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Marcha opositora del viernes: ¿dónde estaba el pueblo?

Managua. Por Hamlett/Trinchera de la Noticia. | 30 de Junio de 2008 a las 00:00
Les entrego mis apuntes sobre la marcha del viernes pasado cuyo éxito llenó de felicidad a sus organizadores y que no le quitó el sueño a Daniel Ortega. Buen intento y aunque la pregunta es ¿y ahora qué? es momento de poner algunos puntos sobre las íes y otros sobre el signo de interrogación. Aunque enumeré estas reflexiones no implican un orden de importancia que le dejo como tarea confiando en su aguda y vasta inteligencia. 1. La amenaza de Milca. El empresario Manuel Ignacio Lacayo, ex aliado de la Convergencia sandinista, dijo en la marcha que "estas marchas son pacíficas pero las próximas no lo serán si no escuchan". ¿Será que el millonario ya se dio a hacer su traje camuflado y la pistola de palo? 2. ¿Quién pagó el helicóptero? Nos quedamos esperando las imágenes tomadas desde un helicóptero privado que filmó la marcha del MRS. Esta sería la mejor prueba de que allí pusieron 100,000 personas como dijo el renegado sandinista Víctor Manuel Tirado López. 3. Marcha de la burguesía. Si la marcha del viernes hubiese sido en Panamá, el pueblo canalero la habría llamado la manifestación de los rabi-blancos porque el 99% de los asistentes eran justamente eso, dignos representantes de la pequeña burguesía local y que uno que otro ejemplar bien encastado como Manuel Ignacio Lacayo. ¿Y el pueblo dónde estaba a esa hora? 4. Las estrellas del MRS. Es indudable que las estrellas y la "beautiful people" de la marcha las puso el MRS. Allí estuvo Sergio Ramírez, Gioconda Belli, Mundo Jarquín y su familia. No hay duda que los renovadores se "comieron" al resto que andaba buscando sacar el mejor provecho a la inversión de imagen. 5. ¿Y el resto? El Partido Conservador desapareció en la marcha. Se lo tragaron las banderas del MRS y de los cientos de consultores y operadores de los ONG´s que pertenecen a este partido. Uno de los grandes perdedores fue Mauricio Mendieta quien no tuvo la talla ni el peso que los MRS. Los verdes dice que no sacaron sus banderas por respeto al llamado de los organizadores. ¿Sería eso o es que no tienen quien las cargue? 6. Por clanes. Al mejor estilo de los clasistas y sectarios en la marcha los rabi-blancos se organizaron por clanes familiares y políticos. No se enredaron ni se mezclaron. Así fue fácil identificar a Sergio Ramírez, a su familia y a sus amigos. A Mundo Jarquín más atrás con su familia y amigos. A las feministas en su melcocha ¿y el pueblo? Estaba trabajando a esa hora. Los niños bonitos y niñas bonitas jugando a la política con sus jeancitos Levis y sus camisetas Nike. 7. Vulgareo. Tal vez ahora aprende Eduardo Montealegre y Enrique Quiñónez a no meterse donde no deben. ¿Se dieron cuenta del maltrato que sufrieron los candidatos liberales? Primero, les hicieron sentir el rechazo cuando no los querían dejar subir a la tarima. Segundo, la frialdad con que recibieron el discurso de Montealegre. Tercero, le cortaron el audio a Quiñónez. Cuarto y cuando quisieron darle el micrófono la respuesta de los rabi-blancos fue más vivaz. Quiñónez borró a Eduardo por completo. Lo dejó en la sombra. 8. Manchado. Fue obvio que los organizadores vieron al dúo Montealegre-Quiñónez como parias, manchados por el "pacto" por ser candidatos del PLC. Los vieron como arrimados y hasta rechazaron sus intentos de politizar a su favor una marcha que tenía marca registrada. 9. Buen intento… ¿pero? No vamos a enfrascarnos a discutir cuántas personas llegaron porque ni los dueños de la fiesta supieron cuántos llevaron. ¿Alguien pudo contar cuántos buses pusieron para trasladar a gente de todo el país? El punto es que con la marcha no estremecieron al gobierno de Ortega ni siquiera paralizaron Managua en un día normal. 