
El cantautor cubano Silvio Rodríguez presentó el viernes en La Habana su nuevo disco Segunda cita, en el que rinde homenaje a figuras ligadas a su vida y pensamiento, y al medio siglo del triunfo de la Revolución.
El CD es una continuidad de su anterior Cita con ángeles, y canta a las realidades cotidianas de su país. Lo componen 12 piezas, que van desde el rock y las baladas hasta sones y danzones, con textos dedicados al guerrillero argentino-cubano Ernesto Che Guevara, a la cantautora chilena Violeta Parra, al escritor colombiano Gabriel García Márquez y al trovador cubano César Portillo de la Luz.
Grabado entre octubre de 2008 y junio de 2009 en los estudios Ojalá, posee un denominador común: un trío de jazz (bajo, piano y batería), que le imprimió un sonido más acústico. Fue una experiencia inédita, explicó.
Durante el encuentro con el público, transmitido en vivo vía internet, elogió el reciente concierto del grupo puertorriqueño Calle 13, el martes último en La Habana, que convocó a más de 300 mil personas.
Me parece maravilloso que estos jóvenes continúen esa tradición de solidaridad que ha caracterizado a nuestros pueblos, aseveró el músico, quien elogió las letras de Calle 13, en especial el texto en homenaje al líder independentista Filiberto Ojeda, asesinado en 2005.
Con más de 25 discos y 600 canciones, Silvio Rodríguez aseguró que tiene bastante trabajo acumulado, entre ellos la banda sonora de dos películas, un CD inédito con la agrupación Afrocuba y otro con el grupo Diakara, dirigido por Oscar Valdés.
Recomendó a sus colegas a trabajar no solo con amor. Hace falta estudiar otras materias, dijo, sacarse sangre de los dedos para que un simple acorde quede bien y entregarse mucho, concluyó.
Conferencia de prensa
Videos para descargar o ver en línea (formato flv):
PRIMERA PARTE
SEGUNDA PARTE
TERCERA PARTE
CUARTA PARTE
QUINTA PARTE
SEXTA PARTE
Fragmentos de la Conferencia de Prensa ofrecida por Silvio Rodríguez en la Sala Che Guevara de la Casa de las Américas, el 26 de marzo de 2010.
En realidad cualquier disco que hubiera hecho en estas fechas lo hubiera dedicado al 50 aniversario de la Revolución, porque el año pasado que fue cuando se terminó el disco y cuando debió haber salido se celebraba ese aniversario.
Se llama Segunda Cita porque hice un primer disco que se llamó Cita con ángeles y, recuerdo en la misma conferencia de prensa dije que veía venir la cita con los ángeles de mi tierra. En el interín hubo otro disco por el medio, porque a veces las canciones se van preparando. Uno va reuniendo material para los discos, buscando las canciones afines con lo que uno quiere decir, cuando tuve eso lo hice y por eso se llama Segunda Cita.
Me parece muy bien que el mundo hable de lo que desee hablar y me parece muy bien que nosotros, los cubanos, hagamos lo mismo. Me parece, siempre me ha parecido, no ahora, muy bien que se amplíe la posibilidad, el acceso a decir, a comentar, a criticar, a opinar, a discutir.
Creo que pertenezco a una generación que se caracterizó justamente por hacer un arte en ese sentido comprometido. Comprometido con eso, con la autocrítica, con la crítica, con el intercambio, con la discusión. Un arte en el que circulaba, que pretendía que circulara el pensamiento a través de él.
Y digo lo mismo, ahora, al cabo de todos estos años -no son 50 pero son ya cuarenta y tantos, 43 ó 44-: me parece muy bien; y para mí país es lo mismo, estoy viendo un poco amplificado últimamente situaciones hacia Cuba y contra Cuba que durante todos estos 50 años las he visto, idénticas. Y en este momento, quizás producto de las características de la tecnología, parece, pareciera, que hay como un consenso superior contra Cuba.
Pero yo, que llevo 50 años viviendo en Cuba, y que conozco todo eso que ha pasado, sigo teniendo muchas más razones para creer en la revolución que para creer en sus detractores.
Profundícese el surco de la huella
Hay un momentico en una canción, que se llama "Sea Señora", que dice:
«A desencanto, opóngase deseo.
Superen la erre de revolución.»
