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La insurrección armada, un derecho en Colombia

Por Maité Campillo (*). Kaos en la Red. | 15 de Mayo de 2010 a las 00:00
Lo que está sucediendo en Colombia, no es un golpe de represión ocasional, ocasionada por un paranoico en el poder. “La justicia” militar colombiana ha conseguido durante décadas judicialmente hacer lo que le ha venido en gana. Y el gringo víbora maligna, agresión frontal, doble cara de una moneda que recibe doblones de oro y paga con látigo de tortura hasta pudrir la carne, la sangre que brota y corre por la selva y poblados, ciudades de Colombia a borbotones, a lagrimones, a puños de impotencia, a gritos de socorro, a lamento de muerte. Hoy no tomaré un bucho de café con vos, con ninguno de ustedes, no me apetece. Simplemente haré un “buchito de historia”, para celebrar un año más de mi vida en este ininterrumpido campo de batalla al que el mundo, mi gente, se ve sometido. Para que todos juntos vivamos a tiempo, ritmo y pulso; el derecho al rechazo al fascismo. La arcada, por clase apestosa, inmunda. Entonces ya, yo podré brindar, en ese -un día especial- en mi vida. Colombia 2010, Siglo XXI: 17. 717 muertos contabilizados por ahora... De la rosa, la espina. Esa corona sin fronteras gigante que clava el fascismo sin discriminación en la frente de tantas madres, abuelas, de tantos pueblos, de tantos hombres y mujeres. Cercando sus manos, hiriendo su corazón, mutilando el grito liberador de sus lenguas. Corona hiriente, no leyenda, que va sembrando los campos y océanos de dolor, minándolos con la semilla del terror, paralizando corazones que laten lagrimas de desasosiego, y cuando en pelotón llama o derriba la puerta, se les encoge, oprime. ¡Es el nazismo encarnado en el gringo con monigotes aborígenes! Los propios colombianos los que vendidos, roban el maíz dorado a los pueblos/el sol de los días, la tierra, el derecho, la vida. Recordarán el año 1975 por muchas cosas. Dos principales desde este lado peninsular del continente europeo. De este lado entre hermosísimas cordilleras como la cantábrica y montes pirineos, Valle de Aran y de Irati, Las Médulas, Ruta de la plata, Despeña-perros, Sierra de Huelva, entre otras/otros collados y aldeas... los últimos fusilamientos del apestoso, repugnante general que aportó a la ideología hitleriana y de Mussolini el acento, tilde franquista. Y su muerte, que aunque celebrada en las calles fue plácida, en un hospital. La justicia militar colombiana también aportó, provocó ese mismo año, a través del presidente López Milchelsen, declarar el estado de sitio en todo el país; por lo que decenas y decenas de “delitos”, pasaron a sus ensangrentadas manos. Colombia llevaba ya cuando menos un cuarto de siglo viviendo bajo un sistema prácticamente ininterrumpido de estado de sitio, cuando la justicia militar empezó a demostrar al mundo que no era para nada ni corta ni lenta ni paralítica a la hora de aplicar docenas de consejos de guerra sumarísimos y enviar a la cárcel con penas máximas a cientos de presos políticos, acusados de delitos comunes. Jurisdicción militar que se puso en tela de juicio cuando un tribunal militar, en los primeros días de Marzo del 1976, condenó en Bogotá a cuatro personas a un centenar de años de confinamiento en la isla-prisión de Gorgona (en el Pacífico), por el asesinato del general Ramón Arturo Rincón Quiñones, inspector general del ejército. Hecho que había ocurrido en el Octubre pasado (1975). El caso fue de gran importancia política, se acusó a la guerrilla (ELN) del asesinato. Pero... Se pudo comprobar que uno de los acusados como “autores materiales”, se encontraba en el momento del asesinato internado en una clínica bajo tratamiento de narcóticos, por lo que se terminó de acusar como “autor intelectual” del asesinato ¡Agüita...! ¡Qué más da fuera inocente; pertenecía a la guerrilla, suficiente para ser acusado! Hasta una hermana del general asesinado, declaró a la revista Alternativa que “jamás había visto comedia semejante”. Había que condenar a cualquiera para no tocar a los verdaderos culpables, que según la hermana del general, había que buscarlos por el lado de “Indumil” (Industrias Militares), donde al parecer el general asesinado dirigía unas investigaciones sobre el oscuro destino de varios cientos de millones de pesos y sobre las ventas de armas a las “mafias” del secuestro y