10. Los riales. Yo no sé a quién creyó que podía engañar Violeta Granera cuando dijo que con $20,000 dólares había montado la marcha. Sólo el alquiler de un bus cuesta hoy en día un promedio de $600 dólares. El día que sean honestos con el pueblo a lo mejor podrán llenar las calles. 11. No hubo toma. La motivación principal de los organizadores fue que se iban a tomar las calles del país. Lo dijo Dora María cuando abandonó la huelga de hambre. Pero el viernes caminaron por una calle y no se la tomaron. La vida siguió normal y pocos se incomodaron por el desvío de la circulación vehicular. ¿Cuándo entonces van a cumplir con la toma de las calles? 12. No hay engaños. Me tocó ver en el kilómetro 15 de la carretera sur a tres buses amarillos de transporte interlocal, encabezados por dos autos último modelo, que trasladaban gente a la marcha. En el primero cargaron como a 30 personas, los dos de atrás venían vacíos. 13. ¿Esto es lo mejor que pueden hacer? El viernes la echaron toda las organizaciones "cívicas" encabezadas por el Movimiento por Nicaragua y Hagamos Democracia, el MRS, Partido Conservador y la gente de Eduardo. Dispararon su mejor cartucho y no pasó nada, objetivamente hablando. Si esto es lo mejor que pueden hacer es hora de cambiar de estrategia. ¿No les parece? 14. Impresiones reales. Si tomamos como verdadero el cálculo de la Policía Nacional, de que a la marcha asistieron 10,000 personas, entonces hablamos del 1% de habitantes de Managua, que somos un millón. ¡El 1%! O si usted prefiere es el 20% de la gente que votó por el MRS en Managua en las elecciones del 2006. Es decir, que ni siquiera pusieron a la cuarta parte de su gente. 15. Marcha fue política. Los organizadores dijeron que la marcha sería apolítica y que sólo hablarían dos jóvenes en nombre de los promotores. Pero, la pasarela de políticos y la competencia de discursos hizo de la marcha un acto netamente partidista en que la mejor tajada se la llevó el MRS. 16. Y no fue pobre. Muchos pensamos que el tema de la comida, la preocupación más importante de 4 de cada cinco ciudadanos según la última encuesta de CID Gallup, la inflación tronaría fuerte en la marcha. Pero ese día se pronunciaron más los nombres de Daniel Ortega, Arnoldo y el pacto, que palabras como altos precios, hambre, pobreza. 17. Gastos considerables. Además, del gasto de movilización, los organizadores lucieron cientos de camisetas, gorras, mantas y afiches nuevos. Una camiseta serigrafiada cuesta $4 dólares en el mercado local, la gorra $3 dólares y una manta no baja de $30 dólares. 18. El PLC ha puesto más gente. El Partido Liberal, sólo, ha hecho en los últimos cinco años varias manifestaciones que hacen quedar en el ridículo a la del viernes. En 2002 pusieron a 30 mil personas en Masaya cuando Enrique Bolaños comenzó la guerra contra los liberales. Luego, desbordaron Malpaisillo con 45 mil rojos; en la Plaza La Fe pusieron a 120,000 y en la alborada de varios años después sacaron a 70 mil personas a la calle. Sin mencionar Sébaco 2006. 19. Empresarios no apoyaron. No olviden que el COSEP y las organizaciones de empresarios no endosaron la marcha. No llamaron a paralizar los comercios e industrias al menos en la mañana del viernes. Si algunos dirigentes de las cámaras fueron a título personal o partidario. O sea esto no es Nicaragua en junio de 1979. 20. Boletín final. Si se trata de asignarle una calificación a los hechos más importantes de la marcha le daríamos una A al esfuerzo, una C a la promesa de tomarse las calles, una D por mentir sobre la cifra de gente que llegó, una A al MRS por tragarse la marcha y una F a Eduardo y Quiñónez por haber sido borrados y vulgareados por los renovadores. Y mañana les dejaré otras notas sueltas que se quedaron al margen de la cuartilla.

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