Pareciera que quien pregunta la oyó. Claro si suprimimos la "r" de Revolución lo que queda es evolución. A eso me refiero. Es imposible que haya un mundo en semejante estado de reposo, ya sería el mundo de los muertos.
Y no, el mundo es el mundo de los vivos y el futuro es el futuro de la vida. Quizás este disco no sea tan controversial desde el punto de vista del debate internacional, como lo fue Cita con ángeles. Casi todas las canciones de Cita con Ángeles yo las hice en un mes y medio, una cosa así, y fue la conmoción que tuve por la agresión a Iraq, tanto que hubo un momento que tuve que quitar canciones, porque el disco era demasiado sangriento. Sí, sí, yo dije, bueno se van a querer suicidar los que escuchen esto, y tuve que aflojar y poner otros temas para suavizar un poco. Pero lo que decía es que quizás este disco no sea en ese sentido internacionalmente tan controversial, pero yo creo que sí puede ser controversial nacionalmente. Porque es un disco que está prácticamente vuelto hacia nuestra realidad, hacia los problemas de nuestra realidad, los conflictos que todos sabemos que hay, y bueno son ideas que como siempre un cantor lanza para participar de esa manera en el debate.
Sea señora la que fue doncella
Lee el texto de la canción "Sea señora"
«Sea señora la que fue doncella.
Hágase libre lo que fue deber.
Profundícese el surco de la huella;
reverdézcanse sol, luna y estrellas
en esa tierra que me vio nacer.
A desencanto, opóngase deseo.
Superen la erre de revolución.
Restauren lo decrépito que veo,
pero déjenme el brazo de Maceo
y, para conducirlo, su razón.
Seguimos aspirantes de lo mismo
que todo niño quiere atesorar:
una mano apretada en el abismo,
la vida como único extremismo
y una pequeña luz para soñar.
Las fronteras son ansias sin coraje.
Quiero que conste de una vez aquí.
Cuando las alas se vuelven herrajes,
es hora de volver a hacer el viaje
a la semilla de José Martí.»
Sí, esta es una de las canciones fundamentales. Curiosamente, y volviendo a la posible proyección, o la deficiente posible proyección internacional que pueda tener este disco, justamente las canciones que más hablan de los conflictos nacionales y de la vida de aquí en Cuba, son las que han ignorado las primeras críticas internacionales que ha tenido este disco. Por lo menos en Argentina. Las canciones que no menciona el crítico, son estas. Todas las que hacen referencia al conflicto nacional cubano las omiten, y es que no lo entienden, obviamente.
No es una idea nueva el concepto de reinventar la Revolución. Ha estado vigente siempre, lógicamente, y es cierto que no siempre se ha conseguido. Aveces hemos caído en la retórica, a veces nos hemos adormecido. Yo creo que este es un momento en que sí, la Revolución, la vida nacional, el país, pide a gritos una revisión de montones de cosas, desde conceptos hasta instituciones. Hay muchas cosas que hay que revisar en Cuba, donde he escuchado, siempre extraoficialmente y jamás por supuesto lamentablemente en nuestra prensa, que esas cosas se están revisando. Dios quiera que así sea.
Cuando las alas se vuelven herrajes
Yo creo que sí, que hay responsabilidades por parte del hostigamiento que ha sufrido Cuba, sin dudas, pero también tenemos responsabilidad nosotros. No es solo el hierro que nos mandan de afuera, no no, es como hemos usado ese hierro nosotros. Pienso que el bloqueo hay que terminarlo, hay mucha gente que espera cosas de nosotros. Este país, yo creo que no se puede comportar con la normalidad, y pongo entre comillas esa normalidad, que esperan de él, porque no es un país normal. No es un país normal por lo que ha pretendido ser, en primer lugar y, tampoco es un país normal por el tratamiento que se le ha dado al ver lo que ha pretendido. O sea, muchas anormalidades nos rodean, propias y externas. Pero lo cierto es que ha habido mucho temor ante esas anormalidades, siempre entre comillas, que nosotros aspirábamos que se realizaran. Y si algún día realmente logran aplastar la idea de la Revolución, yo creo que siempre va a quedar lo terrible, sobre todo para ellos, es que va a quedar el bichito: "si nos hubieran levantado el bloqueo, ¿cómo hubiera sido la cosa?
