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Optimismo en Bruselas por acuerdo CA-Unión Europea

Bruselas, Agencias. | 22 de Febrero de 2010 a las 00:00
Los países centroamericanos y la Unión Europea (UE) volvieron el lunes a negociar un acuerdo de asociación con la expectativa de firmarlo en mayo, en una sesión en la que Honduras participó plenamente una vez superada su crisis política, que motivó la suspensión del proceso durante ocho meses. El objetivo de los países centroamericanos que participan en el proceso (Costa Rica, Guatemala, Nicaragua, Honduras y El Salvador), y una de las mayores prioridades de la actual presidencia española de la UE es conseguir firmar el acuerdo durante la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de Europa y de América Latina y el Caribe que tendrá lugar en Madrid el 18 de mayo. Además, para entonces la Comisión Europea confía en que Panamá, que por el momento participa como observador, pueda formar plenamente parte del tratado. En el inicio de esta nueva ronda de negociaciones, que se extenderá hasta el próximo viernes en la capital belga, también participó el canciller nicaragüense, Samuel Santos, quien explicó que su país apoya la inclusión de Honduras, aunque todavía mantiene reservas políticas hacia el gobierno de Porfirio Lobo, e indicó: "Nicaragua ha separado lo político de lo económico". Ese país, que aún no ha reconocido a Lobo, ganador de las recientes elecciones presidenciales en ese país, se ha propuesto "no atrasar nada" en el campo "económico", por lo que ha aceptado que Honduras vuelva a la negociación con la UE a fin de lograr un completo acuerdo basado en tres pilares: la cooperación, el diálogo político y el libre comercio. El canciller nicaragüense también señaló el interés de su país por que Honduras "se reintegre plenamente en el consenso de las naciones" después del golpe de Estado y, en especial, en el Sistema de Integración Centroamericana (SICA). Santos se refirió, además, a la financiación que América Central ha propuesto al bloque europeo. Esa iniciativa, propuesta por Nicaragua y respaldada por el resto de socios centroamericanos, plantea una inversión europea de unos 60.000 millones de dólares en proyectos en la región que "sean rentables y retribuyan beneficios a la población". "Nicaragua considera que el tema de la financiación no se ha terminado de comprender en Europa. Se creen aquí que es una financiación en el sentido de la cooperación, no reembolsable", destacó, y recalcó que el objetivo es que ambas regiones puedan "ganar" con el proyecto y que Europa recupere los fondos invertidos por medio de intereses o de participaciones si se forman sociedades. Como ejemplo, indicó que esa financiación europea podría emplearse en construir un ferrocarril transcentroamericano, un proyecto "a simple vista sumamente rentable", o una conexión intercentroamericana eléctrica que explote fuentes renovables. Santos explicó que Nicaragua presentó el proyecto, que ha recibido el apoyo de todos los países centroamericanos y que han discutido instituciones como los bancos centrales de la región. "Estamos muy contentos de que las negociaciones se hayan reanudado con todos los países centroamericanos; estamos todos sentados en la mesa", recalcó el embajador hondureño en Bruselas, Ramón Custodio, al término de la primera jornada de trabajo. Desde su punto de vista, "esto representa un éxito de lo que está sucediendo" después de la toma de posesión de Porfirio Lobo, designado por los golpistas como jefe del gobierno de Tegucigalpa y "significa que las relaciones con Honduras se están normalizando y ya se han normalizado con muchos países en un proceso muy acelerado". La inclusión de Honduras en la reanudación del proceso -congelado tras el golpe de Estado que derrocó a Manuel Zelaya en junio pasado- "es positivo para las negociaciones" en sí, añadió Custodio, quien aseguró: "estamos avanzando tratando de llegar a la meta final, que es la cumbre en España ahora en mayo".

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