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Cardenal Obando cumple 85 años

Managua. Radio La Primerísima / El 19 Digital. | 2 de Febrero de 2011 a las 00:00
El Cardenal Miguel Obando y Bravo, presidente de la Comisión de Verificación, Reconciliación, Paz y Justicia, afirmó que arribar a sus 85 años es una bendición de Dios y dijo que lo primero que hizo este miércoles, día de su natalicio fue darle gracias al Creador por los beneficios recibidos. “Setenta años dice la escritura que es la vida del hombre, 80 solamente los más fuertes, si yo he vivido 85 es una Gracia de Dios, tengo en primer lugar que levantarme temprano, darle gracia a Dios y gracias a todas las personas que me han ayudado, seguramente es un día muy agitado”, añadió el Cardenal sobre el día de su cumpleaños, en una entrevista brindada al periodista Alberto Mora, del Programa En vivo, del Canal 4 de televisión. El ex arzobispo de Managua, se mostró satisfecho por su participación desde la Comisión de Reconciliación y Paz, en el desarrollo del Plan Techo y la entrega de Títulos de Propiedad, programas que favorecen a miles de familias del campo y felicitó al Presidente Daniel Ortega y a la coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía Rosario Murillo, por entregar láminas de zinc a la población que no tiene recursos. “Yo creo que es una buena idea, yo estoy metido en esto, creo que la semana pasada hicimos 600 kilómetros, estuvimos adelante de Ocotal en un día”, dijo el Cardenal Obando en alusión a la última entrega de cientos de láminas de zinc a pobladores de la zona norte del país. “Me parece que es una buena idea, diez láminas de zinc para una persona que tiene dinero no es nada, pero para un pobre que no tiene ni siquiera con que cubrirse la casita, las diez láminas de zinc le favorecen”, comentó. “Yo veo la satisfacción que experimenta la gente pobre cuando recibe estas 10 laminas de zinc, yo creo que en ese sentido tenemos que felicitar al señor Presidente y a la Primera Dama que se interesen por darle 10 laminas de zinc para esta gente que no tiene recursos”, reiteró. En la entrevista el Cardenal Obando rememoró casi con todos los detalles sus largos años de estudios sacerdotales en El Salvador y Guatemala, su retorno a Nicaragua, su nombramiento como Obispo Auxiliar de Matagalpa, su nombramiento por la Santa Sede como Arzobispo de Managua, la experiencia terrible que le tocó vivir en el terremoto que destruyó la capital nicaragüense. También hizo un recuento de su labor como mediador en los conflictos políticos del país, en particular el operativo en la Casa de Chema Castillo en 1974 y la toma del Palacio Nacional, en 1978, durante la guerra de liberación en las ciudades tomadas por los guerrilleros del FSLN y el papel que jugó en la década de los ochenta para parar la guerra de agresión propiciada por Estados Unidos y gestar la desmovilización de las fuerzas contras. Los estudios sacerdotales Confesó que desde niño quiso ser sacerdote y que a los 15 años tuvo contacto con los Salesianos, entrando al aspirantado. Y cuando salió del Colegio Salesiano de Granada viajó a El Salvador donde cursó seis años de lengua latina, dos años de noviciado, dos años de filosofía y luego retornó a Granada, donde durante otros seis años dio clases. Posteriormente viajó a Guatemala a estudiar Teología y se ordenó sacerdote en 1958. “Mi ordenación se llevó a cabo en la ciudad de Guatemala. De Guatemala fui a El salvador donde yo había estado un buen tiempo, ahí di mi primera misa con los jóvenes aspirantes a sacerdotes”, recordó. La primera misa en Nicaragua la ofició en el Colegio María Auxiliadora de Granada, a la cual asistió su madre que aún estaba viva. Estando en El Salvador le propusieron el nombramiento de Obispo Auxiliar de Matagalpa y dijo que estuvo pensando durante 15 días aceptar su nombramiento a ese cargo, hasta que el propio Nuncio de la época lo urgió a asumirlo. El Cardenal Obando rememoró igualmente la experiencia que le tocó vivir como Obispo Auxiliar de Matagalpa, y su labor pastoral a lomo de mula por las montañas de Matagalpa y Jinotega, una imagen emblemática que le dio la vuelta al mundo cuando fue nombrado Arzobispo de Managua. Júbilo de campesinos por arzobispado Relató