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Contrastes sociales en Nicaragua, el tercer país más pobre de la región

Diario Clarín, Argentina. Desde Managua. | 4 de Noviembre de 2006 a las 00:00
El 10% más rico de la población se queda con el 44% de la riqueza del país. Mientras, el 10% más pobre sólo araña el 0,9% del PBI, según datos del PNUD.

Por Pablo Biffi, enviado especial a Managua del diario Clarín, de Argentina.

Víctor Hugo vende bolsitas de agua fría —de dudoso origen— en la rotonda de Metrocentro, un mall (así les llaman a los shoppings por Centroamérica) que tiene de todo para todos, menos para la gente como él, que debe sobrevivir con un dólar diario. Víctor Hugo es parte del 45,1% de la población nicaragüense de poco más de cinco millones de habitantes que vive con menos de esa cifra. Y también representa al 80% de los que apenas tienen menos de dos dólares diarios para llegar a fin de mes. Son los pobres de Nicaragua, un batallón de marginados que convierten a este país en uno de los tres más pobres de todo el continente americano y del Caribe. Víctor Hugo está acompañado por tres chicos que no deben tener más de 10 años y que cargan en su cabeza la pesada bolsa con el agua. "Yo tengo que darle de comer a mis hijos y aquí no hay trabajo. Lo único que queda por hacer es esto", dice. Amalia no tiene los mismos problemas que Víctor Hugo. Son las 10 de una mañana de sol pleno, ardiente y húmeda y ella se refugia en el mall Metrocentro. El aire acondicionado y los artículos de lujo que allí se venden lo transforman en una burbuja. Acaso sin saberlo, Amalia es parte del 10% de la población más rica que se queda con el 44% de la riqueza del país. Víctor Hugo, en tanto, representa al 10% más pobre que sólo araña el 0,9% del PBI, según datos del PNUD. Managua, esta capital desordenada de casi un millón y medio de habitantes, es un muestrario preciso de las desigualdades en Nicaragua. Con sólo cuadras de diferencia es posible encontrar un barrio de lujo —en la carretera que lleva a Masaya— o una villa con casas de chapa, sin servicios sanitarios y menos aún calles pavimentadas. En sus calles, conviven los miles de Víctor Hugo, ciudadanos de a pie, la ropa raída, las zapatillas gastadas, con las Amalias de camionetas 4x4 de 30.000 dólares, que deben esquivar los carros tirados por caballos que aún se ven en esta capital. En el medio hay, claro, un sector de pequeños comerciantes o profesionales que con ajustes llegan a fin de mes y hasta se pueden dar el lujo, algunas noches, de tomarse unos traguitos en la Zona Cero o en la Zona Hippos de esta ciudad, donde los bares y restaurantes tienen sus mesas en prolijas terrazas, la música alta y los precios en dólares: allí, una cerveza nacional cuesta alrededor de dos dólares, el doble de lo que gana Víctor Hugo o lo mismo que se lleva por día un obrero de la construcción. Nadie puede afirmar categóricamente cuándo "se jodió Nicaragua". Los antisandinistas acusan de todos los males a la Revolución Sandinista (1979-1990) y a su ex presidente y hoy candidato Daniel Ortega por los desmadres. Ortega dejó el poder con 12.000 milllones de deuda externa y una inflación anual que en sus picos llegó al 39.000 por ciento. Hoy, la deuda es de 2.000 millones y la inflación anual del 9%. Para los sandinistas, en cambio, los responsables de semejante debacle fueron el bloqueo económico impuesto por EE.UU. y la guerra sucia financiada por Ronald Reagan de la mano de los Contras, que dejó 50.000 muertos en menos de 10 años y 16.000 millones de dólares de pérdidas. También, dicen, los 16 años de gobiernos neoliberales, que no hicieron más que profundizar la brecha entre ricos y pobres. "Yo tengo suerte —dice Víctor Hugo—. Tengo un hermano viviendo en Costa Rica que mes a mes nos envía unos pesitos. A él allá le va mejor, porque hay trabajo". El hermano de Víctor Hugo es uno de los más del millón de nicaragüenses que viven fuera del país, exiliados económicos, en su mayoría en EE.UU., Costa Rica y El Salvador. En total, las remesas que ingresan al país suman 800 millones de dólares anuales, un 20% del PBI. Es uno de los principales ingresos que tiene Nicaragua. Según datos del Banco Mundial, entre 1990 y 2005, los nicaragüenses en el exterior enviaron 5.600 millones de dólares. Al menos 20 de cada 100 familias sólo sobreviven con esos dólares enviados por sus familiares. "Algo se debe hacer, esta situación no puede seguir así, porque un día vamos a tener problemas", dice Amalia sobre la situación económica y social. No explica, claro, qué se debería hacer.

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