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Trasladar los beneficios a la gente como un derecho y no como una dádiva: el secreto del éxito del presidente Chávez

Agencia AFP. Desde Caracas. | 28 de Noviembre de 2006 a las 00:00
Cuando la popularidad del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, llegó a su punto más bajo a mediados de 2003, acudió al consejo de su amigo Fidel Castro para emprender un vasto programa de asistencia a base de "misiones" sociales, con unos 20,000 médicos cubanos como su principal pilar. Preocupado por la cercanía de un referendo revocatorio de su mandato, Chávez llamó a una encuestadora internacional "recomendada por un amigo" que le dijo en Palacio: "Presidente, si el referéndum fuera ahora usted lo perdería. Yo recuerdo que aquella noticia para mí fue una bomba". Y nació la estrategia que elevó su popularidad: "Empezamos a trabajar con las misiones, diseñamos la primera y empecé a pedirle apoyo a Fidel", contó un Chávez victorioso en el Taller de Alto Nivel con todas las autoridades nacionales, regionales y municipales en noviembre de 2004. Tres meses después de ganar el referendo reveló su charla con Castro: "Le dije: 'Mira, tengo esta idea, atacar por abajo con toda fuerza'. Y me dijo (Fidel): 'Si de algo sé yo es de eso, cuenta con todo mi apoyo'. Y empezaron a llegar los médicos por centenares en un puente aéreo". Miles de estudiantes fueron a la isla a estudiar formas de trabajo social. Al final, Chávez parece haber logrado su meta: llega como amplio favorito a los comicios del 3 de diciembre contra el opositor socialdemócrata Manuel Rosales. Los módulos octogonales de ladrillo rojo con franjas azules y fotos de Chávez y el Che Guevara, atendidos por uno o dos médicos cubanos, se instalaron en el paisaje de los barrios marginados, hasta que sumaron 8.500 este año. "Son buena gente, lo tratan bien a uno, pero los cubanos no conversan con uno", dijo a la AFP Naldis Cuevas, una empleada doméstica que cruza la ciudad desde el empobrecido barrio de Catia, al oeste, hasta las zonas residenciales del este. A sus 45 años nunca había tenido asistencia médica. En Petare, otro gigantesco barrio bravo formado por una masa caótica de ladrillos sobre un cerro, donde viven hacinadas 800.000 de personas, cada cubano atiende a un promedio de 50 personas al día, dijo a la AFP Cuco Márquez, un dirigente social que apoya a la médico cubana conocida sólo como Ana María, quien llegó a Venezuela hace tres años. "El gran concepto detrás de las Misiones es el concepto de inclusión, ir adonde vive la gente", dijo a la AFP José Luis Fernández Shaw, sociólogo y consultor del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). El otro concepto es el de "universalidad": "Es el centro de una política social vista como un derecho, no como compensatoria, que venía siendo el criterio en los años 90", antes de la llegada de Chávez al poder en 1998. La cobertura de Barrio Adentro es de tal magnitud que más del 50% de todos los venezolanos ha asistido alguna vez a un médico popular y en sectores de pobreza extrema el registro es de 60%. Los frutos llegan. En el último informe de desarrollo humano de PNUD, liberado hace dos semanas, Venezuela recuperó su nivel de desarrollo alto logrado a principios de los 80, con valores similares a Brasil y Argentina", dijo Fernández Shaw. "La gente se siente incluida y tomada en cuenta, es un elemento subjetivo, no es que el Estado te da algo, sino un derecho que tiene la población y es exigido", dijo el experto. Pero Armando Jianssens, un sacerdote belga que ha trabajado 40 años en los barrios de Catia, afirma que el modelo se agota: "Ha impactado emocionalmente, pero las misiones están llegando al limite de sus capacidades". "Empiezan a faltar médicos, hay cubanos que atienden desigualmente los consultorios, uno funcionan y otros no", dijo a la AFP el religioso. El trueque de 100.000 barriles de petróleo venezolano a Cuba a cambio de servicios médicos ha generado una polémica en la campaña electoral: Chávez la considera una operación de ayuda humanitaria "inconmensurable" y la oposición una "estafa". Los puntos débiles del programa son la perpetuación del Estado repartidor de la renta petrolera, la falta de transparencia de las cuentas y la fragilidad institucional. "No se sabe en qué estamos gastando, las fuentes no son disponibles. El desarrollo debería ir creando una reforma de la institucionalidad del Estado que aún no llega", puntualizó el asesor del PNUD.

Una inversión millonaria

Las misiones sociales iniciadas en mayo de 2003 en Venezuela lograron en tres años, con una inversión de 12,930 millones de dólares, el respaldo total de los más pobres al mandatario Hugo Chávez, quien espera que éstos lo reelijan presidente el domingo. "Las misiones han sido un verdadero mecanismo revolucionario, como motores estos últimos tres años para dar un gran salto, salir (...) de algunas grandes dificultades que nos amarraban", dijo Chávez la última semana. Barrio Adentro, un programa de salud en las zonas más pobres con apoyo cubano, fue la primera misión creada en mayo de 2003 cuando Venezuela salía de un paro petrolero que colapsó su economía. Luego se creó "Robinson" para alfabetizar, "Rivas" y "Sucre" para culminar el bachillerato y la universidad y una veintena más, algunas cuyos beneficios se extienden a otras naciones de América Latina. Las "misiones" iniciaron una fase de consolidación de la revolución bolivariana y se convirtieron en una forma directa de gobernar, expresaron a la AFP varios dirigentes gubernamentales. "Estamos viviendo estos tres años la etapa en la que se van echando las bases para consolidar el proceso revolucionario, en la que las misiones permitieron 'bypasear' las estructuras burocráticas del Estado para saldar la inmensa deuda social", dijo el ministro de Integración y Comercio, Gustavo Márquez. Cuando llegó al poder, Chávez se quejó de la pesada estructura estatal y creó el plan de emergencia cívico-militar Bolívar 2000, antecesor de las misiones, que atendía a los más necesitados, desde un corte de pelo hasta una sencilla intervención quirúrgica en una carpa militar. Es "el aparato estatal el que tiene que fusionarse con las misiones. Ese esquema de hacer las cosas tomando el pueblo como protagonista eso debe ser inyectado al Estado (...) el Estado tiene que desburocratizarse", expresó por su parte el vicecanciller Vladimir Villegas. Villegas aseguró que hay una lucha contra la burocratización en todos los ministerios destacando el de Energía a cargo de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) que financia gran parte de estos programas. En los tres años de funcionamiento se invirtieron en las misiones 27,8 billones de bolívares (12,930 millones de dólares), informó la comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional. Sólo en 2006 PDVSA aportó 8,000 millones de dólares a estos programas. "Son la realización más importante (...) incorporaron a la vida social, económica y política del país a casi 50% de la población que estaba en situación de aislamiento", aseveró el general Alberto Muller Rojas asesor del gobierno. "Hemos sido siempre excluidos ahora no sólo aparecen nuestros derechos en la Constitución sino que nos reconocen todos los poderes y participamos en las misiones", apuntó la diputada indígena Noheli Pocaterra. Según el gobierno, Barrio Adentro atiende a 17 de los 26 millones de venezolanos y Chávez informó que ha salvado 37.000 vidas. En la Misión Ribas se graduaron 450.000 personas y continúan estudiando 604.000, mientras que en la Sucre (estudios superiores) están inscritos 347.363 estudiantes, agregó Chávez. El gobierno otorga una beca a muchos de sus participantes. Según la firma Datanálisis, 72.2% de la población apoya las misiones de educación, 68.7% las de salud y 66.8% las de alimentación.

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