Escúchenos en línea

Los banqueros tranquilos, pero piden que Ortega continúe con el neoliberalismo

Agencias PL y AP. Desde Managua. | 13 de Noviembre de 2006 a las 00:00
La banca privada expuso este lunes su determinación a trabajar en conjunto con las nuevas autoridades electas en el marco de "la libre empresa y mercado". A una semana del triunfo electoral del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), la estabilidad económica y financiera continúa imperando en Nicaragua, aseguraron representantes de tres importantes grupos bancarios. Al poner término a las elecciones del 5 de noviembre "todo está volviendo a la normalidad (...) el país está totalmente listo para trabajar con la nueva administración", manifestó este lunes el gerente del grupo financiero Latin American Financial Services (LAFISE, por sus siglas en inglés), Arturo Zamora, durante un desayuno de trabajo con la prensa local y extranjera. Ocho días después de conocerse los resultados electorales la situación en la banca es de "estabilidad" los depósitos se mantienen lo que es una muestra de confianza, dijo Zamora. La opinión del banquero fue compartida por sus colegas Luis Rivas y Silvio Lanuza, del Banco de la Producción (Banpro) y del Banco de Finanzas (BDF), respectivamente. Este comportamiento se debe a las señales dadas por el presidente electo, Daniel Ortega, de abrir 36 horas después de conocer los resultados un diálogo "bastante franco" con el sector financiero y empresarial lo que se valora como "muy positivo", dijo el gerente del Banco de Finanzas (BDF), Silvio Lanuza. En la reunión de más de una hora, Ortega garantizó a los banqueros que su gobierno "respetará el papel de la banca privada" y les invitó a incursionar en otros sectores económicos que ahora no están cubiertos por los créditos. En el encuentro con la prensa, los representantes de este sector se declararon afines a intermediar fondos obtenidos a tasas bajas de interés hacia sectores de la pequeña y mediana producción, así como para la construcción de viviendas de carácter social. Los pasos que se den en los próximos días relativos al manejo del presupuesto y una pronta reunión con el Fondo Monetario Internacional (FMI) serán mensajes importantes para los agentes económicos, sostuvo Lanuza. Las expectativas de la población es de mejorar su situación "pero para lograrlo es necesario tener una economía sana. Puede haber más gasto social en salud y educación pero dentro de una lógica macro-económica", indicó Lanuza. El Parlamento tiene previsto aprobar la ley de presupuesto de 2007 el 15 de diciembre, lo que contaría con los aportes de las autoridades electas, según fuentes próximas al futuro gobierno.

Sistema muy estable

El sistema financiero está muy estable y los bancos trabajan normalmente, afirmó este lunes el gerente del Banco de la Producción (BANPRO), Luis Rivas, durante un desayuno de trabajo con la prensa local y extranjera. Rivas dijo que la víspera de los comicios se hicieron retiros por cerca de un 2% de los depósitos de ahorros en los bancos, en una señal de inquietud. Pero "todo ha vuelto a la normalidad y las perspectivas (económicas) son buenas", manifestó. Los depósitos en el sistema financiero nicaragüense se redujeron unos 44 millones de dólares entre el 20 de septiembre y el 21 de octubre pasados, según cifras oficiales del Banco Central de Nicaragua. Hasta el 21 de octubre de este año, 15 días antes de los comicios, los depósitos en la banca comercial alcanzaron 2.206 millones de dólares, inferior a los 2.250 millones registrado hasta el 22 de septiembre pasado. Rivas señaló que ese 2 por ciento es inferior al 8 por ciento de fuga de depósitos que registraron en las elecciones del 2001, cuando asumió el poder el actual mandatario, Enrique Bolaños. "Ese 2 por ciento, comparado con el 8 por ciento de 2001, es totalmente manejable", agregó. El banquero recordó que el temor en el sector fue más marcado en las elecciones del 2001, en que Ortega también fungió como abanderado presidencial. Ese año el país acababa de superar el trauma de la quiebra de cinco bancos, entre ellos uno de los sandinistas, en una fenomenal estafa que dejó pérdidas por unos 250 millones de dólares. A raíz de esa quiebra, el Estado tuvo que asumir el compromiso de los bancos con sus ahorrantes por unos 500 milanos de dólares. Rivas consideró que esta vez el país se encuentra con una economía y una banca estables, con grandes perspectivas de aumento en las inversiones y una deuda externa renegociada. El banquero observó que después de una semana de los comicios no han notado "cambios bruscos en la brecha cambiaria" ni "dolarización anormal" de los depósitos, que representan un 65 por ciento de esa moneda. "La tendencia de los depósitos es hacia la alza y esperamos que eso se mantenga", reafirmó. Dijo que los bancos "están trabajando normalmente" y dio crédito de esa estabilidad al presidente Bolaños "que logró que este año electoral fuera diferente en términos de finanzas públicas", y al presidente electo, Daniel Ortega, por sus mensajes de tranquilidad en el ámbito económico. Rivas destacó de que los acreedores internacionales, "que son extremadamente adversos al riesgo", continúan desembolsando recursos a la banca comercial para ofrecer créditos. "Esas cosas evidencian que el sistema financiero está estable y que no hay temores", insistió.

Quieren que siga misma política económica

Lanuza dijo que son alentadores los anuncios del presidente electo de que respetará la empresa privada. Estimó que Ortega debe mantener la estabilidad macroeconómica y las políticas negociadas por el gobierno de Enrique Bolaños con el Fondo Monetario Internacional (FMI), pues un 40% del presupuesto es financiado con recursos externos. "El margen para moverse dentro de las políticas macroeconómicas es muy estrecho", dijo Lanuza. Rivas coincidió en que el nuevo gobierno "no tiene grandes espacios para moverse y por lo tanto debe mantener la continuidad macroeconómica". Agregó que "no hay sustitutos para los que nos dan esos recursos, aunque otros países estén diciendo que ellos puedan sustituirlos", aludiendo a la ayuda en petróleo otorgada por el gobierno del presidente venezolano Hugo Chávez. Los tres coincidieron en destacar el mensaje tranquilizador enviado por el presidente electo, Daniel Ortega, a todos los sectores de la sociedad nicaragüense, inmediatamente después de ser proclamado vencedor de los comicios del 5 de noviembre pasado. De acuerdo con Ortega, no se avecinan cambios "radicales" en el ámbito macroeconómico, con la llegada al poder del FSLN a partir del 10 de enero próximo. Rivas confirmó, por su parte, que no se han producido alteraciones en la brecha cambiaria ni antes ni después de las elecciones. De acuerdo con el experto, esa particularidad indica que no hay acaparamiento de dólares por parte de la población ni de los empresarios. Ejemplo de la tranquilidad reinante son las recientes inversiones realizadas en Nicaragua por importantes grupos como General Electric y City Group, acotó Rivas, quien, sin embargo, reconoció que se "vivieron expectativas muy altas" antes de los comicios. El gerente del BDF calificó de positivo el mensaje de Ortega, y aseguró que existe un compromiso de cumplir con las expectativas generadas en la población por el triunfo del FSLN, pero siempre dentro de marcos económicos sanos y estables. Erradicar la pobreza que afecta a casi al 80 por ciento de los 5,1 millones de nicaragüenses es la tarea principal del futuro gobierno sandinista, anunció Ortega. Para lograrlo, el presidente electo, quien se comprometió a respetar los acuerdos vigentes con los organismos financieros internacionales, pidió la cooperación de todos los grupos económicos del país.

Descarga la aplicación

en google play en google play