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Brigadistas en Haití gratificados y sensibilizados en misión de ayuda

Managua. El 19 Digital. | 11 de Febrero de 2010 a las 00:00
En punto de las ocho de la noche del miércoles, arribó al Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino, en Managua, el avión AN-26 de la Fuerza Aérea del Ejército de Nicaragua con 21 miembros de la Unidad Humanitaria de Rescate (UHR) que estaban prestando servicio humanitario en Haití. Ocho médicos y 13 oficiales, sargentos y soldados regresaron a suelo nicaragüense luego de pasar aproximadamente un mes brindando asistencia de rescate y de salud a los miles de hermanos haitianos que sufrieron con el terremoto del 12 de enero en Puerto Príncipe. En Haití aún permanecen 7 miembros de la brigada al mando del General Mario Perezcassar. “Un pueblo como el de Haití que ya tenía sus problemas, nosotros nos convencimos y vimos en el propio terreno la valentía y el agradecimiento del pueblo haitiano con los pueblos hermanos que llegan a brindarle ayuda y no tuvimos ningún problema”, manifestó el Teniente Coronel Napoleón Sequeira, Segundo jefe de la UHR. Sequeira asegura que la ayuda fue bien recibida por el pueblo haitiano, a quienes se les brindó un total de 16 mil 480 consultas médicas y se lograron rescatar a seis personas con vida de los escombros dejados por el seísmo. “El pueblo haitiano es un pueblo agradecido, nosotros agradecemos al Presidente de la República y al mando superior que nos dio la oportunidad de ir a aportar nuestro grano de arena al pueblo sufrido de Haití. Nos sentimos bien, el contingente siempre estuvo unido y con el interés de ayudar, no había hora de descanso. En los primeros días nosotros trabajábamos hasta las tres, cuatro de la mañana en rescate, primeros auxilios, consultas, no tuvimos problemas, la gente estaba bien cohesionada, con ánimos de trabajar y ayudar al pueblo haitiano”, agregó Sequeira. Para el Capitán Kari José Salablanca Galeano, médico internista, la experiencia en Haití es una experiencia de gran solidaridad con un pueblo sufrido y que tiene muchas necesidades y con las cuales la brigada solamente aportó un grano de arena. “Creemos que la misión que cumplimos, la cumplimos con todo el empeño que nos caracteriza a los médicos militares, tanto en la atención médica propiamente dicha de sus enfermedades y también vimos la parte humanitaria, involucrándonos directamente en el sentir de ellos que están pasando en este momento”, dijo Salablanca. Por su parte, el Teniente Coronel Abel Zapata, de la Defensa Civil, expresó que la experiencia es única en el sentido de que Nicaragua ha brindado un grano de arena en lo que es la solidaridad y apoyo a un pueblo hermano que sufrió una hecatombe de esta naturaleza. “Nicaragua está aportando, en su primer momento en búsqueda y salvamento de rescate al haber salvado 6 vidas y en una segunda fase con la atención médica, que continúa, y que ahora se ha enfocado, de parte de Nicaragua, en esa especialidad y estamos siempre dispuestos a contribuir con otro pueblo que sufra este tipo de eventualidad”, indicó. El cirujano general, Teniente Primero Carlos Romero, la experiencia vivida fue gratificante y sensibilizadora por las necesidades que tiene el pueblo haitiano y los mismos problemas que ellos tienen desde el punto de vista económico. “Fue algo nuevo, primera vez que estoy en este tipo de misiones y me siento muy orgulloso de pertenecer a este país que ayuda a nuestros hermanos en este tipo de situaciones y agradezco mucho al hospital militar por permitirme participar en este tipo de misiones. Dispuesto a seguir contribuyendo en este tipo de misiones”, declaró el doctor Marcos Salas Chavarría. Jeannette Chavarria, madre del médico Marcos Salas Chavarría se sintió muy contenta por el regreso a Nicaragua de su hijo, quien permaneció casi por un mes en el hermano país de Haití. “Estoy contenta porque regresó sano y salvo y muy orgullosa por la labor que hizo en Haití junto con la brigada, por todas las atenciones que dieron en salud, los rescates que hizo la brigada de defensa civil y muy contenta de tenerlo de regreso”, dijo. La esposa del doctor Salas, Karla Espinoza, también manifestó felicidad al ver a su esposo, que había vuelto a Nicaragua luego de realizar una gran labor en Haití. El doctor Marco Salas Cruz, Subdirector Médico del Hospital Militar y padre del doctor Salas, dijo sentirse inmensamente orgulloso por la labor que hizo su hijo en conjunto con los compañeros de la brigada. “Se que será una experiencia inolvidable para él, forjará su carácter y su forma de pensar, sobre todo ante una tragedia tan grande, lo que impactará a todos los que participaron en esta brigada. La entrega y el amor que ellos han presentado con los compañeros haitianos”, indicó.

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