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Gringos reciben crítica mundial por violar sistemáticamente los derechos humanos

Ginebra. Radio La Primerísima / Agencias. | 5 de Noviembre de 2010 a las 00:00
Una verdadera avalancha de críticas recibieron los Estados Unidos al someterse este viernes por primera vez al Examen Periódico Universal que todos los miembros de la ONU deben pasar cada cuatro años en Ginebra. Después de que representantes norteamericanos presentaron su informe en la reunión realizada en Ginebra, hubo un debate en el que el gobierno de Washington recibió acusaciones numerosas, con diversidad de tonos y lenguaje. Las críticas le cayeron de tanto de países objeto de las agresiones de Washington, en especial de América Latina e Irán, como de sus propios aliados y abarcaron la pena de muerte, la aplicación de torturas y las políticas contra la inmigración, entre varios otros temas. Reclamos especialmente importantes fueron los referidos a los cinco antiterroristas cubanos que están prisioneros en Estados Unidos bajo acusación de espionaje, así como por el bloqueo a Cuba, mantenido por el gobierno del presidente Barack Obama. Rodolfo Reyes, embajador cubano en Ginebra, hizo nueve recomendaciones al EPU estadounidense, entre las cuales resaltó la liberación de los cinco cubanos que cumplen largas condenas en Estados Unidos por prevenir actividades terroristas contra Cuba desde territorio estadounidense. El diplomático exigió además el respeto de la Casa Blanca al derecho de libre determinación del pueblo cubano y a cesar sus acciones de injerencia y hostilidad. Venezuela solicitó a Washington ratificar las convenciones de la ONU aun no firmadas, el cierre de Guantánamo y que disminuya las emisiones de gases con efecto invernadero, entre otros aspectos. Nicaragua se sumó al reclamo del respeto de los derechos humanos de los prisioneros, la abolición de la pena de muerte y la liberación de los Cinco cubanos, mientras Bolivia acentuó su discurso en la discriminación de los pueblos indígenas. La representación boliviana reclamó en particular por la discriminación a la que son sometidos, dijo, los pueblos originarios de Estados Unidos. También pidió la extradición a sus países de "personas acusadas de crímenes de guerra". Agregó que es necesario que los derechos de los inmigrantes sean respetados y que la tortura sea erradicada. En tanto, Ecuador expuso su desacuerdo con la política del Departamento de Estado de calificar a los demás países según sus intereses y pidió el fin de las torturas de los presos en Iraq y Afganistán. Brasil condenó especialmente la ley de Arizona que criminaliza a los inmigrantes sin papeles, una posición expresada con insistencia por la Unión de Naciones Suramericanas. También criticó la aplicación de torturas a prisioneros en las cárceles de Irak y Afganistán, y reclamó al gobierno de Estados Unidos que permita que la Cruz Roja asista a los afectados. La delegación de México se plegó a las críticas a la ley de Arizona. "Inclusive ciudadanos estadounidenses han sido confundidos con clandestinos y deportados a México", expresó, y pidió que sean eliminadas las diferenciaciones de carácter racista en la legislación sobre inmigración. Irán, por su parte, pidió la prohibición de la tortura, el cierre de las prisiones secretas o el fin de las operaciones ilegales. Los países occidentales, si bien alabaron el lo que ellos ven como un firme compromiso de Washington con la administración de Obama de avanzar en la defensa de los derechos tras la presidencia de George Bush, se centraron en condenar la pena capital y el mantenimiento del limbo legal de la cárcel de Guantánamo. "¿Espera su gobierno proceder en breve al cierre de dicha prisión y mientras tanto regular la prisión indefinida de la cincuentena de detenidos para incluir procedimientos de habeas corpus?", preguntó el embajador español, Javier Garrigues. Peticiones similares hicieron países como Francia, Noruega, Suiza y Rusia. El asesor legal del departamento de Estado, Harold Koh, defendió la permanencia de la pena de muerte en EEUU alegando que ningún tratado internacional la prohíbe y asegurando que se aplica con todas las limitaciones y garantías. Estados Unidos redacta informes unilaterales sobre respeto a los derechos humanos en el mundo. Lo habitual es que esos textos condenan a los gobiernos que no están alineados con Washington, empezando por los de Cuba y Venezuela, y son más benévolos con los aliados, como el de Colombia. En la sesión de este viernes, el informe estadounidense fue presentado por la secretaria de Estado adjunta para Organismos Internacionales, Esther Brimmer, y el secretario de Estado adjunto para Democracia, Derechos Humanos y Trabajo, Michael Posner. Con dificultades, Brimmer y Posner intentaron matizar la actuación de su país en los terrenos objeto de críticas.

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