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Ortega, más próximo de Chávez que de Lula, según analistas de derecha

Agencia AFP. Desde Managua. | 6 de Noviembre de 2006 a las 00:00
El ex guerrillero Daniel Ortega, que se perfila como el nuevo presidente de Nicaragua, está más próximo a su amigo venezolano Hugo Chávez que del brasileño Luiz Inacio Lula da Silva pese a que, como éste, preconiza la convivencia con el sector empresarial, coincidieron los analistas. "Es un partido de la izquierda populista", aseguró a la AFP el ex embajador de Nicaragua ante Naciones Unidas, Carlos Tunermann, quien sin embargo ve que "en ciertas cosas" se acerca a Lula, como la búsqueda de convivencia con el sector empresarial". El pasado día 1, en vísperas de la cita electoral del domingo, Ortega firmó con la Cámara de Comercio de Nicaragua un acuerdo básico de gobernabilidad y desarrollo económico, en el que se comprometió a respetar la libertad de empresa, la propiedad privada, el libre mercado, a promover las inversiones extranjeras y las inversiones locales. También promoverá la generación de empleo y dará las garantías institucionales necesarias para que Nicaragua tenga seguridad jurídica y seguridad empresarial. "Hay un contexto distinto que lo obligará a actuar de manera diferente" a lo que pudo haber hecho durante su primera época en el poder 1979-90, dice Tunermann, quien espera que Estados Unidos le dé por lo menos "el beneficio de inventario", después de la campaña que ha realizado el gobierno de George W. Bush para impedir su victoria. Los analistas se preguntan cómo va cumplir algunas de las promesas electorales, como la eliminación de la pobreza, en un país donde más del 70% de la población es pobre, según informes independientes, o la reducción del alto desempleo y el subempleo que afecta al 54% de las personas en edad de trabajar. "Los políticos que buscan el poder son como los enamorados: lo prometen todo", denuncia el ex canciller Alvarez, quien recuerda el viejo dicho nicaragüense "firmar me harás pero cumplir jamás". No obstante, en un contexto muy diferente al que había cuando en 1979 llegó al poder tras derrocar la dinastía de los Somoza con la revolución sandinista, al ex guerrillero no le quedará más remedio que "sujetarse a los organismos internacionales de crédito", apuntó Alvarez. La mitad del presupuesto nacional nicaragüense procede de aportes de la cooperación externa, recuerda. "Hoy hay un contexto distinto que lo obligará a actuar de manera diferente", reconoce por su parte Tunermann, quien recuerda la desaparición de uno de los dos ejes de la Guerra Fría, la Unión Soviética. De todas maneras, la elección nicaragüense reavivó viejas divisiones, pero esta vez entre Washington y la ideología de izquierda que promueve Chávez en la región. Al líder sandinista no le gusta hacer diferencias entre un modelo u otro de gobernar y sostiene que "la izquierda es una sola" sólo que con distintos matices. "El unilateralismo de Estados Unidos en el contexto internacional ha hecho resurgir un proyecto unitario geopolítico y de desarrollo económico de América Latina, con la ventaja de que existe el petróleo en un momento de crisis energética mundial", explica por su parte el politólogo Aldo Diaz. Para Diaz, lo que en realidad está en juego más allá de la política económica, es la "democracia, porque hay una actitud perversa de la derecha internacional al señalar a los partidos de izquierda" que se valen de la democracia para llegar al poder.

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