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FSLN espera recuperar mañana la presidencia

Diario El País, España. Desde Managua. | 4 de Noviembre de 2006 a las 00:00
Tras 16 años de elecciones ganadas por la derecha, Nicaragua celebrará el domingo unos comicios presidenciales en los que el comandante Daniel Ortega, del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), se perfila en las encuestas como el primero entre los cinco candidatos a la presidencia.

Por Francisco Peregil, enviado especial a Managua del diario El País, de España.

Pero para proclamarse presidente, Ortega tendría que obtener los votos de al menos el 35% de los 2,8 millones de nicaragüenses mayores de 16 años convocados y ganar al segundo con un margen de diferencia mayor al 5%. Y eso es lo que no garantizan con rotundidad las encuestas. Si no hubiese un claro vencedor se celebrará una segunda vuelta dentro de 45 días. El segundo con mayor número de partidarios, según los sondeos, es el multimillonario Eduardo Montealegre, de 51 años, líder de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), que fundó el año pasado tras su expulsión del Partido Liberal Constitucionalista (PLC). Cuenta con el apoyo explícito del Gobierno de Estados Unidos. El gran partido de la derecha en Nicaragua es el PLC, pero se encuentra en horas bajas. Su gran líder, el que fuera presidente del país entre 1996 y 2001, Arnoldo Alemán, se encuentra en prisión domiciliaria por un caso de lavado de dinero. Su candidato, José Rizo, ha intentado en vano ofrecer una imagen de independencia respecto a Alemán. Pero las encuestas sólo le otorgan el tercer puesto. Y el cuarto lugar en los sondeos estaría reservado para Edmundo Jarquín, un economista de izquierdas que se presentó como candidato a la presidencia por el Movimiento de Renovación Sandinista (MRS) después de que el líder carismático de este partido, Herty Lewites, falleciera el pasado junio, a sólo cinco meses de las elecciones. Jarquín, apodado el Feo, ha organizado su campaña alrededor del lema: "El feo que quiere una Nicaragua linda". Jarquín hizo unas declaraciones en plena campaña que, según sus ayudantes, han podido costarle un buen puñado de votos en un país de probada tradición católica. La Iglesia había emprendido una campaña contra la ley que permite el aborto en ciertos supuestos. El pasado 10 de agosto un periodista preguntó al sandinista renovador Edmundo Jarquín que si estaba a favor o en contra de esa ley. Y él "cometió el error", según los miembros de su campaña, de "entrar al trapo" y mostrarse partidario del aborto. El código penal de Nicaragua permitía desde finales del siglo XIX practicar el aborto. Pero la declaración de Jarquín desató toda una oleada de respuestas en contra con el lema "El aborto es feo". A raíz de aquella declaración, los diputados de los dos partidos liberales y los del Frente Sandinista de Liberación Nacional aprobaron, en plena campaña electoral, la derogación de una ley que estuvo vigente en el país más de cien años. El mayor número de simpatizantes los cosecha Ortega. Pero también es el candidato que más rechazo provoca. Los contrincantes de Ortega han afirmado durante la campaña electoral que el líder del Frente es un gran ganador de encuestas y perdedor de elecciones. Ya que fue derrotado en 1990 por Violeta Chamorro, quien se presentó como candidata al frente de la Unión Nacional Opositora (UNO), una coalición de partidos de derecha e izquierda unidos contra Ortega. Después perdió contra Arnoldo Alemán (1996-2001) y contra Enrique Bolaños (2001-2006), ambos del Partido Liberal Constitucionalista (PLC).

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