Escúchenos en línea

Celebran gesta heroica de Rigoberto: «el principio del fin»

Managua. El 19 Digital. | 22 de Septiembre de 2009 a las 00:00
Compañeros nicaragüenses de diferentes partes del país, encabezados por dirigentes del Frente Sandinista, conmemoraron la gesta heroica protagonizada por el poeta revolucionario Rigoberto López Pérez, quien un 21 de septiembre de 1956 ajustició al dictador Anastacio Somoza García, iniciando de esta manera el principio del fin de la dictadura. 53 años después de esta acción, su valentía y su acto de patriotismo fue conmemorada por compañeros sandinistas que llegaron hasta su mausoleo ubicado en la rotonda que lleva su nombre a rendirle homenaje y depositarle una ofrenda floral. “Hace 53 años un nicaragüense patriota tomó la decisión de entregar su vida por la patria, por los nicaragüenses y realizó un hecho histórico, ajusticiando al dictador iniciador de la dinastía somocista”, recordó José Figueroa, diputado por el Frente Sandinista en la Asamblea Nacional. El coordinador de la bancada sandinista en el parlamento, Edwin Castro, recordó que fue el padre de la Revolución Sandinista, comandante Carlos Fonseca, quien advirtió que lo hecho por Rigoberto constituía el principio del fin de la dictadura somocista. Edwin reconoció que la gesta de Rigoberto fue grandiosa, ya que lo hizo en su plena juventud, 27 años, edad en la que comúnmente los jóvenes piensan en su futuro individual. “Rigoberto realizó su acción en una edad donde los jóvenes piensan en su futuro, Rigoberto también estaba pensando en su futuro, pero no en su futuro individual egoísta, sino en el futuro de su patria”, dijo. Recordó que Rigoberto en su acción no participó sólo, pues fue acompañado en la elaboración de los planes de ajusticiamiento del tirano por otros jóvenes universitarios, que luchaban contra la represión. “Rigoberto no era un suicida como quiso presentarlo la dictadura, era un poeta y revolucionario, y cuando se combina la policía con la revolución, son hombres que saltan para alcanzar estrellas, eso fue Rigoberto López, no pensó en pequeñeces, sino que pensó en el futuro, a como le dijo a su madre en la carta de despedida ‘esto lo hago por vos y mi pueblo’”, refirió. El ajusticiamiento que llevó a efecto Rigoberto fue producto de una profunda sed de libertad y disposición a un sacrificio mayor, como lo es la entrega de la propia vida. Jóvenes que asistieron al homenaje encabezado por el Frente Sandinista, manifestaron que con la acción de Rigoberto no tienen que pensar más en sacrificios, sino en su compromiso total hacia la Patria. “Rigoberto tuvo que entregar su vida porque los jóvenes tuvieran un futuro distinto, hoy esa gesta sirvió para que el Frente Sandinista brinde todos esos espacios de participación”, dijo Jacinto Rocha, estudiante ingeniería industrial en la UNI. La acción valiente del héroe nacional, Rigoberto López Pérez, ajusticiando al dictador Luís Anastasio Somoza García, marco el inicio del fin de la tiranía. Esa gesta cumple este 21 de septiembre 53 años. Pascual Rigoberto López Pérez, más conocido por Rigoberto López Pérez, fue un poeta nicaragüense, que nació en León el 13 de mayo de 1929 en el seno de una familia humilde. Era hijo de Soledad López y Francisco Pérez. Cursó sus primeros estudios en el Hospicio de San Juan de Dios, donde había sido internado por mediación de su padrino el sacerdote Agustín Hernández. En esta institución Rigoberto estudio el oficio de sastre. Una vez aprendido el oficio trabajo de sastre a la vez que ingresó en la Escuela de Comercio Silviano Matamoros para cursar estudios de Redacción y Taquimecanografía. Aficionado a la poesía, la lectura y a la música ya durante su estancia en el hospicio destacó por su afición a la lectura entre las obras que leía destacaban las de Rousseau, José Enrique Rodó y Rubén Darío así como Antenor Sandino Hernández. En 1947, con solo 17 años, publicó el poema Confesión de un Soldado. Un año después, en 1948 participó en el grupo musical Buenos Aires junto con sus amigos Humberto Lacayo Amaya, Luis Santamaría Granera, Eloy Loredo Rugama y Róger Morales. Rigoberto componía y tocaba el violín. Entre las composiciones que realizó Rigoberto, fueron interpretadas por el grupo están los valses Claridad y Si el vino me hace llorar. Entre 1951 y 1956 estuvo residiendo en el extranjero pero realizaba frecuentes viajes a Nicaragua por motivos personales, la familia y su relación amorosa con Amparo, a la vez que se ponía al corriente de la situación política interna. Tenía relaciones con músicos y poetas de otros países, como el salvadoreño Juan Felipe Toruño. El 4 de abril de 1954 la Guardia Nacional (GN) había asesinado a dos compañeros suyos, Adolfo y Luís Báez Bone, junto con otros militares y civiles que querían emboscar al dictador Somoza. Rigoberto conoció a la madre de ambos, la señora Ruth Bone, con la que entabló amistad. El compromiso de Rigoberto López Pérez por la libertad le llevó a plantearse que la única forma de acabar con la dictadura de Somoza era la eliminación física del dictador. Un 17 de septiembre de 1956 llegó a Managua para preparar el plan para ajusticiar al tirano. Entregó cartas para Manuel Díaz y Sotelo, amigo con el que compartía ideario, y al día siguiente se dirigió a su ciudad natal en ferrocarril. La tarde del día 21 de septiembre la dedicó a estar con su madre a la que leyó el poema Confesión de un Soldado, después se vistió con una camisa blanca y un pantalón azul, su madre diría después que quería morir con los colores de la bandera nacional en su cuerpo. Rigoberto se dirigió a la Casa del Obrero, en la ciudad de León, donde se celebraba una fiesta a la que acudía el presidente Somoza García. Por mediación del hermano de su novia, el periodista Armando Zelaya, se infiltró en la misma y durante el acto aprovechó para dispararle 5 balas (4 de las cuales entraron en el cuerpo de Somoza García), con un revólver Smith and Wesson calibre .38, hiriéndolo en el pecho. En la acción Rigoberto recibió una lluvia de balas que le quitarían la vida inmediatamente, mientras que Somoza sería conducido a un hospital militar estadounidense en la Zona del Canal de Panamá con la ayuda que envió el presidente de Estados Unidos, Dwight Eisenhower donde falleció una semana después el 29 de septiembre de 1956.

Descarga la aplicación

en google play en google play