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El Salvador, el país más pobre de la región en 2006

Agencia Notimex. Desde San Salvador. | 23 de Diciembre de 2006 a las 00:00
Los salvadoreños vivieron una difícil situación en 2006 reflejada en la falta de empleo, de servicios básicos, baja del poder adquisitivo, alza del petróleo y otros factores que contribuyeron a aumentar el nivel de pobreza. Según análisis de especialistas y estadísticas oficiales, aunque este país registrará un leve crecimiento económico al finalizar el año, las medidas del gobierno no contribuyeron para sacar del gran letargo de la pobreza a la población. "Ha sido un año difícil, hubo esfuerzos por supuesto, pero hay una trampa, un círculo vicioso en el que el país no prospera, no tiene recursos para invertir y entonces el país se hunde cada vez más", dijo el economista salvadoreño Carlos Acevedo. El experto, uno de los principales coordinadores de proyectos de desarrollo y de la medición de la pobreza del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en El Salvador, señaló que la población sufrió en 2006 un gran deterioro en materia económica y social. El economista manifestó sus dudas de que al finalizar 2006 se cumpla el pronóstico oficial de un incremento del Producto Interno Bruto (PIB) de entre 3.5 y 4.0 por ciento. Acevedo dijo sentirse sorprendido por la nueva proyección que ofreció el Banco Central de Reserva (BCR) en noviembre pasado, en el sentido de que la economía crecería 3.8 por ciento o más, cifra superior a la proyección de inicios de año que fue de 3.5 por ciento. "Más bien creería que vamos a crecer un 3.2 por ciento, y eso con suerte, pero tenemos la experiencia del año pasado, que de repente el país supuestamente creció 2.8 por ciento, cuando no parecía la posibilidad de llegar más allá del 2.0 por ciento", acotó. Afirmó que aún con las tasas oficiales de 3.5 ó 4.0 por ciento, el país todavía está por debajo del promedio de crecimiento pronosticado para Latinoamérica, de alrededor de 4.5 -ajustado por el precio del petróleo-, y a nivel mundial, de 5.0 por ciento. "O sea, que estamos por debajo de los promedios de Latinoamérica y el mundo, y si a esas cifras le descontamos tasas de crecimiento demográfico de 1.8 por ciento, lo que tenemos son muy bajas tasas de crecimiento del PIB", aseguró el experto del PNUD. Con base en esas cifras, la tasa de crecimiento del ingreso per cápita en El Salvador para este año sería de 1.7 por ciento, que es mejor que la de 2005 -que fue de cero-, pero aún así los porcentajes son bajos para los niveles de pobreza que hay el país, sostuvo. Acevedo añadió que la encuesta de 2005 de Hogares Múltiples de la Dirección General de Estadísticas y Censos (Dygestic), del Ministerio de Economía, refleja que la pobreza subió a un 35 por ciento a nivel nacional. Eso indica que una tercera parte de los hogares salvadoreños está en situación de pobreza y a eso hay que agregar que las cifras oficiales en este renglón son cuestionadas por organismos locales e internacionales, "incluyendo nosotros como PNUD", mencionó. Recordó que las tasas de pobreza bajaron hasta 2004, pero al siguiente año subieron ante factores como el aumento de precios, ya que los dos últimos años se han manejado inflaciones superiores al cuatro por ciento, que para una economía estancada son tasas altas. Según el economista, el conflicto estriba en que mientras se registra una tasa de inflación de 4.0 o 4.5 por ciento, los salarios continúan congelados. Entre 2000 y 2004, "con tasas de inflación menores de 2.5 por ciento, hay una pérdida del 10 por ciento del valor adquisitivo de los salarios y si a eso le sumamos el deterioro del 2005-2006, tenemos otro 10 por ciento", acotó. En síntesis, de 2000 hasta 2006, se ha perdido por la inflación la quinta parte de los ingresos adquiridos, aclaró Acevedo, lo cual explica que la pobreza se ha incrementado desde el año pasado. La Dygestic reveló en su encuesta de Hogares Múltiples que el desempleo abierto es del 7.0 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA), que es relativamente bajo, pero el subempleo está en 35 por ciento. La interpretación de Acevedo de los datos oficiales es que cercadel 45 por ciento de la PEA está sin trabajo o subempleada. Opinó que el incremento al salario mínimo de entre cinco y diez por ciento para los trabajadores de la construcción y del campo a partir de septiembre pasado es insuficiente, pues el ingreso real, según la misma Dygestic, debería ser de entre 600 y 700 dólares mensuales. Con el alza, este sector gana ahora unos 160 dólares cada mes, pero Acevedo dijo que aún obteniendo 700 dólares una familia promedio de cinco miembros sólo puede cubrir sus gastos de alimentación, sin incluir vivienda, vestuario, educación y salud, entre otros. En definitiva, el salario "no alcanza, a puras penas cubre el costo de la canasta básica alimentaria", dijo el experto al indicar que en términos de pobreza, la situación ha sido un poco peor por el deterioro que ha sufrido la economía familiar. Por otro lado, apuntó que la administración del presidente Antonio Saca hizo esfuerzos por reorientar el gasto social, a diferencia de gobiernos anteriores, sin embargo, el Estado no tiene recursos para impulsar los proyectos porque tiene restricciones presupuestarias. Mencionó que los presupuestos para educación y salud son bajos, pese a que para 2007 habrá un aumento de 16 millones y 11 millones de dólares en forma respectiva, pues en porcentaje del PIB caen, ya que el alza es mínima, y lo mismo pasó en el gasto público 2005 y 2006. Añadió que el programa estatal Red Solidaria para disminuir los índices de pobreza absoluta en la zona rural es una opción interesante, pero no hay muchos recursos para aplicar el plan, pues hace falta el apoyo al desarrollo de la actividad microempresarial. Por otra parte, Acevedo consideró que el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre El Salvador y Estados Unidos no ha contribuido mucho al país en sus primeros 10 meses de vigencia, por lo que habrá que esperar a que madure y ver resultados más concretos en 2007. El experto aseguró que la falta de empleo en este país es el "caldo de cultivo para la delincuencia, la violencia y las pandillas o maras, en un país donde faltan las oportunidades y, por supuesto, la pobreza es una de las consecuencias". El Salvador es el país más pequeño de Centroamérica, con apenas 21 mil kilómetros cuadrados, y el de mayor densidad demográfica con alrededor de seis millones de habitantes y 2,5 millones más que viven en el exterior, principalmente en Estados Unidos. Acevedo añadió que las remesas familiares enviadas por cerca de 2,5 millones de connacionales son las que en realidad mantienen a flote la economía nacional, y que si esta población viviera aquí sería un caos inimaginable. De acuerdo con la banca estatal, se estima que las remesas rebasarán este año los tres mil 300 millones de dólares, una cifra muy superior a la registrada en 2005, cuando totalizó dos mil 800 millones de dólares.

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