que venía de las montañas del norte cuando en Wiwilí los campesinos lo recibieron celebrando su nombramiento como Arzobispo de Managua. Recuerda que la población de Managua salió a recibirlo en Tipitapa y luego hubo una ceremonia y una cena. El primer día como Arzobispo cumplió una larga jornada desde las cuatro de la madrugada, hasta las tres de la tarde. Señaló que los primeros años como Arzobispo fueron de muchas tensiones políticas, ya que llegó a la antigua catedral de Managua dos años antes del terremoto. El terremoto de Managua Meses antes del terremoto la mayoría de los templos católicos fueron ocupados por los estudiantes, que exigían la liberación de los presos políticos de la dictadura y el Cardenal Obando, quien ya había sido nombrado presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, presidió las reuniones de los obispos para analizar el conflicto. Dijo que habían algunos sacerdotes que apoyaban a los que protestaban contra el régimen de Somoza y otros que exigían sanciones para los sacerdotes que apoyaban los reclamos. Él siempre se opuso a las sanciones “a divinis”, propuesta por algunos obispos para sancionar a los sacerdotes que apoyaban a los manifestantes, prohibiéndoles administrar los sacramentos. El Cardenal Obando reseñó que él vivía en ese entonces frente a la antigua Catedral de Managua, pero el ruido y la alharaca que generaba un centro nocturno cercano, lo obligó a trasladarse a vivir a una pequeña casa en Las Sierritas de Managua, donde lo sorprendió el sismo. Indicó que un día antes del terremoto recorrió la antigua Avenida Roosevelt con su Obispo Auxiliar, como una premonición de lo que se avecinaba. El sismo devastador lo sorprendió escribiendo el mensaje pastoral de Navidad. Relató que recorrió las calles destruidas de Managua junto a dos bomberos, visitó el viejo y destruido hospital de Managua, donde oficiaba misa en medio de las llamas y los lamentos de las víctimas atrapadas en los escombros. La mediación en acciones guerrilleras y la guerra en las ciudades El Cardenal Obando rememoró que cuando el operativo guerrillero en la casa de Chema Castillo el 27 de diciembre de 1974, recibió una llamada a las cuatro de la madrugada de Anastasio Somoza, solicitándole que se presentara al búnker de la Loma de Tiscapa, pero le explicó que no podía decirle de que se trataba. Somoza le ofreció enviarle un automóvil, pero el entonces Arzobispo de Managua, le dijo que se iría en su propio vehículo. Recordó que en ese entonces Somoza estaba molesto con él porque cuando se reeligió para un nuevo período, lo había invitado a un acto, y el hoy Cardenal se fue para Roma y no le respondió la invitación. Relató que llegó al sitio del operativo guerrillero, en la noche, sólo y con un pañuelo blanco en sus manos, y que se impresionó porque en el lugar estaba un tanque, un cadáver y que se llenó los zapatos de sangre. La negociación con los guerrilleros se dio en un servicio higiénico, tras idas y venidas del alto prelado católico. Recordó que se mostró impresionado por la despedida que le dio el pueblo a los guerrilleros en las calles de Managua, en su viaje al aeropuerto de Managua. El Cardenal viajó a Cuba con los guerrilleros. También reseñó que le tocó servir de mediador durante la guerra de liberación en los últimos días de la dictadura en las ciudades de León, Matagalpa y Estelí. En León recordó cuando oyó por la radio al propio Somoza ordenar el bombardeo de la ciudad y recomendar a los guardias que lanzaran las bombas en “parábola”, porque así eran más efectivas. “Para que vean que la guardia está vivita y coleando”, dijo Somoza. Señaló que él oyó a Somoza por la radio burlarse de su persona, al calificarlo como el “comandante Miguel”, en alusión a las acusaciones que hacía el régimen en contra del Arzobispo de Managua, de ser cómplice de la guerrilla sandinista. También hizo memoria de su papel como mediador en la guerra de agresión que sufrió el país en la década de los años 80, del Siglo pasado, al frente de la primera Comisión de Reconciliación y Paz, a solicitud del presidente Daniel Ortega. Indicó que esa mediación lo llevó a Nueva York, Washington, Guatemala y República Dominicana.

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