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¿Qué decidirá la CIJ el 4 de mayo?

Managua. Radio La Primerísima. | 26 de Abril de 2011 a las 00:00
Hace dos semanas, la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya, anunció que el miércoles 4 de mayo dará a conocer su fallo sobre las solicitudes de Costa Rica y Honduras de intervenir como partes afectadas, en el juicio de Nicaragua contra Colombia, por la jurisdicción de sus aguas territoriales en el Mar Caribe. Según el comunicado de la CIJ, ese día a las siete de la mañana hora nacional, el Presidente de la Corte, el juez Hisashi Owada, leerá el fallo correspondiente a la delegación de Costa Rica. Hora y media más tarde, hará lo propio con la representación de Honduras. Managua denunció en 2001 a Bogotá ante este tribunal internacional por unos 50.000 kilómetros cuadrados en el mar Caribe, área que incluye el archipiélago colombiano de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. La Corte de La Haya decidió el 13 de diciembre de 2007 que tiene competencia para juzgar la delimitación de una frontera marítima entre Nicaragua y Colombia, aunque admitió que no tiene jurisdicción sobre la soberanía de tres islas del archipiélago de San Andrés, que en virtud de un tratado de 1928 pertenecen a Bogotá. Lea además: Posición de Nicaragua sobre el fallo de la CIJ en torno a la disputa con Colombia Carta íntegra del Presidente Ortega al secretario general de la ONU El valioso precedente de la CIJ en caso Nicaragua–Colombia Costa Rica busca botín en juicio CIJ Nicaragua-Colombia Ticos arguyen ante La Haya razones para meterse en juicio nica contra Colombia Títeres hondureños meten las narices en litigo con Colombia No obstante, el tribunal dejó abierta la cuestión de qué otros territorios pertenecen a este archipiélago y deberá pronunciarse también sobre la soberanía de los cayos de Roncador, Serrana, Serranilla y Quitasueño. Honduras ha pedido intervenir en la disputa como Estado parte, mientras que Costa Rica solicitó participar de forma independiente y emitir "una declaración" en la que explique a los jueces de qué forma los reclamos de Colombia y Nicaragua pueden afectar sus intereses. Tegucigalpa basa su solicitud para intervenir en que la delimitación de una línea fronteriza entre Nicaragua y Colombia podría afectar sus intereses legales "al Norte del paralelo 15 y al Este del meridiano 82 en el mar Caribe". La Corte ya estableció, en una sentencia del 8 de octubre de 2007, la frontera marítima entre Nicaragua y Honduras, aunque no especificó el término de la misma a fin de evitar implicar a terceros países, según la solicitud hondureña. Costa Rica teme que haya una superposición de intereses en la frontera sur de la línea divisoria propuesta por los países en conflicto, ya que afectaría a las 200 millas náuticas sobre las que tiene jurisdicción. Nicaragua se opone a la intervención de los dos países, mientras que Colombia las apoya. En febrero de 2010, el jurista Mauricio Herdocia instó al gobierno de Nicaragua mantenerse "alerta y vigilante" ante los alegatos que podría presentar Costa Rica en la Corte Internacional de Justicia porque su participación podría "revivir" la Alianza que dicho país suscribió con Colombia en contra de nuestro país. Herdocia, especialista en Derecho Internacional, quien fungiera como Abogado de Nicaragua contra Colombia, rememoró que en 1977, Colombia y Costa Rica suscribieron el "nefasto y negativo" Tratado Fernández–Facio, el cual reconocía el meridiano 82 como límite marítimo, en contra de los intereses de Nicaragua en el mar Caribe. Pero nuestro país evitó ratificarlo hasta que se resolviera el diferendo con Costa Rica. No obstante, el país vecino aprovechó para intervenir en el actual juicio en base al Artículo 62 del Estatuto de la Corte Internacional, pero la categoría de Estado Interviniente –que estaría solicitando y la Corte tiene que decidir– no hace que Costa Rica sea parte del juicio, sino que tendrá derecho de expresar su opinión en relación a eventuales puntos que podrían afectar sus derechos. Señaló que es legítimo que cualquier estado pueda intervenir y posterior a la decisión de la Corte sobre la delimitación marítima, Nicaragua deberá proceder delimitar con Costa Rica y de manera continua los demás países centroamericanos deberán proceder. "Básicamente Costa Rica va a poder plantear su posición" en caso que se vean afectados sus intereses, pero "se trata de un tema de delimitación marítima entre Colombia y Nicaragua donde la Corte toma las debidas providencias para evitar que eventuales derechos de terceros Estados