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Ortega promete a los dueños de medios plena libertad de operaciones. ¿Y a los periodistas?

Agencia AP. Desde Managua. | 25 de Noviembre de 2006 a las 00:00
El presidente electo, Daniel Ortega, prometió este sábado "respecto irrestricto" a la libertad de prensa y a la libertad de expresión durante su mandato que inicia el 10 de enero. El compromiso fue asumido por Ortega en la secretaría general del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), en un encuentro con algunos dueños de medios de comunicación, aglutinados en la Asociación de Medios Independientes de Nicaragua, integrada por El Nuevo Diario y los canales de televisión 8, 10 y 12, así como radio Tigre y radio Juvenil. En el encuentro participaron Ortega y su esposa Rosario Murillo, así como el coordinador del grupo parlamentario sandinista, Edwin Castro, que anunció que buscarán como aprobar antes de finalizar el año la ley de acceso a la información pública. "Quiero ratificarle la decisión que tenemos, de acuerdo con la ley y con la Constitución, y las normas establecidas en nuestro país, de mantener un respecto irrestricto a la libertad de expresión", declaró Ortega. "Consideramos que tenemos que seguir marchando por este camino de la más irrestricta libertad de expresión, (porque creemos) que la madurez de los medios es la que va determinar que un medio sea mas creíble" que otro, afirmó Ortega Ortega, que fue jefe de Estado de 1984 a 1990, tras haber coordinado la junta de Gobierno del FSLN que se instauró en 1979 al ser derrocada por las armas la dictadura de Anastasio Somoza, afirmó que no cometerá los "errores" de su primer mandato. Justificó la censura impuesta contra los medios de comunicación en los años 80 al conflicto bélico promovido contra su Gobierno por los Estados Unidos, que según dijo, hasta consideró la posibilidad de bombardear a Nicaragua y "el aniquilamiento de las autoridades nicaragüenses". Aceptó que en medio de esa situación bélica, que obligó censurar a los medios, los llevó a cometer "excesos extremos". Ortega señaló, sin embargo, que una vez alcanzada la paz en el país han promovido, desde el Parlamento, "la irrestricta libertad de prensa". "Ahora tenemos un país libre de enfrentamientos armados y libre de guerras, por tanto no hay razón alguna para pensar de que la libertad de expresión pueda ser afectada", sostuvo. Aseguró que su Gobierno no establecerá límites, regulaciones o sanciones contra los medios. El líder sandinista hizo, no obstante, un llamamiento a los dueños de los medios sobre la nota roja. "Este tema tenemos que verlo a nivel regional, porque gracias a Dios todavía aquí no tenemos las maras (pandillas) que operan en El Salvador, Honduras y Guatemala", dijo el líder sandinista a los empresarios. Ortega, que acaba de visitar la región centroamericana, sostuvo que al hablar con mandatarios de los países vecinos tocó el tema de la inseguridad ciudadana y cómo en la medida en que los medios de comunicación más divulgan las actividades de las pandillas más jóvenes se sienten estimulados a delinquir en estas organizaciones. Sin embargo, consideró importante que los medios administren mejor la presentación de "notas rojas" que están en boga en los canales de televisión para no estimular "las actividades delictivas, confrontativas y actos criminales". Observó que la "nota roja" si bien atrae mucha audiencia, termina estimulando la delincuencia y el crimen. Los propietarios de los medios se comprometieron a trabajar en ese sentido. Sobre la publicidad gubernamental, Ortega dijo que evitará que se distribuya de forma "sesgada en términos políticos", como a su juicio lo hace el gobierno del presidente Enrique Bolaños. Sugirió a los propietarios de medios presentar una propuesta de distribución de la publicidad estatal, que no sea "sesgada hacia determinados medios de comunicación por afinidad política o por lo que sea, sino que realmente pueda llegar a todos los medios de una forma justa". El presidente de la Asociación de Medios y subdirector de El Nuevo Diario, Francisco Chamorro, dijo que entregarán esa propuesta una vez que Ortega asuma el poder. Con respecto al artículo 68 de la Constitución que garantiza exenciones impositivas a los medios de comunicación para la importación de equipos, Ortega le pidió a los directores que elaboren un listado de esos insumos. Chamorro se comprometió a entregar el listado requerido. Ortega anunció, además, que su Gobierno mantendrá la política de comunicación implementada durante la campaña electoral, en la que no ofreció declaraciones a los periodistas. Los empresarios periodísticos mostraron "preocupación" por esa política de comunicación gubernamental que pretende seguir. Ortega aclaró que no cortará la comunicación con los medios, sino que evitará "a toda costa cualquier tema de carácter confrontativo". También se proponen ordenar el abordaje de las informaciones en las conferencias de prensa para evitar que los periodistas pregunten o insistan sobre un mismo tema. La decisión generó cierto descontento en algunos periodistas presentes que intentaban conocer su opinión sobre otras inquietudes. "Si no lo hacemos así, nos perdemos hermanos", dijo Ortega en tono molesto antes de dar por concluida la rueda de prensa.