asesinatos. Según declaraciones de la hermana de la victima María Mercedes Rincón, la cual a su vez afirmó en dicha entrevista, que los archivos de la investigación sobre “Indumil” habían desaparecido de la oficina del general a las pocas horas del crimen. La esposa del general señaló que su esposo había pedido escolta días antes y que sus compañeros de armas se la negaron. Mostrando, ésta, su desconfianza en la investigación de los militares sobre el caso de su esposo. Ya que según la viuda, el chófer llevó al general a una celada: “la ruta seguida el día del asesinato no era la habitual del general”. En la actualidad hoy, sin necesidad de volver atrás en el tiempo, el ejército colombiano, sigue disfrutando como corrupto, mafioso y asesino; vendido al soborno del Imperialismo Norteamericano principal asesino del país. Siendo fiel el perro al amo, a la estrategia del gobierno Barack Obama en Colombia. Es el que recibe más dinero en toda Latino América. Estos caniches van sólo por detrás de los premiados por el gringo como mayores asesinos y vendidos del mundo: Israel y Egipto. Sin embargo, lo que en la actualidad observamos no es un golpe de represión fortuito, para nada es una oleada represiva de carácter transitorio. Sino la consolidación durante decenas de décadas, de un sistema puro militar, fascista. Y, la implantación cada vez más brutal de las leyes de ocupación militar económicas del imperialismo yanki. Cada vez menos Colombia, menos pueblo, cultura aborigen... Cada vez más bases militares, más miseria, menos argumentos, menos humanidad por las calles. Represión, represión, represión. El nazismo Barack Obama, impera con todo su aparato exterminador. El pueblo y sus defensores, guerrilleros, políticos, sindicalistas, poetas, músicos, médicos, docentes, gente humilde... muere a manos del monstruo de las tres cabezas. ¿Qué terror es el del estado actual Colombiano siglo XXI, año 2010? Llevo años con soplo en el corazón, alterando mi ritmo cardíaco... Por la desesperanza, ¡años! en la agotadora lucha de un gobierno digno para mi país. ¡Tantos compañeros asesinados! Así habla la colombiana Iliana. Nos conocimos en un emotivo encuentro que compartimos en Venezuela hace unos cinco años, concierto a favor de la Revolución Bolivariana; dijo -con la tez de su semblante rígida y mirada nostálgica como alejada del tiempo y espacio que estábamos compartiendo: Quiero un gobierno, que haga el amor con el pueblo y no la guerra. Esa es la que es -así es como habla Iliana- visceral, entrañable... Un gobierno, “que por caridad”, (su dios que tantas bendiciones impera) le haga amar al pueblo, y no matar al pueblo. Se parecieran sus actos cuánto menos, en alguna ocasión al reino de los cielos que fantasean con nosotros los [email protected], y no al de la guerra que nos persigue. Esto es lo que pienso yo, pero no es lo que “mi gobierno” ni su dios piensa -sigue hablando la compañera- ya menos tensa. A partir de aquel flechazo excitante y contagioso de la revolución de Octubre, y del 26 en Cuba, sierra Maestra arriba que tanto oí hablar a mis papás, ¡años anhelando para mi maltratado, oprimido pueblo, granos de maíz dorado...! Y caña, -ríe Iliana, mucha caña..-. vara al gobierno que nos deshereda, despojándonos de nuestras tierras y al amor por ella a través del tiro en la nuca. Obligando a su gente a abandonar sus barrios de estampida, poblados, y huir... con la amargura en los ojos y la humillación pública de que no somos nada, nadie; si no queremos que nuestras casas se llenen de cadáveres. ¡Flores...! -sigue soñando Iliana- ya más animada y en confianza, lanza chispas como fueguitos de esperanza. Quiero ver en mi país muchas flores por las calles de la ciudad infecta de miseria. Niños expoliados, explotados, maltratados en todo; pidiendo por las calles, asesinados, robados para el ejercito que adorna el país a base de matanzas con fosas comunes de cientos de personas... miles de gente del pueblo humillados, perseguidos. Los desaparecen, sin pudor alguno por ningún tipo de justicia ni de cielo ni en la tierra. Ningún gobierno ha roto relaciones diplomáticas ni económicas con mi país. Denunciando a su vez públicamente este genocidio. Ningún estado, ninguna iglesia... Sentados en lujosos comedores disfrutan los mandos del crimen y oligarcas en Bogotá. Con ellos, imperios expoliadores y obispos dormidores de conciencias; todos y