Ese es el problema, yo creo que la deficiencia, que esos herrajes, el que esas alas se hayan transformado en herrajes, se debe a ellos y a nosotros. No podemos echarles toda la culpa a ellos, porque es mentira, nosotros sabemos que tenemos culpa también, y creo que vamos a ser mejor y vamos a ser más grandes si lo reconocemos y si las enfrentamos, sin miedo. Eso es lo que yo pienso.
La vida como único extremismo
¿El próximo disco con ángeles? Se me acaba de ocurrir Cita en el infierno (se ríe). Los ángeles vivos son los que animaron este disco. Si todos estuvieran muertos, yo creo que no hiciera ya ni canciones
Apoyo completamente la actuación de esos muchachos (Calle13), y también lo que dijeron. Empecé a apoyarlos desde antes, desde que se planteó el Concierto Paz sin Fronteras, que no fue fácil compaginar unas ideas y otras, y ahí estuvimos todo el tiempo apoyando la idea de que se realizara. Y me parece maravilloso que jóvenes de Puerto Rico, del hermano Puerto Rico estén tan claros, sean tan solidarios, continúen esa tradición de solidaridad que siempre ha caracterizado la relación de nuestros pueblos y que digan cosas tremendas como las que dicen en sus canciones.
A mí me llamó la atención desde el momento en que supe que le habían hecho una canción a Filiberto Ojeda, hace mucho tiempo conozco la canción y me parece admirable.
Parte de esos jóvenes (los que participaron en el disco Segunda Cita) no están aquí hoy porque están dando a conocer su trabajo en el mundo. O sea que sí, que esos jóvenes constantemente están entrando y saliendo y participando del concierto juntos y revueltos, porque ellos trabajan juntos a veces, pero también trabajan con distintas agrupaciones.
Y respecto a trabajar con ellos, hacía años que Robertico (Carcassés) y yo habíamos hablado de la posibilidad, años, pero bueno lo voy a decir, más de 10, que habíamos hablado de la posibilidad de hacer algo en colaboración; pero a veces esas cosas se van tirando, uno no puede y el otro sí, y entonces a veces no hay coincidencia, por eso mismo de que uno está corriendo por un lado y el otro por el otro.
Siempre me ha gustado rodearme de músicos diferentes, que hacen diferentes cosas. Creo que mi discografía habla por sí sola. Cuando uno trabaja con otro músico aprende muchas cosas, y siempre cada músico tiene algo que enseñarte, y algo que aportar. Una manera de hacerla, una manera de entenderla, una manera de interpretarla, una manera de acentuarla, todo esto es muy enriquecedor. Si esas canciones yo las hubiera hecho, digamos, más o menos con los mismos arreglos, pero con otros músicos resultaría completamente distintas. Entonces es maravilloso que hayamos conseguido esto.
Y una pequeña luz para soñar
Este disco tiene como un común denominador que es un trío de jazz, o sea, bajo, piano y batería y a veces guitarra que yo puse también, eso es básicamente. Por momentos hay más percusión, por momentos hay metales, por momentos hay hasta cuerdas, pero siempre lo fundamental, el peso del disco, es ese sonido acústico del trío, o cuarteto. Es una experiencia. Yo he trabajado con jazzistas siempre, empezando por los del Grupo de Experimentación Sonora, todos eran jazzistas. Después Afrocuba, todos eran jazzistas, Irakere, Chucho, etc, siempre he trabajado con jazzistas, pero partir del trío así nunca lo había hecho, no sé por qué. Me gusta el trío porque siempre le vi un poco como un trío de jazz captando estándares, que son tan lindos esos estándares. O lo que le llaman estándares, que son esos temas, esas canciones, esas baladas de jazz, que se eternizan y que todo el mundo hace versiones de ellas...
Carta de Silvio
Esta es una carta de Silvio escrita a finales de 2008 donde explica cómo se armó el disco:
Hoy tuve que parar el trabajo. De nuevo hay líos con un micrófono y hasta enero no llegan los recambios (que antes de aterrizar en mi país y dar algunas vueltas de despiste). Pero no crean que estoy alicaído. He trabajado mucho últimamente. Al fin estoy grabando un disco con base de trío acústico, casi cuarteto, porque por ahí también cuelo alguna guitarrita. Al piano está Roberto Carcasés, al contrabajo Feliciano Arango y en la batería Oliver Valdés. Ocasionalmente aparecen algunos otros músicos jóvenes, invariablemente graduados o por graduar en las Escuelas de Arte. Graba la ingeniera Olimpia Calderón. Juan Mario y Enzo a mano, para lo necesario. La escuadra de Ojalá garantizando la retaguardia, como siempre.