Ortega se abstuvo de opinar sobre Gates

Ortega se abstuvo de opinar sobre el nombramiento de Robert Gates como próximo jefe del Pentágono de EEUU, que supuestamente sugirió bombardear Nicaragua en 1984. "Eso es una decisión del país (EEUU), ellos nombrarán a quien quieran nombrar, nosotros no nos metemos a debatir quien es el mejor o quien es el peor, simplemente esa es una decisión del Ejecutivo con el Congreso de EEUU", dijo Ortega, al ser consultado por periodistas. Gates, designado por el presidente George W. Bush para sustituir al secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, quien renunció tras la derrota republicana legislativa en los comicios del pasado día 7, propuso bombardeos aéreos contra Nicaragua para atajar al comunismo en Centroamérica cuando era el "número dos" de la CIA en 1984, según documentos difundidos ayer por un grupo privado. "Nosotros no tenemos porque estar preocupándonos a quien nombran los Estados Unidos como secretario de Defensa o a quien nombren como presidente, los que nos tiene que preocupar a nosotros es que relaciones van a tener los Estados Unidos con la comunidad mundial y en particular con Nicaragua", insistió el líder sandinista. Indicó que a mediados de los años 80 Nicaragua demandó a Estados Unidos ante la Corte Internacional de Justicia, con sede en La Haya, por financiar a grupos insurgentes "contrarrevolucionarios" para derrocar al gobierno sandinista. "La Corte se pronunció con una resolución histórica, sin precedente, condenando todos esos actos de terrorismo al Gobierno norteamericano y a indemnizar al Estado nicaragüense", agregó. Ortega admitió que ese caso, así como el Irán-Contras, saldrán a relucir en los debates del Congreso estadounidense cuando discutan la propuesta de Bush de ratificar a Gates al frente del Pentágono. Reafirmó que el interés de Nicaragua es conocer la relación que va a establecer Estados Unidos con América Latina y el Caribe, y en particular con Centroamérica y su país. "Nuestro planteamiento es que Estados Unidos tiene que ser respetuoso de las posiciones políticas e ideológicas de los ciudadanos en el mundo, y de los gobiernos que se constituyen en cualquier país del mundo", sostuvo. Ortega dijo que Estados Unidos "tiene que aprender a cohabitar" con sus vecinos latinoamericanos, a como lo han hecho con China y Vietnam. Reiteró de que el muro que levanta Estados Unidos en la frontera con México "no ayuda a una buena relación, a una cohabitación" con los países latinoamericanos, "sino que al contrario, viene a generar tensiones". Sobre Gates, Ortega no quiso referirse, aunque comentó que el estado de opinión de los estadounidenses es que deben retirar sus soldados de Irak, porque "la política de guerra no puede continuar". Reconoció que el nombramiento del nuevo jefe del Pentágono es un tema de seguridad mundial.

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