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FAO asegura que existen las condiciones para una nueva crisis alimentaria

Ciudad Panamá. Acan-efe. | 1 de Mayo de 2010 a las 00:00
El director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura (FAO), Jacques Diouf, asegura que las causas que originaron la crisis alimentaria de 2007 y 2008 continúan presentes y subraya que no se pueden dar soluciones al hambre sin aumentar los recursos empleados para erradicarla. En una entrevista con Acan-Efe, Diouf afirmó que los biocombustibles no son un problema para la alimentación sino las políticas con que se manejen y que lograr reducir el hambre en el mundo a la mitad, como se fijó en los Objetivos del Milenio, sólo es utópico si se trata de conseguir con políticas equivocadas. El funcionario senegalés, que ha asistido a la reunión regional de la FAO en Panamá, aseguró que "la causa fundamental estructural" para la falta de alimentos en el mundo "es la bajada de las inversiones al sector". "No se puede reducir la parte de la ayuda al desarrollo que va a la agricultura de 19% en 1980 a 3% en 2006 y esperar que la producción vaya a aumentar, en un momento en que la población aumenta a un ritmo de 78,5 millones (personas) por año", dijo. Recordó que en 2007, cuando se fraguó la crisis alimentaria se conjugaron factores como que las reservas estaban en sus niveles más bajos en 30 años, con 427 millones de toneladas de granos, y el biocombustible generó una demanda de más de 100 millones de toneladas, mientras se producían desastres meteorológicos como consecuencia del cambio climático. "Si excluimos el nivel de reserva (ahora de alrededor 510 millones de toneladas), todos los otros factores que nos han puesto en una situación de crisis continúan", subrayó Diouf, al asegurar que si se produce sequía o inundaciones en zonas de gran producción o fuertemente exportadores se va a ir "a una nueva crisis". Recordó que la FAO comenzó a advertir del problema de la seguridad alimentaria en 1994, pero que "es cada gobierno el que tiene que adoptar sus políticas y el que tiene que asegurar su desarrollo económico y social". "Sabemos lo que hay que hacer pero no tenemos los instrumentos para hacerlo porque el presupuesto nacional es una cuestión de soberanía nacional, de los Parlamentos, de los Gobiernos", dijo. Indicó que "desgraciadamente fue necesario tener la crisis de 2007 y el 2008 con el aumento a más de mil millones de hambrientos en el mundo, las manifestaciones en las calles en 30 países en el mundo, con personas muertas, heridas (...) para darse cuenta de que no sólo teníamos un problema a nivel ético con el número de pobres y hambrientos", dijo. "Teníamos un problema de paz y seguridad con la falta de prioridad política y de voluntad política a favor de este sector", agregó. Destacó que esta década dejó lecciones como que "la política de apertura comercial, de liberalización para llegar a un equilibrio mas efectivo del uso de los recursos de los diferentes países" en los años 80 y 90 "no ha funcionado". "Eso lo hemos visto con la crisis económica y financiera, y lo hemos visto con la crisis alimentaria de 2007 y 2008", agregó. Ahora, afirmó, "muchos países están revisando estas políticas" y otros que no habían seguido este camino, como Brasil, que, afirmo, "dieron la prioridad a su sector de agricultura (...) han visto un mejoramiento en su seguridad alimentaria". Sobre los biocombustibles, señaló que son un factor que en un periodo en el que "la demanda había aumentado y que el nivel de reservas era el mas bajo en 30 años, tuvo como consecuencia el alza de los precios", pero afirmó que no son estos combustibles sino "las políticas con que se usen" las que pueden generar problemas para la alimentación mundial. Diouf negó que el aumento de los precios de los alimentos suponga una oportunidad para países productores y exportadores situados en la franja del subdesarrollo, porque "la crisis no da oportunidades". "Lo que hemos visto es que frente a la crisis los países desarrollados han aumentado en 11% su producción, los países en desarrollo, 2,8%", afirmó, al explicar que el alza de precios se traduce en un aumento de la producción, pero sólo si hay capacidad para ello. Diuof se mostró, sin embargo, optimista al asegurar que "ya está bajando" el número de personas que sufren hambre y que el objetivo del Milenio sobre hambre no es utópico. "Lo importante es lo que hacen los gobiernos para alcanzar estos objetivos, si hacen el contrario es utópico, si hacen lo que hay que hacer es algo que se puede alcanzar", señaló.

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