Hay un tema que parece un cuento de Pushkin, dedicado a García Márquez. Él una vez me regaló un argumento parecido para una canción. Era sobre una novia abandonada. Nunca lo usé y años después lo vi infiltrado en una de sus novelas. La canción se llama San Petersburgo y tiene un bello contrapunto de clarinete que escribió Roberto para Niurka. Esta es una canción bastante rusa, pero en el resto del disco se asoma un poquito de rock, además de baladas, sones y danzones. Demasiado es un bolero que le dedico a César Portillo de la Luz, gran autor de todos los tiempos, a quien Odilio Urfé llamaba "el filósofo del bolero". Hay un hermoso texto de Víctor Heredia que pude musicarle, llamado Lo cierto. Hay una Carta a Violeta Parra en la que le cuento algunas impresiones y les beso a sus hijos, que han sido mis amigos.
Casi todas las canciones fueron compuestas entre el año pasado y este 2008 que se está yendo. El trabajo creo que se llamará Segunda cita, que también es una canción, en este caso sobre el ángel postizo que a veces llevamos dentro.
Aquí les van algunas letras, a modo de anticipo.
Felices fiestas y, como dice un amigo parisino, que en todo les vaya antambalé.
Siempre queriéndoles,
aprendiz Silvio Rodríguez
Presentación de Víctor Casaus, leída por Vicente Feliú
Palabras de presentación del CD Segunda Cita de Silvio Rodríguez, leídas por el cantautor Vicente Feliú en la conferencia de prensa celebrada en la Sala Che Guevara de Casa de las Américas.
Segundas citas también fueron buenas. Eso es lo que pienso cuando me sitúo ante la amenazadora cuartilla (pantalla) en blanco para escribir esta nota sobre/para la presentación del nuevo disco de Silvio Segunda cita. Coincidencias (o más bien divergencias) de fechas no me permitirán estar en la Sala Che Guevara de la Casa de las Américas, como querría, como quiero, cuando el trovador presente esta nueva obra suya.
Tengo entonces aquí, además de esa riqueza insustituible de la experiencia y la memoria compartidas, los comentarios que escribió el trovador sobre las canciones del disco, mis propias notas nacidas de las ideas que proponen los textos/los poemas de esas canciones y el eco de la pre-audición hecha, hace algunas semanas, en la pequeña cabina de sonido de Ojalá, junto al amigo Joaquín Borges-Triana, con la compañía amable de Olimpia y Ana Lourdes, cuando la Segunda cita sonó por primera vez para nosotros, proponiendo laberintos desde su compleja sencillez, avizorando alegrías desde su óptica a veces grave, intuyendo amor desde una ética que va de cita en cita, como la vida misma, construyéndonos -ad astra per aspera- interminables.
Hacia los astros a través de la adversidad, como nos explicaba/ traducía, en las aulas de la Escuela de Letras, aquella profesora de Latín, sabia e inolvidable. Apelo al latinazgo -recurso generalmente abominable- porque en este caso no lo es: esa frase es parte de la memoria común nuestra de aquellos años cuando recorríamos, sin itinerario previsto ni horarios rígidos, como debe ser, la ruta Universidad-heladería Coppelia-nait club El Cóctel, entre otras paradas no menos inquietantes y disfrutables.
La frase vino al territorio de esta nota probablemente porque traza un arco definido -compartible quizás para algunos- en el recorrido de la obra y la vida de este creador interminable, de muchas otras vidas, pienso yo, y del entorno histórico en que todo eso se ha movido. No en balde este disco está dedicado al medio siglo del triunfo revolucionario de 1959 y (para ir adelantando la riqueza de la complejidad que mencionaré brevemente después) a los bicentenarios de Edgar Allan Poe y Charles Darwin, quienes recorrieron caminos divergentes y complementarios, como tantas veces sucede.
Lo más importante probablemente sea que, entre búsquedas, amores, incomprensiones, reafirmaciones y asperezas, la obra del trovador continúa transitando. La frase, así sin complementos directos o indirectos, ya contiene esta riqueza mayor en sí misma: transitar, sin detenerse, avanzar -entre el acierto, el error y la esperanza- es, o debiera ser, señal de nuestra época. Esta segunda cita con el trovador reafirma que esa sigue siendo su vocación y que la cumple.