más, brindan, viven. Hasta el turismo disfruta en mi país con más derechos que el nativo, protegido por las mismas leyes que a nosotros nos exterminan. Mientras todos ellos viven, unos y otros en lujosos comedores y salas de fiesta. Sus milicos nos desaparecen por escopetazo; roban, revientan con dinamita. Los hoteles, llenos de lujuria burlesca. Las cárceles atestadas de miles de humanos, infectas de torturas y crimines. Sólo elogian al gobierno asesino de Colombia otros asesinos de pueblos, otros expoliadores imperialistas, otros esclavistas. Iliana se emociona -sus ojos afectados por el amor a los suyos- brotan solidarios lágrimas, cálida lluvia de amistad; txirimiri con brotes de musgo verde a selva cantora, y continúa sin permitirse un respiro en el tiempo de los lazos humanos. Yo quiero para ellos, nuestros hijos, que cuanto menos, sientan el color real de las flores y su aroma de olor a ciencia, -y lagrimea..-. con orgullo de su gente. Henchida, como una bandera que sabe a qué lado pertenece. Siento envidia sana... pena por mis niños colombianos cuando estoy en estos conciertos, o viajo a Cuba y observo emocionada de dolor. Les observo durante horas en las calles, casas, en las aulitas de los museos donde imparten enseñanza rotando a los niños por ellos como una escuelita mas, por sus centros de danza, el trato que les dan en los hospitales, a las madres pariendo, el seguimiento colectivo durante los nueve meses de gestación, ese cariño... Según datos de la ONU, en Colombia 500 mujeres embarazadas mueren anualmente “por fallas en el sistema de salud” (?) Nuestros niños son náufragos a la deriva en Colombia. Deambulan, caminan hambrientos y desprotegidos de una educación. Nuestros chamaquitos caminan sin rumbo fijo; sin horizonte por las calles, callejones y avenidas de la escuela de la delincuencia: escuela que ofrecen a los hijos de mi pueblo apaleado, esclavo. Una manera de “equilibrar la dignidad” -interviene un amigo de Iliana- es erradicando en primer lugar la tortura, el hambre, el analfabetismo, los asesinatos masivos impunes. La represión masificada: su tortura pretende esconder a tiros la existencia hacia el mundo, de un pueblo oprimido y digno, concienciado, trabajador, donde se evidencian las mejores historias y hechos heroicos humanos; poemas y cantos de la vida profunda de Colombia. ¡Revolución! ¡Patria pa'todos o pa'nadie! -zanja la conversación de Omar- con estas palabras Iliana, mientras los dos se miran en complicidad; amantes gustosos, felices. ¡Y gritan...! Sus voces llegan desde la selva Colombiana hasta Venezuela. Llegan de los poblados y suburbios de Bogotá, embarcados corazones. Unidos al gran ramo de rosas rojas, mujeres combatientes, murallas impidiendo a toda costa penetre el dolor en el corazón de su gente. Olor regenerador, afilados aceros de mangos de leña, disponiendo sobre ellos las espinas que han clavado sobre sus frentes. Un bosquejo que deshiela por los cuatro continentes sus venas. Un río atascado por la sangre. Venas de hombres y mujeres, chamaquitos, chanos extendiendo sus tentáculos. Como guía indiscutible de los enarbolados corazones de un mundo nuevo, que camina en ritmo ascendente por senderos ajenos a la brea de las grandes avenidas de Bogotá; de tono y tacto estéril, por donde desfilan en patrulla víboras imperiales. ¡Por los collados y montañas va mi gente, los ves Maité! -me dice- explotando la felicidad que la irradian. ¡Es mi gente mira... mi gente que camina! -grita, grita, grita...- contagiando su alegría. Y... ya, yo veo los compañ[email protected] entre hojas frescas, ramas camuflando eminencias. Potencias de futuro, de esplendor mágico; como antes de que talaran los árboles, y acabaran con los ríos. ¡A mí la hoz y el martillo, soy fuerte, soy libre! -dice su querido amigo venezolano-. Omar es amoroso, entrañable. Cuando canta o recita Alí Primera nos eriza la piel por su sensibilidad, uno de sus ídolos mas patentes. ¡Al macheteee...! con todos, tenemos que recuperar las selvas, la gran sabana, acabar con la propiedad sobre su gente. ¡Cuantas veces he puesto esta grabación para oír sus voces de esperanza dispuestas a entregar sus vidas! ...Y ahora, en apenitas unas horas, vuelvo para Colombia a seguir viendo las casas, aldeas, familias acribilladas por las balas. Siento sólo de pensarlo mis labios duros como gallo de pelea, dispuestos ya para la defensa de la vida. Empiezo a