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Van 512 asesinados por Israel y el mundo sigue impávido

Beirut. Varias agencias. | 4 de Enero de 2009 a las 00:00
Al cabo del segundo día de operaciones terrestres de Israel sobre la Franja de Gaza, ésta quedó dividida en dos, tras ser ocupadas posiciones palestinas estratégicas en la zona del conflicto, mientras el saldo de víctimas palestinas supera ya los 500 fallecidos, casi 90 de ellos niños Entretanto, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) coordinado por la ONU denunció que la situación alimentaria en la Franja es "espantosa", el principal hospital de Gaza llevaba más de 48 horas sin suministro eléctrico y no cuenta con medicamentos ni personal para hacer frente a casi ninguna emergencia compleja. El norte y el sur del enclave palestino terminaron incomunicados entre sí. Desde el inicio de la operación militar, hace nueve días, el número de las víctimas fatales palestinas alcanzaba los 512 muertos, entre ellos 87 niños. Pero el balance de víctimas fatales podría ser mayor. "Hay un cierto número de muertos y heridos en las calles que no hemos podido evacuar", advirtió el doctor Muawiya Hasenein, jefe de los servicios de emergencia de Gaza. Los tanques israelíes tomaron el domingo el control de varios ejes estratégicos de la Franja, apoyados por bombardeos de la artillería y de la aviación, adentrándose en profundidad en el territorio sitiado. Por el momento se han señalado combates a la altura de Jabaliya y Zeitun, al norte y al este de la ciudad de Gaza, respectivamente. Un alto responsable militar israelí dijo que no hay combates cuerpo a cuerpo, y que "lo esencial de la resistencia es en forma de disparos de obuses de mortero". "Es posible que tengamos que mantener durante un tiempo el control de ciertos sectores desde los que se lanzan cohetes, pero el objetivo no es reocupar la Franja de Gaza", añadió el responsable, que pidió el anonimato. Mientras tanto, pese a la ofensiva terrestre, los grupos armados palestinos dispararon al menos 32 cohetes y obuses de mortero desde el sábado a la noche para defenderse de Israel. "El enemigo no ha logrado alcanzar sus objetivos. La resistencia, con los pocos medios que dispone, nos sorprende a todos por su capacidad de combate", declaró un cuadro político de Hamas, Mushir al Masri. "Los hemos preparado a miles de bravos combatientes que los esperarán y que los recibirán con fuego y hierro", ha asegurado Abu Obeida, portavoz de las brigadas de Ezedine al Qasam en la cadena de televisión de Hamas, Al Aksa. "Llegado el momento, el enemigo anunciará su fracaso y la resistencia proclamará la victoria", agregó Mushir. La organización islamista convocó a una reunión de urgencia a las otras facciones palestinas. De acuerdo con informaciones provistas por fuentes de Tel Aviv, desde el inicio de la operación terrestre un soldado israelí murió y al menos 31 resultaron heridos. Sin embargo, Hamas refutó estas cifras, elevando el número de bajas enemigas a cinco. Del lado palestino, las víctimas alcanzan la cifra de 47, entre las cuales se cuentan 22 civiles; entre ellos figuran una madre con sus cuatro hijos, muertos cuando el auto en el que viajaban cerca de la ciudad de Gaza fue impactado por un obús disparado por un tanque israelí. Además, el ala militar de Hamas sostuvo que capturó a dos soldados israelíes, según informes difundidos por medios vinculados con la televisión y la radio del movimiento islámico. No obstante, en rueda de prensa, un portavoz militar israelí desmintió estas informaciones, al tiempo que advirtió que Hamas lleva a cabo una campaña de "guerra psicológica", en la cual pueden ser difundidos falsos informes sobre captura de soldados israelíes con el único propósito de desmoralizar a las tropas e infundir el miedo entre la población. Al menos 23 civiles palestinos, entre ellos 13 niños de dos familias, perdieron la vida en nuevos ataques lanzados por el Ejército israelí en la Franja de Gaza, según fuentes hospitalarias y testigos. Trece de los muertos pertenecían a una familia del barrio de Zeitún, en el este de la ciudad de Gaza, informó el director del servicio de urgencias del hospital Shifa en Gaza, Haitam Dababish. Las víctimas -cinco mujeres y ocho niños de entre cuatro y 15 años de edad- murieron durante una operación del Ejército israelí con vehículos blindados. Su casa fue bombardeada por un tanque durante una incursión desde el antiguo asentamiento de Netzarim, a tres kilómetros de la capital de la franja y donde se han asentado las tropas hebreas, precisó el responsable del servicio de emergencias, Moawiya Hassanein. Otra familia, de siete personas, murió después de que una granada disparada desde un buque de guerra israelí impactara en su casa, en el campo de refugiados de Shati, al oeste de la ciudad de Gaza, informaron testigos. El proyectil acabó con la vida de un matrimonio y sus cinco hijos, informó el viceministro de Sanidad de Hamas y director general del Hospital Shifa, Hasan Yalaf. Los cadáveres de otros tres niños fueron hallados en una casa en el barrio de Zeitún. La casa había sido destruida en un ataque lanzado por la aviación israelí antes del amanecer, pero las ambulancias no pudieron acceder al lugar hasta la mañana del lunes. Un anciano y su nieto también murieron de madrugada por fuego israelí, agregó Yalaf. En Beit Hanun, al norte de la ciudad de Gaza, cerca de la frontera con Israel, perecieron otros cuatro palestinos cuando una granada disparada desde un tanque impactó en una carpa fúnebre instalada con motivo de la muerte de un médico abatido el domingo. Un médico noruego que trabaja en la Franja de Gaza dijo a la emisora estadounidense CNN que el número de heridos ingresados en su hospital se ha triplicado desde que se inició la ofensiva terrestre del Ejército israelí, el pasado sábado. Sobre el terreno, decenas de familias huían de las zonas de combate hacia el sur en coches y camiones, a medida que se acercaban los tanques israelíes. La ya de por sí precaria situación humanitaria en Gaza, donde viven 1 millón y medio de palestinos, no ha hecho más que degradarse. En la ciudad de Gaza, las calles están desiertas y se oyen sólo los aviones israelíes y el fuego de explosiones y disparos de artillería. La electricidad estuvo cortada el domingo en la mayoría de las localidades y la falta de combustible es casi total. En la ciudad, sobrevolada por los aviones militares israelíes, los comercios y administraciones permanecieron cerrados durante toda la jornada de ayer. Las calles estaban prácticamente vacías, exceptuando las colas de espera ante las panaderías, en previsión de un asedio prolongado. "Temblamos como nuestros niños", confiesa Yehia Anis Husein, del barrio de Zeitun. "Antes de esta ofensiva, era el bloqueo lo que nos mataba. Ahora esto es ya insoportable", agrega. Hasta el domingo, Israel mantenía cerrados todos los pasos fronterizos con la Franja, impidiendo el ingreso de alimentos y medicinas, entre otros suministros. De acuerdo con sus portavoces del ejército y debido a la operación terrestre, las fuerzas armadas se habían quedado sin capacidad operativa de administrar los pasos fronterizos. De todas maneras, Anne Sophie Bonefeld, responsable de la Cruz Roja en Jerusalén, adelantó que varios equipos médicos pertenecientes a su organización habían recibido la luz verde para entrar este lunes en la Franja y así reforzar las casi inexistentes condiciones operativas de sus hospitales. "Tenemos a decenas de cirujanos listos para dar apoyo en los hospitales de la Franja", informó la trabajadora humanitaria.

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