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Nadie detiene la insurrección en Oaxaca, «hasta la caída del tirano»

Agencia AFP. Desde Oaxaca, México. | 27 de Noviembre de 2006 a las 00:00
"Hasta la caída del tirano" seguirán las protestas contra el gobernador del estado mexicano de Oaxaca (sur), Ulises Ruiz, advirtieron los opositores, que están en proceso de reorganización tras un fuerte choque con policías el pasado fin de semana. "El pueblo de Oaxaca no se va a cansar de luchar hasta lograr la caída del tirano", insistió el portavoz de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO, izquierda), Florentino López, después del enfrentamiento entre integrantes de una marcha que convocaron el sábado los opositores y policías federales. Ante "la agresión que sufrió la APPO (el sábado), crecen las dificultades para el movimiento, pero tenemos que seguir nuestra lucha de manera pacífica", dijo López el lunes a la AFP. La APPO, que exige desde junio la renuncia de Ruiz por considerarlo corrupto y represor, respondió así al operativo policiaco del sábado, orquestado, según los alzados, por el gobierno estatal con "provocadores" para justificar "la represión". La tensión en el distrito también se incrementó por un recorrido que hizo Ruiz por primera vez por el centro de la ciudad de Oaxaca el domingo, que lucía semivacío. "No vamos a permitir un acto más de este tipo", dijo el gobernador en el rápido periplo por el centro de la ciudad, ubicada a 450 kilómetros al sur de la capital de México, en el que incluyó la Plaza de Santo Domingo, donde estaba hasta el sábado el campamento principal de sus opositores. El gobernador dijo que se levantarían las barricadas de los manifestantes instaladas cerca de la universidad estatal y continuarían las detenciones. La Policía federal informó que hasta el momento tiene a 141 detenidos, que ya fueron trasladados desde Oaxaca a un penal federal de Nayarit (noroeste), a más de 1.400 kilómetros de distancia. Por su parte, el mando policial encargado del operativo en Oaxaca, Ardelio Vargas, jefe del estado mayor de la Policía Federal, anunció el inicio de un operativo especial para detener a los líderes del movimiento opositor ya que "en esta ciudad ya se ha llegado al límite", dijo. En esta nueva fase, añadió, los elementos regulares, que durante el último mes han mantenido constantes choques con los opositores, estaban siendo sustituidos por agentes de los grupos de operaciones especiales, que a diferencia de los anteriores portan armas de fuego. La APPO había convocado para este lunes una marcha que partiría desde la universidad hasta la Plaza de Santo Domingo, donde reinstalarían el campamento que los mismos manifestantes incendiaron ante lo "incontrolable" que se tornó la marcha del sábado, explicaron sus líderes. Finalmente la convocatoria fue cancelada ante la movilización de decenas de policías federales a las inmediaciones de ese lugar. "La situación está muy grave, no hay condiciones para realizar la marcha. Llamamos al pueblo a resguardar las instalaciones de Radio Universidad (emisora que tienen ocupada los rebeldes) porque tenemos información de que la policía ya tiene una orden judicial para catear la radio", declaró el lunes Marcelino Coache, de la comisión de Prensa de la APPO. Unas 300 personas respondieron a esta llamada y se desplegaron en los alrededores del campus de la universidad de Oaxaca, donde está la emisora, mientras que los estudiantes de la institución, que habían reanudado las clases hace dos semanas, desalojaron las aulas. La refriega del sábado, en la que se incendió por completo el Tribunal de Justicia estatal y parcialmente otros edificios públicos, así como privados, "amerita la aplicación estricta de la ley con todas sus consecuencias (...) no pueden haber consideraciones de ningún tipo", advirtió el domingo en la noche la secretaría de Gobernación (Interior). La APPO, en sus primeros cálculos, reportó a una treintena de heridos, seis de ellos de gravedad por impactos de proyectiles de gas lacrimógeno.

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