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Tres hondureños quedan detenidos como presuntos responsables de atacar a balazos a los aficionados del Diriangén

Agencias AFP y ACAN-EFE. Con información de El Nuevo Diario. | 25 de Agosto de 2006 a las 00:00
La Policía Nacional inició el viernes una investigación contra tres hondureños, aficionados del equipo de fútbol Olimpia, por sospecha de herir con balas a dos ciudadanos de este país, informó una fuente policial. Los enfrentamientos se produjeron la noche del jueves, dejando dos heridos –entre ellos Mendieta– y 138 detenidos, incluyendo 16 mujeres entre los 135 hondureños, y tres nicaragüenses. El encuentro entre equipos, válido por el torneo de la Unión Centroamericana de Fútbol (Uncaf), terminó con victoria del club hondureño dos a uno. El segundo jefe de la Policía de Tipitapa, Manuel García, informó que los detenidos y acusados formalmente por los delitos de tentativa de homicidio y lesiones son Johnny René Reyes, de 25 años; René Martínez Alvarado, de 24, y Alberto Jonathan Martínez Martínez, de 22 años por la presunta autoría de los delitos de homicidio en perjuicio de Manuel de Jesús Mendieta Martínez, de 42 años, y lesiones a Víctor Manuel Ortiz Gutiérrez, de 16. Los tres supuestamente participaron en una trifulca anoche en la ciudad de Diriamba, 50 kilómetros al sur de Managua, donde resultaron heridos de balas los nicaragüenses Manuel Mendieta, de 41 años, Víctor Ortiz Gutiérrez, de 16 y Roberto Lau, de 22 años. Los otros 132 hondureños –entre hinchas y jugadores– y los tres aficionados nicaragüenses fueron puestos en libertad por las autoridades policiales de Tipitapa. Los hondureños fueron entregados a la cónsul de Honduras en Nicaragua, Jacqueline Abudoc. Tanto la cónsul como el subcomisionado García, acompañaron a los liberados hasta el puesto fronterizo de "Las Manos", en el departamento de Nueva Segovia. Mendieta de 45 años, un maestro que pasaba por la calle donde se escenificó parte de la trifulca, fue ingresado en un hospital capitalino con herida de bala en el cuello, en estado grave pero evolucionando favorablemente. Los otros dos heridos están fuera de peligro. El incidente ocurrió luego del partido de fútbol entre "Caciques del Diriangén" de Nicaragua y Olimpia de Honduras, que fue ganado 2-1 por los segundos, en el marco del torneo interclubes de la Unión Centroamericana de Fútbol (UNCAF). El director de la Policía, primer comisionado Edwin Cordero, dijo que fueron sorprendidos por el incidente ya que habían dispuesto una cobertura normal del partido, porque no había sucedido nada relevante en estos encuentros. Las autoridades aún no confirmaron la presencia de "maras" hondureñas entre la barra del club Olimpia. "Los Caciques del Diriangén" jugarán el partido de vuelta con el Olimpia de Honduras, en Tegucigalpa, la próxima semana, y se teme que la barra hondureña tomará venganza contra los jugadores y aficionados nicaragüenses que les acompañen.

Versión de los hechos

Antes del partido los aficionados del Olimpia, que ingresaron por la frontera de El Espino, habían ingerido cerveza y consumido alimentos en un bar sobre la carretera entre Matagalpa y Managua y se dieron a la fuga sin cancelar la deuda de 1,500 córdobas (113 dólares). La versión de la policía de Diriamba es que al término del partido las barras de ambos clubes intercambiaron insultos y pedradas, y que de uno de los autobuses en los que viajaban los hondureños se hicieron disparos contra los seguidores del Diriangén. La batalla comenzó cuando supuestamente aficionados del Diriangén intentaron quitarles una manta que los primeros portaban. Al salir del estadio, alrededor de 800 espectadores comenzaron a agredir a los fanáticos y jugadores del Olimpia, aseguró la portavoz de la Policía en Carazo, subcomisionada, Marisol Aburto Jaez. Aunque los enfrentamientos entre las dos barras comenzaron a la salida del estadio, los principales hechos de violencia se dieron cerca del Reloj de Diriamba, donde la batalla fue más intensa, y resultaron heridos el profesor Manuel Mendieta Martínez, quien a esa hora se dirigía hacia su casa, y el menor Víctor Ortiz Gutiérrez. Tras los incidentes de Diriamba y denuncias de familiares de los heridos de bala, las autoridades ordenaron detener a los hondureños que fueron alcanzados en el empalme entre Managua y Tipitapa. Según las investigaciones hechas por la Policía, Alberto Jonathan Martínez es el dueño del revólver, y quien disparó e hirió a Mendieta. Después Alberto le pasó el arma a su primo René Martínez Alvarado, quien golpeó con la cacha del revólver a Ortiz y disparó contra un tercero, a quien hirió en el hombro izquierdo. El tercer hondureño que quedó preso, Johnny René Reyes, se encargó de esconder el arma en la parte trasera de uno de los buses en que viajaron los fanáticos hondureños, explicó una fuente policial. Los fanáticos hondureños, durante su estadía en el comando policial de Tipitapa, tuvieron que pagar la comida, gaseosas y varias cajas de cerveza que consumieron al pasar por una comidería en el lugar conocido como Las Playitas, donde hicieron la "leonesa" (es decir, comieron y no pagaron) cuando viajaban de Honduras a Diriamba. "Anoche (jueves) entre todos reunieron de peso en peso y de chelín en chelín, los casi cinco mil córdobas que quedaron debiendo cuando pasaron por Las Playitas, comiendo de todo y sin pagar", confirmó un jefe policial. Los fanáticos "catrachos" también fueron acusados de haber arrasado con las fritangas (comida callejera), que encontraron a su paso cuando salían de Diriamba, porque incluso cazuelas y hasta mesas habrían ocupado como escudos cuando se enfrentaron a enardecidos fanáticos diriambinos, molestos por la derrota del equipo local.

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