Escúchenos en línea

Planificando la lucha contra la pobreza en Nicaragua

Por Salvador Vanegas. Secretario de la Presidencia. | 26 de Febrero de 2009 a las 00:00
Cuando el Presidente Daniel Ortega ha hablado de construir el nuevo modelo que se levante sobre las ruinas del capitalismos salvaje que implementó el modelo neoliberal, no es una convocatoria abstracta ni utópica. Construir el nuevo modelo tiene tantas facetas como caras de destrucción ha tenido el modelo caduco. Uno de los terrenos donde se está avanzando en la construcción del nuevo modelo es en recrear una cultura de planificación en el sector público, el esfuerzo ha tenido que iniciar de cero, dado que los ejecutores locales del modelo neoliberal desmontaron en dieciséis años de desgobierno las capacidades institucionales que se habían construido en la primer etapa de la Revolución Sandinista. Porqué y cómo sucedió este desmontaje La globalización gobernada por el capital especulativo financiero, la versión más parásita del capitalismo moderno necesitaba desmontar los esfuerzos nacionales de planificación al identificarlos como un peligro para sus intereses de circulación “libre” de capitales y comercio, se necesitaba eliminar barreras, dignidad, iniciativas de planificación que se antepusieran a sus pretensiones de homogenizar la oferta y la demanda global, de colocar instrumentos financieros saltando de un país a otro, de una región a otra donde se maximizara su rentabilidad en detrimento de los pueblos y países. Bajo argumentos, como la competitividad de las naciones y el estado facilitador, se nos cerró la posibilidad de estructurar una visión de largo plazo expresada en planes nacionales e institucionales, las nueva cultura implementada por el neoliberalismo fue creación de unidades ejecutoras independientes, alineadas a la agenda y metodologías de la agencias internacionales, con ello se configuró un archipiélago de estructuras generalmente ineficientes, que planificaban a partir de fragmentos de trabajo que eran por los que respondían, sin importar las evidentes faltas de sinergias e integralidad. Tiempos de crear, recrear y crecer Resistiendo los efectos de la pérdida de la brújula en la expresión de la planificación nacional del sector público es que se recibe el Gobierno en enero del 2007. Los esfuerzos por recrear métodos y cultura de planificación han sido enormes, pero reconfortantes, la apuesta ha sido impulsar una planificación que se convierta en una ruta clara y concreta para luchar contra la pobreza, desde la perspectiva de restitución de derechos. Todas las instituciones de Gobierno han trabajado en estructurar reconocimiento de contexto, y perspectivas de corto, mediano y largo plazo, que en tantos ejercicios analíticos han permitido racionalizar la elaboración de objetivos, metas y acciones de los planes de trabajo. Pero además el esfuerzo no estaría completo si no se convirtiera en un ejercicio de Poder Ciudadano; no hay restitución de derechos si no hay crecimiento de conciencia, conciencia de que se puede salir de la pobreza, que se tiene esperanzas de transformar la vida, que el Gobierno es, debe ser un instrumento para el desarrollo humano. Por ello los planes elaborados, además de ser un instrumento para la gestión pública de los funcionarios de Gobierno, debe tener un enfoque de comunicación social a profundidad; la gente debe encontrar en los planes de trabajo, los compromisos que se propone hacer el Gobierno; cuánto se prevé hacer; dónde, en qué municipio; cómo, con qué recursos. Esta nueva cultura permitirá ejercicios de Poder Ciudadano, en tanto se puede acceder a los planes de manera pública, verificar que se cumplan, interactuar con [email protected] y demás servidores públicos, exigiendo desde la perspectiva de derechos. El proceso está en marcha, los desafíos en publicar y comunicar los planes tomará diferentes expresiones; reuniones entre [email protected] y pobladores, colocación de la información en páginas web, distribución masiva de planes de acción ciudadana, conteniendo toda la información del año, comparecencia de servidores públicos en medios de comunicación, entre otros. Se velará por el seguimiento y verificación de avances desde y con la población. El ejercicio es inédito y permitirá que la planificación del sector público deje de ser un ritual burocrático con documentos engavetados y se convierta en un instrumento vivo, ajustable a los cambios del contexto, pero sobre todo, en un instrumento del Gobierno y del Poder Ciudadano en la batalla contra la pobreza.

Descarga la aplicación

en google play en google play