dejar de ser yo, para transformarme en lo que ellos nos obligan. Insurrección armada, patria o muerte... hasta que de súbito, un golpe de calor y odio irradie de nuevo mis labios... mis plantas se ejercitan cabreadas, patalean en la arena del Ring donde tu tienes puños, y el gobierno de los milicos armas. ¡Ábranse las tumbas! para laurear y besar al que le cayó una ráfaga/tiro al aire “por equivocación”, y le entró por la sien, corazón, pecho, garganta, alas. Ábranse todas las tumbas de mi pueblo y sus guerrilleros surjan a la luz. Que vea el mundo, los pueblos incrédulos, que pueda practicarse tal barbarie. Lo que el gobierno de Colombia y el Imperialismo Norteamericano están haciendo con nosotros. Iliana es mas que una amiga; es un ideal, una utopía en común. Una mujer en primavera eterna, otra sembradora de conciencia, luchadora como el/la que mas; cantando a pulmón suelto. Como tantas mujeres y hombres que a través de mi forma de vida, y de las redes voy conociendo, van asomando, uniendo, fortaleciendo corazones libres. Ventanas a la vida, con sus sentidos puestos al mundo, a la historia. Son voz, canto, pancartas aireadas internacionalizando la lucha, los derechos, sueños... para que no se olvide la imagen, perfil; el porqué en verdad, tuvo que huir del valle, del pueblo, aldea “la guerrillera”. Según los que dirigen las mafias del crimen y los genocidios humanos en el mundo, así como “defensores de la vida” (estados yanquieuropeos): Colombia es un país moderno dentro de América Latina, democrático, prospero, donde el turista se sentirá feliz y el oligarca mucho más feliz todavía. Con una gran capacidad de organización y cobertura para desplazar al aborigen -por miles, cuando quiera y donde se le antoje: tumba, cementerio, mutilación, confinamiento, expulsión del país...y adueñarse de sus tierras, entregándolas “generosa-solidariamente” a multinacionales. Es obvio que para los intereses de los EE UU, Colombia es un país idóneo para el saqueo y las revueltas. Por lo que la exterminación del aborigen que no se doblegue como esclavo de sus intereses, con sentimientos de soberanía; desaparecerá del mapa segundo a segundo día por día. No habrá país en el mundo, pueblo, mandatario, gobierno político o religioso, dirigente; que impida su dominio absoluto. Lo demostró en Nicaragua, El Salvador, golpe de estado y actual represión en Honduras, ocupación y control militar en Iraq, Haití, Puerto Rico... Los recursos en Colombia, son un tesoro tan apreciado como los de Oriente Medio. El gobierno colombiano, el ejército y sus herramientas policiales, paramilitares, son una cámara utilizada/dirigida por el gringo en el seno del pueblo colombiano: un gran ojo divino. Controla todo movimiento; respiro, lo que el pueblo hace y piensa cuando se reúne, duerme... ¡Ahí están, ellos son; Yankis son, los verdaderos terroristas! Todo tipo de máquinas, monstruos con cuerpo humano de cerebro deforme. También están en Colombia los representantes directos junto con el yanki, los asesinos del genocidio palestino y ocupación de Palestina. Representantes de un estado sionista de carácter hitleriano. Asesores israelíes (maestros expertos en todo tipo de tortura despiadada, líderes de la contrainsurgencia, también acampan a sus anchas como capataces del crimen. Los planes militares en las ciudades y en el campo son ostensible durante muchas docenas de años. Los grupos paramilitares no son nuevos en Colombia. Siempre han contado con toda la información e inteligencia que está en manos de los departamentos respectivos de todos los cuerpos del Estado, con la impunidad que esto representa en la seguridad de sus acciones y la composición criminal de sus efectivos, les confiere una alta peligrosidad, como se puede ver en los miles de asesinatos cometidos por ellos, llegando desde hace años a generalizar las organizaciones de contraguerrilleros en ciudad y campo. El yanqui ha sabido educar bien a la bestia incondicional. Las fuerzas armadas están educadas, formadas en el fanático espíritu anticomunista y contrarrevolucionario. Los altos mandos, salidos de las escuelas del pentágono, son perros rabiosos contra cualquier cosa que huela a primavera revolucionaria u otoño transformador que lesionen mínimanente sus intereses. Una jerarquía de casta, fascista. ¿Cómo este estado terrorista, asesino, puede acusar a la guerrilla de secuestradores, cuando ellos han