Escúchenos en línea

Policías hondureños armados vigilan director de El Libertador

Tegucigalpa. defensoresenlinea.com | 13 de Julio de 2009 a las 00:00
En los últimos días se intensifica la persecución y vigilancia contra el periodista Jhony Lagos, director del periódico El Libertador. Policías en motocicleta y bien armados vigilan su oficina acompañados de hombres vestidos de civil que mantienen a cierta distancia un bus sin ventanas y con vidrios polarizados. Aunque siempre había sufrido amenazas por las publicaciones de El Libertador contra grupos de poder en Honduras, a partir del golpe de Estado contra el presidente Manuel Zelaya Rosales, las mismas han cobrado fuerza y se muestran en forma descarada, ahora frente a las oficinas de este medio de comunicación. Dos hombres que visten uniforme de la policía preventiva, permanecen por varias horas vigilando, a veces se mueven por unos metros, pero su estancia es varias veces al día y en la noche. La presencia fue detectada desde el viernes 10 de julio. El siguiente día a eso de la 11 de la mañana vi a dos policías ubicados frente del edificio con lentes oscuros, chalecos antibalas y bien armados, uno sentado en la moto y el otro en la acera, relató Lagos, quien asegura que siente que su vida está en grave riego. Sin embargo este domingo ya no solo eran los dos policías sino que estaba un hombre vestido de civil en las afueras de un busito blanco sin ventanas, quien estaba armado, vestía una camisa azul celeste y un jeans, era de piel blanca, alto y portaba anteojos. Cuando salí del edificio a eso de la 9:00 de la mañana este hombre me quedó viendo fijamente sin quitar la mirada sobre mí con claras intenciones intimidatorias, denunció el director de El Libertador. De acuerdo a indagaciones realizadas por defensoresenlinea.com, con personas que pidieron el anonimato, en efecto la vigilancia se está dando y es la primera vez que ocurre, lo que ocasiona mucho temor en la vecindad. La edición anterior de El Libertador contenía un sondeo a la población sobre la consulta popular promovida desde la Presidencia de la República, a cargo de Manuel Zelaya Rosales ,a quien civiles con el apoyo de las Fuerzas Armadas sacaron violentamente de su cargo a punta de bayonetas al asaltar su casa, secuestrarlo y posteriormente lo sacarlo del país. Esa publicación donde diversos sectores de la sociedad se manifestaron a favor de la consulta, molestó a grupos poderosos, y el acoso judicial pronto tocó las puertas de la sede del periódico donde Lagos es su director. El Juzgado de lo Contencioso Administrativo le envió una notificación donde le advertían del riego que corría al seguir publicando ese tipo de información y le amenazaban con aplicarle el Código Penal. Después del golpe de Estado, la represión por otros medios también ha arreciado. La página Web del periódico www.ellibertador.hn es sacada del aire por varias horas todos los días, la energía eléctrica ha sido cortada en las mismas circunstancias, el acceso a su correo electrónico tiene muchos inconvenientes y mensajes amenazantes han llegado a su celular, al igual que llamadas de desconocidos que le dicen el riesgo que corre su vida si continúa haciendo ese tipo de publicaciones. "Creo que vendrá una represión mayor cuando salga la publicación sobre el golpe de Estado, donde expondremos lo que ocurrió y sigue ocurriendo en el país. Temo por mi vida", dijo Lagos tras agregar que no tiene una autoridad a la cual acudir para denunciar los hechos. Después del 28 de junio los operadores de justicia bailan al son del gobierno golpista de Roberto Micheletti y no accionan para proteger a la víctimas de violaciones a derechos humanos, la indefensión en que se encuentran los y las afectadas les coloca en extrema vulnerabilidad. Varios periodistas están siendo amenazados por difundir la realidad sobre los hechos violatorios a los derechos humanos que se están practicando desde el gobierno golpista. También medios de comunicación que no difunden informaciones que contribuyan a consolidar el gobierno de facto son objeto de vigilancia, amenazas directas y veladas por parte de los cuerpos de seguridad del Estado, que conlleva a establecer un clima de terror para mediatizar la información que pretende establecer los hechos tal como se suscitan.

Descarga la aplicación

en google play en google play