Escúchenos en línea

Apoteósico cierre de campaña de Chávez. Anuncia nueva era revolucionaria en Venezuela

Agencia AFP. Desde Caracas, Venezuela. | 26 de Noviembre de 2006 a las 00:00
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, cerró este domingo su campaña por la reelección con la "Toma de Caracas", una carnavalesca "marea roja" de cientos de miles de seguidores que definió como la más grande demostración de su poderío popular en el corazón de la capital. El número de seguidores, calculado por fuentes del oficialismo en dos millones, fue tan abrumador que un Chávez jocoso y simpático aseguraba ser un record mundial y, para comprobarlo, recurrió al uso de binoculares. "Esto es un jonrón por el Bush, para Mister Bush. Nosotros estamos enfrentando al mismo diablo, al gobierno imperialista de los Estados Unidos", dijo al empezar su discurso. Las miradas, entonces, se depositaron en un hombre pintado de negro con un tridente que representaba a Lucifer, en un títere de una voluptuosa Condoleezza Rice vestido sólo con la bandera norteamericana y en las tantas remeras con la cara de Chávez en la Estatua de la Libertad y bajo el lema: "En contra del imperialismo norteamericano". "El domingo 3 de diciembre no será un punto de llegada, será un punto de partida. Ahí comenzará una nueva historia, una nueva era de la revolución. Apenas está concluyendo la transición de la Venezuela del siglo XX a la Venezuela del siglo XXI. Es la hora de la patria, del hombre nuevo, de la mujer nueva, de los pueblos, de la paz, de la justicia, el siglo del socialismo; y a Venezuela le tocó otra vez la vanguardia en la construcción del mundo nuevo". "Comenzaremos la aplicación del Proyecto Nacional Simón Bolívar que será el proyecto de la Venezuela de todo el siglo XXI hasta el año 2100", dijo el mandatario venezolano, desatando el alarido de una multitud que saturó cinco arterias del centro de la capital, uniformada con camisetas y gorras rojas. "Está terminando el proceso de transición, quienes conozcan la agenda bolivariana podrán ver que nosotros sabemos bien hacia donde vamos. Apenas está terminada la transición de la Venezuela del Siglo XX a la Venezuela del Siglo XXI, fueron 8 años de dura batalla", dijo en un discurso de dos horas y media. "Todo lo que va a ocurrir bajo el sol tiene su hora, y ésta es la hora de la Revolución; ésta es la hora del pueblo bolivariano. Les vamos a dar una soberana paliza, los vamos a derrotar por knock out". "El capitalismo genera riqueza para las minorías y pobreza y miseria para las mayorías, y eso hoy ocurre en casi todo el mundo. Ustedes saben mi concepción de la estrategia para acabar con la pobreza. Se resume en una expresión: démosles poder a los pobres". Bajo un sol intenso, Chávez indicó que en este nuevo período profundizarían el proceso de transferencia de poder al pueblo Venezuela: "Más poder para el pueblo, más poder para las comunidades, los pobres, la Patria Grande, la patria que llora, trabaja y estudia", sentenció. Saludó a los observadores internacionales a los comicios: "El pueblo venezolano y el gobierno venezolano, les da la bienvenida". Chávez tuvo palabras de reconocimiento hacia los presidentes Cuba, Fidel Castro; de Nicaragua, Daniel Ortega; de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva; de Argentina, Néstor Kirchner; y de Uruguay, Tabaré Vázquez. Dedicó su batalla a los 50 años del desembarco de Fidel Castro el 2 de diciembre de 1956 en el barco Granma desde México para iniciar la revolución cubana, e insistió en que su batalla no es contra la oposición sino "contra el imperio y sus lacayos" en Venezuela. El mandatario dijo además que si perdía reconocería su derrota, y llamó a la oposición a seguir ese ejemplo, un día después de que el candidato unitario de la oposición Manuel Rosales cerrara su campaña en Caracas ante cientos de miles de opositores. Enfundado en su casaca roja, Chávez, de 52 años, desplegó su retórica emocional ante "la multitud jubilosa y sublime". Entre canciones populares, exclamó: "¡Viva el frenesí!". "Chávez no es sino un instrumento de ustedes. No me iré hasta que ustedes quieran. Seré esclavo de ustedes hasta que Dios y ustedes decidan", dijo dejando en el ambiente sus planes por una reforma que permita la reelección indefinida. Admitió no obstante que su gobierno ha padecido "los viejos vicios de la corrupción y la burocratización", y volvió a salpicar su discurso con mensajes religiosos: "El Cristo redentor (...) fue el primer revolucionario mártir del pueblo". "Es un enviado de Dios", dijo emocionada a la AFP Iris Villanueva, una mujer de 51 años que hizo el viaje desde Puerto Ordaz, 500 km al sureste de Caracas. Su marido, Javier Quintero, un abogado de 38 años afirmó: "Chávez es el único capaz de garantizar la gobernabilidad en Venezuela". Un grupo de jóvenes del Frente Francisco de Miranda, bailaba al ritmo de tambores. Varios de ellos han viajado a Cuba desde 2004 para recibir "cursos de trabajo social". Noel Sánchez, 28 años, cuenta que aprendió en Cuba a trabajar en el proyecto de las "Misiones" sociales, principal base social. Miguel Molina, de 23 dice que aprendió en la Isla que "el socialismo es una forma de ver al ser humano para que la gente no viva en el individualismo". Para Erika Farías, de 35 años, quien ha viajado seis veces a Cuba a estudiar con maestros de la Universidad Central de La Habana "el socialismo es libertad de desarrollarnos. En 40 años de gobiernos (anteriores a Chávez) no tuvimos oportunidades". Para otros el sueño es salir de la pobreza. Luisa Díaz, frustrada por la imposibilidad de acercarse al líder, entregó a la AFP una carta manuscrita dirigida al presidente. "Ante todo un cordial saludo de parte de pueblo bolivariano y mi familia. Esta es la quinta carta que le hago llegar y no me ha dado respuestas. Chávez, soy una mujer sola y necesito su ayuda", dice la carta. "La ayuda que le pido es una casa, vivo alquilada y se me vence el contrato el 21 de enero y tengo dos nietos a mi cargo. Me despido con mucho cariño y aprecio. Espero su llamada", termina la carta con un número de celular. "Diez millones (de votos) rojos para siempre", reza la frase final de la misiva. El mismo Chávez ha estimulado esa consigna: recordó que en 1998 ganó con 3,6 millones de votos, y con 6 millones el referendo de 2006. Pero aun con 15 a 20 puntos de los sondeos a su favor, esa meta, 62,5% de los 16 millones de electores, parece inalcanzable.

Descarga la aplicación

en google play en google play