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Mea culpa de EU confirma injerencismo

Managua. Acan-efe. | 11 de Junio de 2009 a las 00:00
El embajador de Estados Unidos en Managua, Robert Callahan, confirmó este jueves que su Gobierno canceló parcialmente en Nicaragua el programa Cuenta Reto del Milenio porque el proceso de las pasadas elecciones municipales en este país "fue profundamente irregular". En rueda de prensa en el edificio de la embajada norteamericana en Managua, Callahan señaló que Nicaragua ha perdido 62 millones de dólares de un total de 175 millones de dólares de esa ayuda que beneficia a miles de ciudadanos residentes en el occidente del país. Indicó que la medida de cancelar parcialmente esta ayuda la adoptó ayer en Washington la junta directiva de la Cuenta Reto del Milenio (CRM, por sus siglas en inglés). El jefe de misión diplomática en Nicaragua dijo que el rango de las irregularidades ocurridas antes, durante y después de las elecciones del 9 de noviembre pasado, "ha sido bien documentado por un variado grupo de respetables organizaciones nacionales e internacionales". Señaló que, según los reportes y las propias observaciones visuales de funcionarios norteamericanos, "en todas partes del país hubo serios problemas durante el proceso electoral". Recordó que el Gobierno de Nicaragua no acreditó observadores nacionales ni internacionales en esas elecciones y hubo "graves irregularidades" con el proceso de las cédulas de identidad de los ciudadanos. Anotó que el día de los comicios muchas juntas receptoras de votos cerraron temprano limitando así la capacidad de los nicaragüenses para que pudieran votar y además hubo casos "documentados de anulación arbitrarias de boletas electorales". También indicó que está documentado que una mayoría de votos que favorecían a candidatos de la oposición fueron tirados a la basura. Enfatizó que después del día de las elecciones el Consejo Supremo Electoral (CSE) no publicó el resultado de las juntas receptoras de voto, como lo manda la ley correspondiente. Además, la violencia dirigida hacia la oposición impidió el derecho de los nicaragüenses a reunirse y protestar pacíficamente contra los resultados de las elecciones. Callahan consideró "desafortunado" que el Gobierno de Managua no respondiera a las preocupaciones expuestas por sus ciudadanos para encontrar una solución a las irregularidades ocurridas en las pasadas elecciones municipales. El diplomático aclaró que aunque una parte del programa CRM, por sus siglas en inglés ha sido cancelado, se continuarán usando fondos del Gobierno norteamericano para que un millón de nicaragüenses puedan beneficiarse de tres carreteras que aún están siendo construidas en León y Chinandega, en el noroccidente del país. Callahan manifestó que su Gobierno continuará pidiendo a las autoridades de Managua que encuentre "una solución nicaragüense" en relación a las irregularidades de las elecciones municipales "para así restaurar la fe ciudadana y confianza en su sistema de Gobierno". Señaló que parte de esa confianza ciudadana incluye la habilidad del Gobierno nicaragüense de asociarse con organizaciones no gubernamentales (ong) "libre de intimidaciones" que permita a los donantes otorgar ayuda "sin presiones". El diplomático negó que su Gobierno se inmiscuya en asuntos internos de Nicaragua como lo han señalado las autoridades de Managua. Según Callahan, él no ha intervenido en asuntos internos de Nicaragua, ni lo hará, y argumentó que sus actuaciones en este país son apropiadas y de acuerdo a la Convención de Viena. También afirmó que la ayuda bilateral de su país, calculada en 40 millones de dólares al año, continuará con condiciones en base a la defensa de principios básicos que el pueblo norteamericano comparte con otros pueblos del mundo.

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