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Goriletti renuncia si golpe queda intacto

Tegucigalpa. Agencias. | 15 de Julio de 2009 a las 00:00
El presidente de facto hondureño, Roberto Micheletti, aseguró que está dispuesto a renunciar a cambio de que el derrocado Manuel Zelaya no regrese al poder, mientras su gobierno reanudó el toque de queda horas antes de que se realicen marchas previstas este jueves. En medio de una fuerte presión internacional, Micheletti aseguró que está “dispuesto” a renunciar a la presidencia de Honduras para la “paz y la tranquilidad del país”. Micheletti fue designado en la presidencia de Honduras por el Congreso Nacional tras el golpe de Estado del 28 de junio que derrocó a Zelaya del poder y lo expulsó del país. Ahora, las esperanzas de hallar una salida a la compleja crisis política hondureña están puestas en las negociaciones que las delegaciones de Zelaya y Micheletti llevarán a cabo este sábado en San José con la mediación del presidente costarricense, Oscar Arias. Tanto Micheletti como Zelaya ya comunicaron a Arias los nombres de los integrantes de las respectivas delegaciones, conformadas a “muy alto nivel” y que cuentan con el “aval total de sus respectivos jefes”, dijo el canciller costarricense, Bruno Stagno. Zelaya ha advertido que si no hay avances en las negociaciones, que pasan por su restitución, este fin de semana regresará a Honduras, pese a la orden de captura que pesa sobre él, y que el fiscal general, Luis Rubí, reiteró que se cumplirá si regresa. Desde las Naciones Unidas, pasando por la Unión Europea, la Organización de Estados Americanos (OEA), el Grupo de Río o el Sistema de Integración Centroamericana, la comunidad internacional ha dado su "sólido apoyo" a la mediación del presidente costarricense, recordó Stagno, que espera "avances" en esta segunda ronda. No obstante, nadie desconoce la dificultad de encontrar una solución rápida a la crisis, por lo que, empezando por Arias, se ha advertido que el proceso puede ser más largo de lo esperado. Para este jueves y mañana viernes, el Frente de Resistencia, una red de sindicatos y organizaciones sociales que apoyan a Zelaya, anunció bloqueos de las principales carreteras y manifestaciones para exigir su regreso al país. El gobierno de facto restauró ayer por la noche el toque de queda para prevenir eventuales disturbios después de haberlo levantado dos días atrás. Esta medida se debe a las "continuas y abiertas amenazas de parte de grupos que buscan provocar disturbios y desorden en algunos lugares de nuestro país", según la presidencia. Custodio: no sólo Micheletti debe renunciar El Comisionado de los Derechos Humanos en Honduras, Ramón Custodio, dijo este jueves que no sólo el nuevo presidente, Roberto Micheletti, debe renunciar a sus intereses para acabar con la crisis del país por el derrocamiento de Manuel Zelaya. Custodio destacó que ya "Micheletti dio una indicación de renunciamiento", e instó a que "el que tenga que renunciar a sus intereses partidarios, de grupo o personales tiene que hacerlo". Micheletti expresó ayer su disposición de dejar la Presidencia, pero sólo si Zelaya no regresa al país, para superar la crisis. "Si en algún momento, si la decisión para que haya paz y tranquilidad en el país, sin retorno, que conste, del ex presidente Zelaya, (es renunciar) estoy dispuesto a hacerlo", dijo Micheletti ante preguntas de la prensa sobre su eventual salida del cargo. Custodio consideró que una solución de la crisis puede ser que el Ejecutivo lo asuma el ex vicepresidente Elvin Santos, quien fue elegido junto con Zelaya en 2005, pero renunció en 2008 para ser el candidato presidencial del gobernante Partido Liberal para las elecciones de noviembre próximo. La renuncia de Santos ante el Parlamento fue "inconstitucional y, si podemos reparar ese error, que vuelva él y termine el período en el Poder Ejecutivo, eso es volver al cauce constitucional", dijo el defensor del pueblo a la radio HRN de Tegucigalpa. Diversos sectores cuestionaron la renuncia de Santos porque, según la Constitución, los cargos de elección popular son irrenunciables. Después de que los militares derrocaron a Zelaya y lo expulsaron del país, el 28 de junio pasado, el Parlamento designó a Micheletti para concluir el mandato de cuatro años del presidente depuesto, hasta el 27 de enero de 2010. El Parlamento se basó, para designar a Micheletti, en un artículo constitucional que establece que en ausencia absoluta del presidente le sustituye el vicepresidente, pero si éste tampoco está lo hace el jefe del Parlamento, cargo que tenía el ahora gobernante. La crisis política que Honduras atraviesa desde el 28 de junio está bajo la mediación del presidente de Costa Rica, Oscar Arias, que el próximo sábado se reunirá por segunda vez con representantes de Zelaya y Micheletti. El depuesto presidente insiste en regresar al poder y Micheletti sostiene que su designación fue una "sustitución constitucional", pero su Gobierno no es reconocido por la comunidad internacional. Insulza: es un avance La posibilidad que mencionó el presidente de facto de Honduras, Roberto Micheletti, de renunciar es un "avance", estimó este jueves el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, quien aseguró que se encuentra "cautelosamente optimista" ante la reanudación de negociaciones. "Es un avance. Estas negociaciones han tenido momentos negativos y positivos. Ahora estamos en uno positivo", dijo Insulza durante una intervención en el centro de análisis Diálogo Interamericano en Washington. Micheletti dijo el miércoles que estaba dispuesto a renunciar al cargo en aras de "la paz y tranquilidad" en Honduras, siempre y cuando el mandatario depuesto, Manuel Zelaya, no retorne al poder. Insulza reiteró que está "cautelosamente optimista" hacia el reinicio de las negociaciones bajo la mediación del presidente de Costa Rica, Oscar Arias, que buscan una salida a la crisis en Honduras, tras el golpe de Estado del 28 de junio que removió del poder y expulsó del país a Zelaya. "Hay indicios de que se puede progresar", dijo Insulza, aunque reconoció que es posible que "esto no concluya el sábado" en San José, donde tendrá lugar el diálogo. Las negociaciones "no tienen todo el tiempo del mundo", pero hay que tener paciencia y permitir que el presidente Arias complete su labor, dijo el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), organismo que decidió la suspensión de Honduras tras el golpe. Insulza reiteró que el principal punto que debe alcanzarse es el retorno de Zelaya al poder, para que termine su mandato hasta enero. Afirmó que "muchos países" de la OEA no aceptarían que Honduras vuelva al organismo continental incluso con un nuevo gobierno producto de elecciones, si el presidente derrocado no retorna al poder. Subrayó que está en "contra de una intervención militar" como salida a la crisis. Insulza defendió la firme postura tomada por la OEA tras el golpe, alegando que primero había que condenar el hecho para luego pasar a la fase de la labor diplomática. Recordó que en abril del 2002, cuando el presidente venezolano, Hugo Chávez fue derrocado, la OEA seguía sin ponerse de acuerdo si lo sucedido había sido un golpe cuando 48 horas más tarde del hecho el mandatario fue restituido en el poder.

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