Escúchenos en línea

Una crisis fronteriza artificial

Managua. Informe Pastrán. | 25 de Octubre de 2010 a las 00:00
Algo está pasando en Costa Rica que desde mediados de la semana pasada, después que tropas combinadas del Ejército y la Policía de Nicaragua capturaran en el sector de San Juan de Nicaragua a un grupo de narcotraficantes de origen hondureño, en la finca del campesino nicaragüense Agustín Reyes Aragón, quien logró huir y confiscaron 2 lanchas rápidas con 5 motores fuera de borda de 200 caballos de fuerza cada uno, 36 barriles plásticos con capacidad para 40 galones de gasolina y 2 barriles metálicos con aceite de dos tiempos, se armó todo un alboroto en San José, porque Marcos Reyes Reyes, quien no se sabe si es familiar de Agustín Reyes Aragón, denunciara que el Ejército de Nicaragua ingresó a su finca Aragón en las cercanías del río San Juan, que mataron ganado, cerdos, golpearon a sus empleados, se llevaron presos a otros y que destruyeron la propiedad, lo cual se pudo comprobar el viernes por las autoridades costarricenses que eso nunca pasó. Todo fue mentira. Quien levanta la polvareda en la capital de Costa Rica fue el diario Extra y el diputado del Partido de Acción Ciudadana, Claudio Monge, quienes denunciaron una supuesta “invasión” del Ejército de Nicaragua y que se debía proteger la finca Aragón. Desde entonces se dio una inusual movilización de tropas hacia la zona del Río San Juan para salvaguardar la finca Aragón. ¿Qué se esconde ahí? ¿Qué se trata de proteger? ¿Por qué se destina todo un contingente para proteger una finca por donde se reconoce hay movimientos de narcotraficantes? Ahora se habla de una demanda del Ministerio Público de Costa Rica contra Nicaragua por daños ocasionados en un humedal del refugio de vida silvestre en el corredor fronterizo con Nicaragua al dragar el río San Juan en 2,500 metros… Desviaron la atencion Los medios de comunicación de Costa Rica exacerbaron los ánimos contra los nicaragüenses al promocionar una supuesta “invasión” e “incursión” de las fuerzas armadas de Nicaragua en su territorio. Hasta entrevistaron a sus nacionales preguntándoles directamente que opinaban de la “invasión” de Nicaragua y que se debía hacer. Otros, desde los foros y redes sociales revivieron viejos racismos y fobias, pidiendo que se sacara inmediatamente a toda “la basura” es decir los nicas inmigrantes en ese país. Uno de los supuestos afectados dijo al diario Extra que fue Edén Pastora quien los agredió y les ofreció medio millón de dólares por la finca. “Ellos llegaron en estilo allanamiento, sin pedir permiso, se tiraron en las pangas y empezaron a decir que quién era el dueño, a agredir y golpear a los peones porque no querían decir quién era. En Costa Rica la situación de "alerta" dejó en el olvido temas que ocupaban las principales planas desde hace varios días, como los problemas en la autopista a Caldera, un proyecto dado en concesión a una firma constructora española y que ha dejado en evidencia serios problemas estructurales apenas a nueve meses de su puesta en operación y denuncias de corrupción. También se dejó a un lado los cuestionamientos de que el gobierno de Laura Chinchilla no arranca y de que la violencia y la criminalidad están incontenibles y en aumento… Ticos belicosos Los costarricenses se ufanan de ser pacifistas, pero lo mostrado al final de la semana los puso en evidencia como belicosos. Armados con rifles y ametralladoras, al menos 70 oficiales de la Fuerza Pública fueron enviados el sábado en dos vuelos hasta la frontera con Nicaragua, para evitar una supuesta “incursión de militares nicaragüenses debido al dragado del río San Juan”. Junto al grupo de policías también viajaron agentes de la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) y pilotos de Vigilancia Aérea. Al lugar fueron enviados 6 avionetas, 2 helicópteros y el avión Caribe. Hacia la base policial en Barra del Colorado se envió alimentación, medicamentos, agua, equipos de comunicación, tiendas de campaña y otros recursos. Aparte de los oficiales armados, a la zona fronteriza fue enviado un equipo de la Cruz Roja Costarricense dirigido por el jefe de Operaciones, Carlos Gutiérrez, presumiendo enfrentamientos armados. “Montamos un campamento en el Ebais de la comunidad con seis cruzrojistas con conocimiento en estos temas. Aquí también llegaron seis doctores de la Caja Costarricense de Seguro Social con equipo médico”, explicó Gutiérrez. Al sitio también se movilizaron funcionarios y equipo del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) para establecer todo lo relacionado con las comunicaciones, por si acaso fallan las comunicaciones “por una invasión de Nicaragua”. Los medios insistieron que el gobierno de Laura Chinchilla “restableció la soberanía nacional en la zona fronteriza con Nicaragua”. El Ministro de Seguridad, José María Tijerino tuvo que aceptar que “no encontramos presencia de efectivos del ejército nicaragüense en el suelo nacional, ni lugareños que denunciaran irregularidades”

Descarga la aplicación

en google play en google play