por su parte, diputados y senadores del PRD les echaron a perder la nota a los medios electrónicos mexicanos, que sostenían que López Obrador se había quedado sin el apoyo de su partido, debido al perfil institucional de sus coordinadores legislativos elegidos anteayer. Para Javier González Garza, quien encabezará los trabajos perredistas en la Cámara de Diputados, el apoyo a las movilizaciones de López Obrador no sufrió mella. "Ya nos lo hicieron en 1988 (el fraude electoral), no podemos volver a permitirlo", dijo en entrevistas radiofónicas ante reporteros que insistían en preguntarle si reconocerían al derechista Calderón como presidente. El senador Carlos Navarrete, coordinador de la izquierda en la Cámara alta, fue aún más tajante: "Que nadie se haga bolas, López Obrador va a contar con la lealtad y solidaridad de los senadores del PRD; junto con él vamos a tomar decisiones sobre la agenda legislativa y sobre la estrategia política de los próximos meses". El PRD intenta presidir la Cámara de Diputados en el primer año de la LX Legislatura, lo que le facultaría para responder el sexto y último informe de gobierno de Fox, el 1° de septiembre, y dar posesión al presidente el 1 de diciembre. Pero Vicente Fox no se dio por aludido y horas después, en una gira por el sudeste mexicano, y en presencia del secretario de la Defensa Nacional, el general Ricardo Clemente Vega García –quien anunció que sí habrádesfile militar el 16 de septiembre, justo en las calles ocupadas por la coalición–, insistió en dar por terminado el proceso electoral y decir que el Ejecutivo federal se encargará de que el 1° de diciembre tome posesión el nuevo presidente de México.

Descarga la aplicación

en google play en google play