Escúchenos en línea

¿Resucita Grupo Contadora? Eventual diálogo entre gobierno electo y Estados Unidos, genera expectativas

Agencia AFP. Desde Washington y Managua. | 13 de Noviembre de 2006 a las 00:00
Aunque de ambas partes ha habido numerosas señales de "buenas intenciones", el eventual diálogo entre el Presidente electo de Nicaragua, Daniel Ortega, o sus delegados, y el gobierno de Estados Unidos, ha generado expectativa entre la clase política y la opinión pública nacional Fuentes diplomáticas citadas por la corresponsalía en Washington de la Agencia Francesa de Prensa (AFP), dijeron este lunes que Daniel Ortega, planteó a Estados Unidos, a través de emisarios extranjeros, que quiere iniciar un "diálogo formal" con las autoridades norteamericanas, que a su vez evaluaron positivamente esta posibilidad. Ortega "planteó formalmente a través de interlocutores extranjeros, la necesidad de iniciar un diálogo formal, y en base a una agenda abierta" con las autoridades estadounidenses, dijeron las fuentes bajo condición de anonimato. El planteo fue formulado por los emisarios ante el Departamento de Estado, señalaron las fuentes, que no descartaron que esta propuesta sea presentada también ante otras esferas del gobierno estadounidense. Los informantes indicaron que la propuesta de Ortega, viejo rival de Estados Unidos en la década de los 80 cuando llegó al poder al frente de la revolución sandinista, es vista con buenos ojos por el Departamento de Estado. La propuesta fue bien recibida en el Departamento de Estado que considera "posible" establecer un "diálogo y una agenda" con el futuro presidente de Nicaragua, indicaron las fuentes. Las fuentes añadieron que en la evaluación estadounidense de este planteo que hizo llegar Ortega fue fundamental el acercamiento del presidente electo a sectores empresariales y bancarios la última semana, visto muy positivamente en Washington.

Departamento de Estado dice que no hay representantes de Ortega en Washington

La agencia AP reporta que el Departamento de Estado dijo el lunes que el presidente electo Daniel Ortega, de Nicaragua, "no" ha enviado representante alguno a Washington para hablar sobre el futuro de las relaciones bilaterales. El portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, había sido interrogado en un diálogo regular con reporteros sobre versiones de que Ortega, un opositor de Estados Unidos en su primer gobierno en los 80, tenía o había enviado emisarios a Washington. Sin embargo, el funcionario no contestó de inmediato y prometió hacerlo en cuanto investigara el caso. Unas horas después, su oficina emitió un comunicado en ese sentido. "Pregunta: ¿Ha enviado el presidente electo Daniel Ortega representantes a Washington para hablar del futuro de las relaciones bilaterales? "Respuesta: No".

¿Resucita grupo Contadora?

En Managua, fuentes cercanas a Ortega dijeron a la misma agencia AFP, que los gobiernos de México y Panamá serían facilitadores de un diálogo entre el Presidente electo y la administración del presidente George W. Bush. "Las gestiones se realizan a través de México, Panamá y el propio Estados Unidos", confirmó a la AFP la fuente, que prefirió no ser identificada. Los contactos por México y Panamá se hacen "a nivel de gobierno", añadió el informante, quien no precisó el carácter de los emisarios dentro de Estados Unidos. La gestión de ambos gobiernos recuerda la que realizaron esos mismos países en la década de los años 80, junto a Colombia y Venezuela. Los Ministros de Relaciones Exteriores de Colombia, México, Panamá y Venezuela se reunieron en la isla panameña de Contadora, donde decidieron aunar sus esfuerzos y firmaron el Acta de Contadora para la Paz y la Cooperación en Centroamérica. El Grupo de Contadora fue creado en 1983 para hacer frente a la situación explosiva que reinaba en América Central y responder de manera ejemplar a una triple preocupación, a saber, poner fin a los terribles sufrimientos que padecían los pueblos de América Central a causa de los conflictos militares de sus países, defender el derecho de cada uno de ellos a la independencia y contribuir a la solución de una crisis cuyas repercusiones implicaban graves riesgos para la paz en el mundo. Este plan de paz recibió el respaldo del Consejo de Seguridad, de la Asamblea General de las Naciones Unidas y de numerosos organismos regionales e internacionales. En 1985 se crearon Grupos de Apoyo en Lima, Argentina, Brasil, Perú y Uruguay en torno a los consejeros del Grupo de Contadora que a partir de entonces se reunieron conjuntamente. "Es lógico que tengamos una relación con Estados Unidos, en un plano de respeto mutuo", añadió el informante de manera muy escueta. El Departamento de Estado, de Estados Unidos a través de su vocero, Sean McCormack, expresó la semana pasada su deseo de mantener "relaciones positivas" con el gobierno de Ortega. Antes de las elecciones del 5 de noviembre funcionarios del gobierno estadounidense habían advertido que de ganar Ortega las relaciones y la cooperación de ese país con Nicaragua estarían en peligro. Ortega se reunió la semana pasada con banqueros, empresarios, inversionistas extranjeros, y también con representantes de la Iglesia Católica y con los dirigentes de los partidos políticos que fueron derrotados en la contienda, para darles a conocer su plan de gobierno, sobre la base de un acuerdo de gobernabilidad que ha sido acogido con beneplácito. Luego de estas reuniones, tanto la banca como los sectores empresariales nicaragüenses manifestaron su disposición a invertir y a colaborar con Ortega en su gestión, en el marco de un entendimiento mutuo de respeto a la propiedad privada y el libre mercado. Los pronunciamientos fueron hechos por la Asociación de Bancos Privados de Nicaragua (Asobanp) y el Consejo Superior de la Empresa privada (Cosep) que agrupa a más de 10 organizaciones y cámaras empresariales, tras los encuentros que sus representantes sostuvieron el jueves con Ortega. Ortega, por su lado, se comprometió a "respetar el papel de la banca privada y alentarlos a seguir trabajando e incursionar más allá de donde están incursionando con sus políticas crediticias" para "erradicar la pobreza y el hambre" de Nicaragua. El 70% de la población nicaragüense vive por debajo de la línea de pobreza. Algunos sectores empresariales nicaragüenses mostraban preocupación por los antecedentes de Ortega, quien tras llegar al poder por primera vez en 1979 realizó múltiples confiscaciones. Estados Unidos, por su parte, a través del Departamento de Estado y la Casa Blanca se ha mostrado dispuesto a trabajar con Ortega. La Casa Blanca se dijo dispuesta a trabajar con el futuro presidente de Nicaragua en función de su compromiso con el "futuro democrático" de su país. "Esperamos establecer relaciones positivas con el señor Ortega y su nuevo gobierno", dijo la semana pasada Erik Watnik, portavoz del Departamento de Estado para América Latina. Estados Unidos, que aún no felicitó formalmente a Ortega por su triunfo, fue acusado desde varios flancos de entrometerse en el proceso electoral nicaragüense, debido a comentarios de algunos de sus funcionarios durante la campaña electoral.

Descarga la aplicación

en google play en google play