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Dieciséis millones de venezolanos eligen entre socialismo y neoliberalismo

Por Miguel Lozano y Mario Esquivel, agencia PL, y agencia AP. Desde Caracas. | 2 de Diciembre de 2006 a las 00:00
Este domingo, 16 millones de venezolanos usarán el ejercicio sobrerano del voto para decidir entre entre dos proyectos opuestos: socialismo o neoliberalismo. La polarización pondrá definitivamente a prueba este 3 de diciembre la madurez política de un pueblo que demostró capacidad para dar este paso con tranquilidad, durante varios meses de campaña electoral aunque no exenta de amenazas. Suspendidos los sondeos desde el pasado lunes, sólo la jornada del domingo podrá determinar si hubo algún cambio en la preferencia popular, favorable en el 60% a la reelección del presidente Hugo Chávez y su política de profundo corte social. Para la mayoría de los observadores, sin embargo, cualquier variación sería de pequeñas proporciones y en todo caso favorecerá al Jefe de Estado frente a su principal rival, el gobernador de Zulia, Manuel Rosales. Luego de un repunte inicial con la propuesta de repartir parte de la renta petrolera mediante una tarjeta de débito, Rosales pareció estancarse entre 30-35 por ciento de la intención del voto. El político zuliano, que pudo aglutinar a gran parte de la oposición, no parece haber convencido a la mayoría de la población sobre su capacidad para sustituir al carismático Chávez y su programa de mejor distribución de la riqueza nacional. A ello se sumaron denuncias de planes para provocar disturbios que ayer llevaron a los dueños de medios de difusión a declarar la aceptación de las normativas electorales. Según esas disposiciones, los medios no podrán difundir proyecciones hasta darse a conocer el primer reporte oficial de la votación. El reconocimiento indica la anulación de una proyección que, según las autoridades, estaba dirigida a dar a conocer resultados falsos en la tarde del domingo, con el propósito de hacer creer en un triunfo de Rosales. La pretensión de un fraude serviría de pretexto para protestas callejeras con un resultado imprevisible ,dada la polarización política y declaraciones de organizaciones que apoyan a Chávez de que no se dejarán arrebatar el triunfo mediante presiones. Tanto las iglesias católica y evangélica como empresarios, universitarios y organizaciones no gubernamentales llamaron a no escuchar las exhortaciones a la violencia, e instaron a votar en calma y aceptar los resultados, sean cuales sean. Unos 16 millones de venezolanos podrán votar en algo más de 33 mil centros electorales en todo el país, en comicios que cuentan con la presencia de cientos de observadores internacionales y unos seis mil periodistas, evidencia del interés que despiertan en todo el mundo.

Estructuras electorales dispuestas

La activación del proceso de instalación de las mesas de votación, fase clave en los comicios presidenciales venezolanos, coloca hoy al país en plena disposición de realizar una exitosa jornada de votación el domingo próximo. El Consejo Nacional Electoral informó que han sido instaladas las 33,002 mesas para que 16 millones de electoras registrados voten el domingo, desde las 0600 a las 1600 (1000-2000GMT. Las dificultades reportadas fueron menores y fáciles de solucionar a corto plazo, precisamente uno de los objetivos previstos por el CNE a la hora de determinar el inicio de ese proceso con dos días de antelación. Tras ese paso, los centros de votación quedaron en manos del personal castrense involucrado en el Plan Republica, encargados de la seguridad de todas las etapas del sufragio. Vicente Díaz Silva, directivo del Consejo Nacional Electoral, dijo que de más de 33,000 máquinas electrónicas de votación, sólo han sido sustituidas seis debido a fallas. Con tal volumen de máquinas y centros electorales "es imposible que no haya algún tipo de inconveniente", dijo Díaz Silva. Pero los venezolanos pueden "estar seguros, el secreto (del voto) está garantizado... su voto será respetado", señaló. El Consejo ha dicho que espera una fuerte asistencia a la votación y una abstención de poco más de 20%. "Hay una calma muy buena en el país", dijo el general Wilfredo Silva, jefe del Comando Unificado de las Fuerzas Armadas, la instancia militar con la atribución legal de custodiar el proceso del domingo. El proceso electoral "se va a desarrollar en medio de un clima de paz porque la mayoría de los venezolanos queremos la paz. Nosotros somos los más interesados, los miembros de las fuerzas armadas, que todo se desarrolle en paz", agregó el oficial en declaraciones difundidas por la televisora estatal Venezolana de Televisión. La mayoría de las encuestas dan como favorito al presidente Hugo Chávez frente a su adversario, el gobernador del estado petrolero de Zulia, Manuel Rosales, para vencer en el pleito y obtener un mandato de seis años. Las autoridades electorales esperan dar un primer boletín oficial a inicios de la noche del domingo, y sólo después de ese primer reporte, según las leyes aquí, es que los medios podrán divulgar encuestas de boca de urna. El Ministerio de Defensa ha informado que más de 128.000 militares han sido desplegados en el país para la asistencia y custodia del proceso. Silva dijo que ya estaban en vigencia las tradicionales prohibiciones de porte de armas y expendio público de licores, pero que aún no recibían la orden para el cierre de fronteras, como ha ocurrido como medida de seguridad en cada elección en las últimas décadas. Sin embargo, "a lo mejor rompemos paradigmas y en estas elecciones no se cierran fronteras", agregó. Este sábado entraron en vigor nuevas regulaciones de orden público dictadas por el Ministerio del Interior y Justicia, donde se establece la prohibición de venta publica de licores en todo el país. Asimismo, se prohíbe en todo el territorio nacional la realización de reuniones, manifestaciones públicas, concentraciones de personas o cualquier otro acto similar que pueda afectar el normal desarrollo de las votaciones. La mencionada dependencia oficial dispuso también el acuartelamiento de los efectivos policiales en sus respectivos comandos. La medida afecta a la policía metropolitana del Distrito Capital, axial como a la fuerza pública de los estados y municipios. El objetivo de esa política, indicaron las autoridades, esta en proteger a los ciudadanos y ciudadanas, hogares y familias, así como el pacífico disfrute de las garantías y el libre ejercicio del sufragio. Por ello, el personal mencionado deberá de acatar el acuartelamiento durante el 3 de diciembre, hasta que el CNE emita el dictamen sobre el fin del proceso de votación. De esa forma, se establece la permanencia ininterrumpida de los funcionarios policiales en los comandos correspondientes, sin que puedan ausentarse de éste excepto para el sufragio u otras actividades estrictamente necesarias. Durante el período mencionado, corresponderá a la Fuerza Armada Nacional (FAN) el mantenimiento de la seguridad ciudadana en todo el país, lo cual deberá ejercer con estricta observancia de los derechos y garantías establecidos en la Constitución. Unido a ello, cientos de observadores internacionales ya están desplegados en todo el territorio nacional, con vistas a dar seguimiento a las últimas fases del proceso electoral.

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