Escúchenos en línea

Izquierda uruguaya rumbo a la victoria

Montevideo. Agencia Reuters. | 29 de Noviembre de 2009 a las 00:00
Los uruguayos acudían masivamente a las urnas el domingo en una segunda vuelta electoral, en la que el ex guerrillero José Mujica es favorito a ganar la presidencia con la promesa de mantener la exitosa política económica de la gobernante izquierda. En la votación definitoria el candidato del oficialista Frente Amplio enfrenta al ex presidente Luis Alberto Lacalle, del centroderechista Partido Nacional, a quien todas las encuestas dan virtualmente como derrotado. Mujica, un pequeño granjero de 74 años de gran popularidad entre las masas más pobres, fue de los primeros en sufragar en el barrio obrero Cerro, en Montevideo, aclamado por decenas de seguidores. El saliente presidente frentista Tabaré Vázquez, un socialista moderado que se retira con una popularidad récord, también votó muy temprano entre gritos de "¡que vuelva! ¡que vuelva!" de quienes aguardaban para sufragar. Lacalle, un abogado y propietario de tierras de 68 años que gobernó el país aplicando políticas neoliberales entre 1990 y 1995, tenía previsto emitir su voto al final de la tarde, como es su costumbre. El candidato del Frente ganó la primera vuelta electoral en octubre con casi el 48 por ciento de los votos válidos, pero al no alcanzar la mayoría absoluta debió concurrir a la segunda ronda con Lacalle, quien entonces obtuvo un 29 por ciento. Para la votación definitiva, seis encuestas de intención de voto otorgaron el miércoles al ex guerrillero un apoyo de entre 49,1 y 50 por ciento, ante un 41 a 42,1 por ciento para Lacalle. Unos 2,56 millones de los 3,3 millones de habitantes del país están habilitados para sufragar. El voto es obligatorio. Vázquez, un oncólogo de 69 años, llevó a la izquierda por primera vez al poder en la historia de Uruguay al derrotar en una primera vuelta a Jorge Larrañaga, actual compañero de fórmula de Lacalle. El Gobierno del Frente aplicó una ordenada política económica que permitió a Uruguay evitar caer en recesión por la crisis financiera global y atrajo más inversiones, al alejar cualquier temor que pudiera provocar una gestión izquierdista. Mujica, quien militó en la guerrilla urbana Tupamaros a fines de la década de 1960 y principios de la de 1970, ha prometido seguir la misma política económica, diseñada por el ex ministro y su candidato a vicepresidente, Danilo Astori. "No han de esperarse grandes novedades salvo aquellas que puedan derivar de coyunturas distintas, pero en realidad el programa, el compromiso político es continuidad y afirmación de los logros que ha tenido el Gobierno actual", ratificó el sábado a medios de prensa extranjeros. El candidato también ha descartado un vuelco más a la izquierda en política exterior con acercamientos a líderes radicales de Sudamérica, como el presidente de Venezuela, Hugo Chávez; de Bolivia, Evo Morales, y de Ecuador, Rafael Correa. Enfatizando esa posición, Mujica ha insistido en que su mayor afinidad es con el moderado presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. Ante la exitosa primera gestión del Frente en el área económica, el propio Lacalle se ha abstenido de anunciar cambios drásticos si llega a la presidencia, limitándose a prever la reducción de algunos impuestos. También prometió atacar el problema de seguridad que enfrenta el país, el verdadero talón de Aquiles para el Gobierno de Vázquez.

Descarga la aplicación

en google play en google play