Y ahora, con complementos: esta obra transita, en sus textos, en su poética, de la exuberancia (que llegó a ser barroca en canciones memorables) a esta sencillez expresiva que desnuda la palabra para entregarnos esa (otra) forma del compromiso que la vida llama belleza. Los textos de estas canciones encuentran su camino de comunicación mejor con la utilización sabia de la economía de recursos y la claridad de sus propuestas a través, por supuesto, de esa vía, esa sustancia mágica e indefinible que es la poesía. Ese lenguaje rinde tributo también, creo, a la poderosa sencillez de Yupanqui, el don Ata a quien Silvio dedicó, con admiración, uno de sus discos. Desde esa madurez sostenida que ha alcanzado la obra de Silvio, ambos pudieran advertir a los observadores erráticos: Por favor, no confundir sencillez con simpleza.
El mejor cine, la mejor literatura, la mejor canción, el mejor pensamiento (el que es capaz de consolidar verdades reafirmadoras y transformarse, a su vez, creadoramente) han construido sus realizaciones artísticas, sociales mediante la búsqueda y la expresión de la complejidad, que ha servido para indagar, analizar, proponer: ayudarnos a vivir y a encontrar caminos y respuestas. Las canciones de esta Segunda cita parten de esa poética/política que jerarquiza los aspectos éticos, abre puertas y se juega otra vez, analizando la realidad desde la complejidad, la autenticidad y la participación diáfana y comprometida:
Dijo Guevara el humano
que ningún intelectual
debe ser asalariado
del pensamiento oficial.
Este disco apela a la diversidad, también musical, en su propuesta de comunicación cómplice: “un poquito de rock, además de baladas, sones y danzones”, nos dice el trovador. Y el inventario de referencias humanas y culturales contenido en textos o dedicatorias (el propio Che, Violeta Parra, Gabriel García Márquez, César Portillo de la Luz) subraya esa diversidad y se nutre también de ella. Desde sus canciones iniciales, la diversidad ha sido raíz de la expresión artística de Silvio (presente también en el ejercicio de otras artes: el dibujo, la fotografía), dentro de la unidad que supone su pensamiento y su obra toda.
¿No estará diciéndonos, metáfora de metáforas, que través de esa diversidad dentro de la unidad están los caminos de nuestras citas más entrañables: las de la Patria y el amor -que son la misma cita interminable- en los destellos y las asperezas y las luces y las sombras de nuestro andar personal y colectivo?
Desde la misma madurez sostenida que ha alcanzado la obra de Silvio, también pudiéramos advertir en este punto a los mismos (u otros) observadores erráticos: Por favor, no confundir unidad con pobreza de pensamiento y espíritu.
Desde mi pre-audición anticipada y después de la lectura de los textos y comentarios del autor, casi al borde de recibir el disco ya impreso, con los valores artísticos agregados por la belleza del diseño de Eduardo Moltó, llego a esta conclusión inicial que comparto ahora con ustedes: esta es una obra que pide o propone relecturas, reaudiciones, no solo por el disfrute de navegar por sus ricas diversidades musicales, sino por el reto de descubrir complicidades, mensajes, sugerencias, avisos, sobre nuestra realidad.
En este tiempo de búsquedas, reafirmaciones necesarias y cambios imprescindibles en diversas esferas de la vida social, atendamos a la palabra del poeta: … a ver si al fin la lucidez del alma nos visita.
Si no hemos ido logrando ser un tilín mejores desde aquella primera cita con los ángeles de la luz y de la historia universal, esta segunda convocatoria (en la que el trovador paga deudas con “las cuitas de los ángeles de mi tierra”) también parece decirnos que es posible -siempre- intentarlo de nuevo. Por eso, moviendo la cámara hacia otro encuadre, Silvio ajusta su foco de trovador antiguo que se renueva en esta cita revisitada, ahora con los ángeles y ciertos demonios externos e internos, con la ética que propone para esta Isla que “como Prometeo, desafió los designios olímpicos entregando el fuego a los mortales”.
Y siempre, eso sí, con el amor y siempre, también, con la imaginación que es, como sabemos, esa otra forma de la belleza que el amor llama compromiso.
FICHA TÉCNICA SEGUNDA CITA (CDO 0026)
Canciones:
01: TOMA: 03:26 mins.