desaparecido a más colombianos en su paz, que cualquier país en el mundo en guerra? Hablamos de los desaparecidos ¡Todavía!, por los campos de la España Nacional de Zapatero y Cía. De la dictadura Uruguaya, Argentina, Chile, Euskalherria... Hablamos de miles de tumbas por el mundo... no hay información, estadísticas que se ajusten. Esta práctica sobrepasa todos los límites. La oleada sin freno contra los dirigentes revolucionarios del pueblo, sindicales, gentes comprometidas. No se detiene ningún día del año, en ningún momento del tiempo ni lugar. ¿Qué paz, democracia puede tener encarceladas 7.000 personas por pensamiento crítico a su terror de estado y 500 salvadores del país que luchan directamente contra la impunidad del crimen de estado más absoluta y la venta del país, su economía al imperio y a las multinacionales del imperio? El terror que se alimenta contra estos sectores de la sociedad busca evidentemente desplazar del país a quienes deseen ser consecuentes... ¿cuántos colombianos han tomado el camino del exilio repartidos por todo el mundo? La masa negra se extiende, lo subterráneo mafioso, corrupto; ese lado oculto del terrorismo de estado dispuesto a apagar todas las luces. El caso de Diómedes Meneses, por dar un ejemplo, sólo un ejemplo, si uno quiere de verdad denunciar, informar... denunciado ya por Kaos en la Red...”Con un cuchillo, los militares de estado colombiano le sacaron un ojo, después lo dejaron en silla de ruedas. Siguen torturándolo... Le dejan la gangrena devorarle una pierna, negándole asistencia médica mientras su cuerpo se pudre, le devora la vida”. De morir en la cárcel Diómedes Meneses... Para los mercenarios de la información ¿qué sería, muerte o asesinato como en el caso ¡tantos casos! de nuestro poeta Miguel Hernández? Hay silencios perversos... Se habrá enterado ya El mercenario del imperio, colombianocamisanegra, y todos los que con él reían, cantaron, expresaron con total impunidad y libertad; disfrutando con él, un espacio digno por histórico y privilegiado... -ofrecido por el ministro de cultura cubano, en la campaña pro-imperialista del camisanegra “fronteras abiertas para la paz imperial” o... ¡Alto al genocidio del Imperio y tortura en Colombia, en toda América Latina! La bandera que unifique ha de ser enarbolada por todos entre todos incluidos, por supuesto, amigos, hermanos, compañeros, luchadores solidarios del mundo con Colombia. Ni un paso atrás, por cada paso atrás cientos de hermanos mas, asesinados. La voz de un preso político ¡que existen en Colombia!, dijo: “Nosotros debemos soportar que nuestros familiares no puedan reivindicarnos (7.500 secuestrados en manos del estado terrorista), levantar sus voces por nuestra libertad debido a que el Terror Estatal, y el silencio mediático recae sobre ellas; en cambio los familiares de quienes están en manos de nuestra organización (20 secuestrados por las FARC) sí lo pueden hacer”. Eco entre montañas Siguen, caminan los supervivientes del exterminio... ¡Colombia, 17.717 muertos!, en lo que vamos de año... y más sin contabilizar. Cúpula de los árboles Donde anidan escondidos entre sus ramas los cantores de la guerrilla ¡Viva Marulanda! A [email protected] que como las madres de los desaparecidos son victimas del monstruo, esa mala gente enemiga del pueblo de Colombia. A todas estas mujeres, hermanas de causas, lucha; que han formado una red de comunicación entre el mundo de los humanos. Grito, llamamiento... ¡SOS, Colombia muere! Propagadores-fomentadores, de la ideología asesina: -El gobierno del narco-paramilitar Alvaro Uribe Estévez, ejecutor directo de las leyes del crimen. -Multinacionales, oligarquías opresoras y vendepatrias de toda América latina. -Medios de comunicación nacionales e internacionales. - Gobiernos “democráticos” de Europa. -Marines mercenarios asesinos, además de violadores de niñas indefensas. -Fuerzas represivas a su servicio como ejército, paramilitares, policías y demás bandas del crimen y de la delincuencia del gobierno colombiano. Presente el comandante Raúl Reyes, y el compositor de la música fariana, Julián Conrado ¡En Bolívar nos encontramos todos! Presente el libertador y poeta José Martí en su 115 aniversario de su muerte. Posdata: Saramago: Las lágrimas de Garzón son las mías. Y yo digo:¡¡Las lágrimas del pueblo colombiano son las mías!! (*) Actriz.

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