puedan verse afectados" explicó Herdocia Sacasa. Sin embargo, mantuvo que el gobierno "debe tener especial cuidado que cualquier intervención de Costa Rica no vaya afectar los intereses de Nicaragua", considerando también que Colombia empujó a Costa Rica en el litigio que sostuvo sobre el río San Juan. Hay que estar atentos "para poder enfrentar con las armas del Derecho, recordando que hay ciertos antecedentes peligrosos", destacó Herdocia. Pese a las referencias, señaló que difícilmente los alegatos de Costa Rica puedan afectar a Nicaragua, debido a que el juicio está en la parte más avanzada del proceso. "En la parte más avanzada del proceso, los Estados van presentando sus posiciones de manera directa", pero el proceso fue interrumpido por varios años por objeciones preliminares de Colombia, pero ya en el 2008 se reanudaron, ello explica por qué hasta ahora Costa Rica decide participar, pero "la calidad de Interviniente no perjudica los resultados del juicio", añadió el especialista. Lo que Honduras plantea Honduras concluyó un tratado de delimitación marítima con Colombia en 1986, al tiempo que sostiene que es titular de esos derechos en virtud de dicho tratado en la zona marítima al norte del paralelo 15. Honduras asevera que tiene “un interés real directo y concreto, de carácter jurídico en la delimitación de zonas marítimas en el área al norte de la frontera que se derivan del Tratado de 1986” y que cualquier reclamo por parte de Nicaragua en relación con esta zona puede afectar los derechos e intereses de Honduras. Honduras considera, según el escrito, que la solicitud para intervenir presentada a la Corte "está dirigida a proteger sus intereses de carácter jurídico mediante la eliminación de cualquier duda existente con respecto a la fijación de sus limites marítimos con Nicaragua en el norte de la zona marítima del paralelo 15, que es tema de la instancia pendiente, con miras a mejorar la seguridad jurídica en la región". Afirma que su intervención "se limita exclusivamente a la delimitación marítima en la zona definida por el Tratado de 1986, y que excluye a las islas, cayos y todas las demás características geográficas situadas fuera de las zonas marítimas en litigio". El fallo de 2007 Managua ha insistido en que la totalidad de los territorios que reclama ante la CIJ pasaron a manos colombianas gracias al tratado Barcenas–Esguerra, firmado cuando Nicaragua bajo la ocupación estadounidense, lo cual podría invalidar cualquier acuerdo. Según el tribunal de La Haya, el meridiano 82 se usó en el Tratado de 1928 y en su protocolo de ratificación de 1930 con el fin de fijar un "límite al oeste para el archipiélago de San Andrés" y en un ningún caso puede entenderse como "frontera marítima general" entre los dos países. Según la decisión de la CIJ, no cabe ninguna duda de que las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina forman parte del archipiélago de San Andrés y que su soberanía quedó bien especificada en el tratado de 1928, es decir, son colombianos. "Estamos muy satisfechos porque la camisa de fuerza que se quería imponer a Nicaragua por parte de sus vecinos se ha volatilizado. Nicaragua ya está al norte del paralelo 15 y espera pronto ir más allá del meridiano 82 en función de la decisión de la CIJ", declaró a la AFP Antonio Remiro, catedrático de Derecho internacional y agente en la defensa de Nicaragua ante la CIJ. "Honduras y Colombia habían incluso suscrito un acuerdo bilateral que reconocía mutuamente estas líneas divisorias. Con lo cual se forzaba a Nicaragua, sin contar en absoluto con su consentimiento, a un espacio marítimo predeterminado por sus vecinos", agregó Remiro. Según el canciller Santos, presente en La Haya, "la justicia llegó y se está imponiendo desde octubre" y Nicaragua puede "delimitar de nuevo y ampliar su frontera" con Colombia, como ya ocurrió con Honduras. "Aunque la CIJ haya reconocido las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina colombianas en virtud del tratado de 1928, ha considerado que el meridiano 82 no es la línea divisoria marítima entre Colombia y Nicaragua. Ese es el gran significado de esta sentencia", agregó Remiro. Para el principal agente de Nicaragua en La Haya y embajador del país en Holanda, Carlos José Arguëllo Gómez, el hecho de que la CIJ reconociera que la soberanía de estas tres islas ya había sido fijada en 1928, y por tanto pertenecen a Colombia, es un mal menor. "Si se juntan las tres islas suman 40km2, mientras que nuestra queja en la CIJ habla de un espacio total de 50.000 km2", recordó.

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