02: TONADA DEL ALBEDRÍO: 04:23
03: CARTA A VIOLETA PARRA: 04:20
04: SAN PETERSBURGO: 03:34
05: DEMASIADO: 03.30
06: SEA SEÑORA: 03:44
07: EL GIGANTE: 03:25
08: HURACÁN: 04:20
09: BENDITA (YO FUI UNA VEZ): 06:09
10: SEGUNDA CITA: 04:56
11: TROVADOR ANTIGUO: 07:27
12: DIBUJO EN EL AGUA: 03:21
Todas las canciones de este fonograma son composiciones de Silvio Rodríguez
Músicos:
Silvio Rodríguez: guitarra, voz, coro, arreglos (1 y 12)), diseño de vientos en “El Gigante”.
Roberto Carcassés: piano, coros y arreglos (de la Nº 2 a la 11)
Feliciano Arango: contrabajo
Oliver Valdés: batería y percusión
Niurka González Núñez: flauta y clarinete
Haydee Milanés Alvarez: voz en Segunda Cita y coros
Melvis Estévez Guzmán: coros
Adel González Gómez: tumbadoras
José Carlos Acosta Embale: saxofón tenor
Juan Carlos Marín Elósegui: trombón
Julio Padrón Veranes: trompeta
Alexander Abreu Manresa: trompeta
Liliana Serrano Fernández: violín
Elizabeth Herrera Rodríguez: violín
Julio Valdés Fuentes: violín
Silvio Duquesne Roche: violín
Anolan González Morejón: viola
Yosmara Castañeda Valdés: viola
Denise Hernández Reveiro: cello
Carolina Rodríguez de Arma: cello
Grabación: Ing. Olimpia Calderón
Asesor: Ing. Jerzy Belc
Masterización: Víctor Cicard
Fotos: SRD
Mezcla: Silvio Rodríguez y Olimpia Calderón
Asistente: Felipe Estrada García
Administrador: Juan Mario Chávez
Diseño: Eduardo Moltó
Producción y dirección general: Silvio Rodríguez
Letras de las canciones
SEA SEÑORA
Sea señora la que fue doncella.
Hágase libre lo que fue deber.
Profundícese el surco de la huella;
reverdézcanse sol, luna y estrellas
en esta tierra que me vio nacer.
A desencanto, opóngase deseo.
Superen la erre de revolución.
Restauren lo decrépito que veo,
pero déjenme el brazo de Maceo
y, para conducirlo, su razón.
Seguimos aspirantes de lo mismo
que todo niño quiere atesorar:
una mano apretada en el abismo,
la vida como único extremismo
y una pequeña luz para soñar.
Las fronteras son ansias sin coraje.
Quiero que conste de una vez aquí.
Cuando las alas se vuelven herrajes,
es hora de volver a hacer el viaje
a la semilla de José Martí.
EL GIGANTE
Un gigante,
cuando era infante,
lanzaba pedos
que daban miedo.
Y aquel bellaco
a un gran saco
fue traspuesto,
por molesto.
El gigante,
porque era infante,
gritó tan duro
que hasta el futuro
llegó su queja,
cierta y vieja
como un viento
descontento.
No se sabe si al fin la grey
supo tratar gigantes
poco elegantes,
pero de ley.
Dale a tu niño besos,
pues para eso
nos llora el rey.
SAN PETERSBURGO
A Gabriel García Márquez
Sobre algún puente del delta del Neva,
la noche blanca cautiva y revela
cada suspiro de Elena.
Canta una troika con voz de abedules
y el as de espadas se bate entre nubes
para sus ojos azules.
San Petersburgo
juega al absurdo
con falsa claridad.
Y a quien no duerme
se le disuelve
la frágil realidad.
Sobre algún puente Elena soñaba,
y en el oscuro temblor de las aguas
una cigüeña volaba.
¿Qué hacen las aves
cuando no saben
la dirección del sur?
Buscando estío
surcan el frío
en alas del albur.
Sobre algún puente bordado de historias,
abandonada, lloraba la novia
su blanca noche sin gloria.
DEMASIADO (2003)
A César Portillo de la Luz
Demasiado tiempo,
demasiada sed
para conformarnos
con un breve sorbo
la única vez.
Demasiada sombra,
demasiado sol
para encadenarnos
a una sola forma
y una sola voz.
