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Nelson Mandela y el fútbol como un acto de resistencia

Pretoria. Agencias. | 30 de Junio de 2010 a las 00:00
Durante el Mundial, jugadores y turistas acuden como en una visita de culto a Robben Island (lugar de reclusión de Nelson Mandela) durante la época del Apartheid, donde practicar el futbol se convirtió en un acto de resistencia de los presos políticos. En los años sesenta, el complejo carcelario de esta isla, a la que se llega en media hora en ferry desde Ciudad del Cabo, estaba concebido para quebrar la resistencia de los prisioneros, tanto física como espiritualmente. No obstante, su pasión por el fútbol los ayudaba a resistir. Primero comenzaron a jugar de manera discreta en las propias celdas, con pelotas de trapo o de simple papel. Después, gracias a la presión de la Cruz Roja Internacional, los presos adquirieron el derecho a jugar en el exterior, en terrenos improvisados. Inclusive, en 1967, los presos crearon su propia federación, la "Makana Football Association", cuyo nombre se lo debían a un profeta xhosa enviado a la isla en 1819 por oponerse a la colonización británica, quien se ahogó intentando huir de su exilio compulsivo. La estructura aplicaba al pie de la letra las mismas reglas de la Federación Internacional de futbol (FIFA), publicando todo lo tratado en sus reuniones, dando una clasificación oficial de su Campeonato y registrando por escrito las eventuales 'transferencias'. Después de haberse revelado como un defensa rudo pero disciplinado, el actual presidente sudafricano Jacob Zuma, quien 'residió' una década entera en Robben Island, se convirtió en árbitro de la Makana FA. El más ilustre de los presos de la isla, Nelson Mandela, quien pasó 18 de sus 27 años de cautiverio en la misma, nunca pudo jugar, porque su situación era de aislamiento absoluto. "Tenía la costumbre de mirarnos desde la ventana de su celda, parado sobre una silla o una caja. Pero, finalmente también hasta eso le quitaron", comentó Mark Shinners, quien fuera huésped durante 23 años en Robben Island. En diciembre pasado, la FIFA homenajeó a todos los presos políticos del 'Apartheid' al organizar su Congreso ejecutivo en la isla. "En Robben Island se escribió una página de la historia de la humanidad, una página importante. Entre las cosas que ayudaron a sobrellevarla (las condiciones de cautiverio) estuvo la creación de la Makana Football Association", destacó en la ocasión el presidente de la FIFA, Joseph Blatter. Desde el comienzo de la Copa del mundo, la visita de jugadores y aficionados extranjeros a la isla se han multiplicado a tal punto que, muchos tienen que reservar lugar en el ferry con varios días de antelación. Además, en señal de respeto, un grupo de hinchas ingleses plantó su bandera en el que fuera el jardín de Mandela. Inclusive, el seleccionador holandés Bert van Marwijk anuló una sesión entera de entrenamiento para trasladarse con toda su plantilla a la isla. Los jugadores pudieron visitar las celdas y la cancha de arena donde los presos políticos jugaban. "Cuando franqueamos el portón (de acceso), y sabiendo todo lo que aquí ocurrió, el silencio se abatió sobre todos nosotros", destacó el centrocampista de la 'Oranje' Mark van Bommel.

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