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Lo social, el gran reto del próximo presidente

Agencia AFP. Desde Managua. | 3 de Noviembre de 2006 a las 00:00
El presidente que gane las elecciones en Nicaragua el próximo domingo tendrá como reto crucial atender los acuciantes problemas sociales de uno de los países mas pobres del continente, atraer la inversión privada y generar empleo. Los desafíos son tan grandes que los especialistas como el sociólogo nicaragüense Cirilo Otero no se imaginan "cómo jodido" va a hacer el candidato que gane la presidencia para cumplir con todas las "mentiras" que le ha hecho a la población. Informes del Banco Mundial (BM) indican que el 70% de los 5,4 millones de nicaragüenses viven con menos de dos dólares al día, pero el 35% se encuentra en la extrema miseria con ingresos inferiores al dólar, precisó Otero, investigador del Centro de Iniciativas de Políticas Ambientales (CIPA). Para subir el nivel de vida de estos sectores, el nuevo gobierno necesitaría abrir numerosas fuentes de empleos, un reto que ninguno de los gobiernos anteriores ha podido cumplir debido a baja actividad productiva e industrial del país. Según Otero, el 13% de la Población Económicamente Activa (PEA), constituida por más de 2,2 millones de nicaragüenses, se encuentra desocupada, mientras que el 27% está empleada en el sector informal con bajos salarios que no alcanza para compran los alimentos básicos. El salario mínimo, que devenga por un ejemplo un empleado de limpieza es de 70 dólares, insuficientes para comprar la canasta básica de 53 alimentos valorada en 163 dólares mensuales por el gobierno. Para ampliar el mercado laboral y los salarios, se necesitan atraer más inversiones, con un sistema jurídico que ofrezca garantías, y adoptar políticas que contribuyan a mejorar la tecnología agrícola que todavía conserva métodos arcaicos de producción. La falta de trabajo ha llevado a Nicaragua a registrar situaciones de hambruna que no son reconocidas por el gobierno, y un índice de desnutrición del 27% - el más alto de Centroamérica - que afecta particularmente a los niños menores de cinco años. Se requiere, además, mejorar la infraestructura vial del país de 15.000 km de caminos, de los cuales sólo 1.700 están asfaltados, por lo que en muchas zonas de actividad los productores no pueden llevar sus cosechas a los mercados. Otro problema social, es el analfabetismo, que ronda el 30%, el déficit de 30.000 maestros y un promedio de 800.000 niños y adolescentes que quedan anualmente fuera del sistema escolar. "Para que un país esté en vías de desarrollo debe tener un mínimo de noveno grado de escolaridad y Nicaragua apenas alcanza el cuarto", dijo Otero. Para cambiar este panorama habría que duplicar el presupuesto de educación y mejorar la calidad de la enseñanza, lo que llevaría al menos 10 años, afirmó Otero. Los problemas de salud no se quedan atrás. Según datos gremiales, sólo el 19% de la población nicaragüense recurre al sistema de salud, generalmente en casos de enfermedades graves o emergencias, porque no tiene dinero para pagar los exámenes clínicos y los medicamentos que le receta el médico una consulta. Los centros públicos de salud carecen de abastecimiento médico, medicinas y una adecuada infraestructura, por el bajo presupuesto gubernamental. Según Otero, el presupuesto de Educación representa aproximadamente el 9% del Producto Interno Bruto (PIB) y el de Salud el 13%. A eso se suma la urgencia de ampliar las redes de agua potable, que actualmente cubre a dos tercios de la población y buscar una solución a la crisis energética que provocan apagones, a causa del alza del precio internacional del petróleo.

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