Demasiadas bocas,
demasiada piel
para enamorarnos
de un mal gigantesco
y un ínfimo bien.
Demasiado espacio,
demasiado azul
para que lo inmenso
quepa en un destello
solo de la luz.
Demasiado polvo,
demasiada sal
para que la vida
no busque consuelo
en el más allá.
Demasiado nunca,
demasiado no
para tantas almas,
para tantos sueños,
para tanto amor.
TONADA DEL ALBEDRÍO
Dijo Guevara el hermoso,
viendo al África llorar:
que en el imperio mañoso
nunca se debe confiar.
Y dijo el Che legendario,
como sembrando una flor:
que al buen revolucionario
sólo lo mueve el amor.
Dijo Guevara el humano
que ningún intelectual
debe ser asalariado
del pensamiento oficial.
Debe dar tristeza y frío
ser un hombre artificial,
cabeza sin albedrío,
corazón condicional.
Mínimamente soy mío,
ay, pedacito mortal.
SEGUNDA CITA
Quisiera enmendar los comienzos
de todas las brumas.
Quisiera empezar cada lienzo
con mejor fortuna.
Quisiera pegarme unas alas
y en una cornisa
soplar una dulce balada
que esparza la brisa.
Quisiera viajar al pasado
de cierta muchacha
que andaba de noche El Vedado,
liviana y borracha.
Quisiera posarme en su vida
para convencerla,
para que con menos heridas
hoy pudiera verla.
El dolor que no curen los ángeles
ojalá que no pueda volver.
La canción que no canten los ángeles
sólo el viento la puede saber.
Quisiera ir al punto naciente
de aquella ofensiva
que hundió con un cuño impotente
tanta iniciativa.
Quisiera ir allí con las cruces
del tiempo perdido
y hacer un camino de luces,
sin odio ni olvido.
El dolor que no curen los ángeles
ojalá que no pueda volver.
La canción que no canten los ángeles
sólo el viento la puede saber.
Quisiera dar vuelta a la rueda
que para en lo mismo:
un simple mortal que se juega
abismo y abismo.
Y, antes de darle al perchero
mis alas de atrezo,
quisiera dejar como fuero
certeza y progreso.
El dolor que no curen los ángeles
ojalá que no pueda volver.
La canción que no canten los ángeles
sólo el viento la puede saber.
TROVADOR ANTIGUO
Sin brillantes conclusiones
ni versículos de fuego
sin palabras que hagan juego
con grandes decoraciones;
sin humos o presunciones,
más bien con talante exiguo
me declaro trovador antiguo.
Soy de donde los patriotas
daban nombres a las calles.
Soy de un río, soy de un valle
y de una familia rota.
soy de un pueblo en bancarrota,
de un San Antonio fiestero
donde hoy sólo el viento sopla entero.
El nuevo trovador antiguo
se acerca a la procesión.
Le dice adiós al mundo ambiguo
y pone pie en el caracol.
Escena sucedida tanto,
anónimo el compositor.
El horizonte es el espanto;
la miniatura, el amor.
También nací en Centrohabana,
rumba de supervivencia,
son de perdida inocencia
en clamor de pena urbana;
venerable afrocubana
de existencia fabulosa,
hembra sobrenatural y diosa.
Recorriendo sus esquinas
vuelvo a sentir la fragancia
de una calle de mi infancia
barrial y capitalina:
San Miguel, ángel en ruinas
de inmaculada bandera,
luz vitral de mi canción primera.
El nuevo trovador antiguo
se alinea con la procesión.
Le dice adiós al mundo ambiguo
y pone pie en el caracol.
Escena sucedida tanto,
anónimo el compositor.
El horizonte es el espanto;
la miniatura, el amor.
Ahora soy de la memoria,
ahora pertenezco al viento;
otro dirá en su momento
si fui más pena que gloria.
Lo que fue nuevo es historia
y lo que nace alza vuelo
con el sueño de tocar el cielo.
Partero fui de un futuro
escurridizo, inasible,
seguramente posible
si no le ponemos muros.
El amor es el más puro
néctar contra la tristeza.
Bienvenida su naturaleza.
El nuevo trovador antiguo
se alinea con la procesión.
Le dice adiós al mundo ambiguo
y pone pie en el caracol.
Escena sucedida tanto,
anónimo el compositor.
El horizonte es el espanto;
la miniatura, el amor.