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Conflicto con Fenosa llega hasta Madrid, y la transnacional lanza su artillería negando las acusaciones de la Contraloría

Agencias EFE y Europa Press. Desde Madrid. | 25 de Agosto de 2006 a las 00:00
Unión Fenosa aseguró este lunes haber cumplido sus compromisos de inversión y suministro desde que está presente en Nicaragua en el negocio de la distribución de electricidad y negó las acusaciones de haber realizado inversiones menores a las pactadas, de hacer cobros indebidos o de abandono de suministro, según declaró un portavoz de la empresa a Europa Press. Según indicaron a EFE fuentes de Unión Fenosa en Madrid, la eléctrica ha efectuado las inversiones necesarias para atender el suministro, lo que le ha permitido elevar su cartera de clientes en los últimos cinco años en un 50 por ciento, al pasar de 400.000 a 600.000. Unión Fenosa, la tercera eléctrica española, negó que los cortes en el suministro eléctrico que sufren sus clientes en Nicaragua se deban a una falta de inversiones y reiteró que la causa de los apagones es la carencia de generación de electricidad por las centrales. Nicaragua vive una profunda crisis energética y social, con elecciones presidenciales a la vista, y la empresa española ha recibido críticas y protestas por los continuos apagones. El jueves, la Controlaría General de la República de Nicaragua (CGR) declaró nulo el contrato de concesión otorgado a Unión Fenosa. al considerar que su servicio es 'ineficiente' e incumple sus obligaciones contractuales. Según este órgano, la empresa no ha atendido debidamente a las inversiones necesarias y ha realizado cobros indebidos. La eléctrica, que sólo opera en la distribución de electricidad, achaca los apagones a las deficiencias de las centrales de generación eléctrica, que han reducido su producción por la sequía y por distintos problemas en centrales térmicas, explicaron las mismas fuentes. 'Nosotros no podemos distribuir electricidad si las centrales no la producen', insistieron. Asimismo, señalaron que la decisión de la Contraloría no es definitiva, ya que es el Gobierno quien debe decir la última palabra. Unión Fenosa está presente en Nicaragua desde el año 2000. El pasado día 23, el presidente de Nicaragua, Enrique Bolaños, se opuso a la expulsión de la eléctrica española al considerar que la medida agravaría la crisis energética. Un portavoz de la empresa explicó a Europa Press que estas acusaciones no son ciertas, que los apagones se deben a los altos precios del petróleo y a la falta de lluvias, que ellos no son los que generan electricidad y ofreció datos sobre el aumento de clientes desde el año 2000 para demostrar que sí se han realizado las inversiones necesarias. "De momento estamos esperando", dijo y señaló que la empresa está trabajando de cara a la mesa de arbitraje para la cual debe nombrar a un delegado.

Prensa derechista defiende a Fenosa

El diario Hispanidad, que suele defender los intereses de las transnacionales españolas en todo el mundo, ha publicado el siguiente artículo, en defensa de la multinacional Fenosa.

La Controlaría General de Nicaragua contradice al presidente Bolaños

El jueves 24 de agosto, la Controlaría General de la República (Intervención General) ha exigido la anulación del contrato de Fenosa por entender que la compañía española ha incumplido sus obligaciones contractuales "sin existir causa justificativa". La Contraloría considera que Fenosa ha actuado con "negligencia", con unas pérdidas de distribución del 30%, el doble de lo que el INE permite trasladar a tarifa. Por otra parte, una auditoría realizada por el Instituto Nacional de la Energía en 2005 detectó que el 63% de las inversiones netas reportadas por Unión Fenosa no estaban suficientemente documentadas. El informe de la Controlaría ha pasado a la Procuraduría (Fiscalía General del Estado) quien deberá de iniciar un procedimiento de juicio civil para resolver si el contrato queda nulo. Parece que todo se precipita porque –como se recordará- el presidente Enrique Bolaños se había mostrado contrario a rescindir el contrato por el que la española Unión Fenosa presta servicio en Nicaragua. Bolaños considera que la rescisión del contrato agravaría la crisis energética que vive el país. Y es que el problema de fondo –como ya hemos informado– es que las tasas de mora se encuentran cercanas al 40% porque muchos estratos sociales no pueden pagar y no tienen cultura de pagar por la electricidad. Y una empresa privada no puede prescindir de un 40% de sus ingresos porque ni es una ONG ni administración pública. La seguridad jurídica resulta además discutible cuando un país se plantea rescindir un contrato de concesión seis años después de otorgársele tras todos los problemas referidos. Fenosa llama desesperadamente a Exteriores para tratar de buscar un enlace político que intervengan la trifulca. Pero mucho nos tememos que Moratinos pinta ya más bien poco y que será Estados Unidos quien termine de intervenir. Y, ¿se acuerdan del mal gesto de no levantarse al paso de la bandera americana y de la retirada de las tropas? Los americanos cobran la venganza en plato frío y con IVA.

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