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Investigan a hospital costarricense por extraña muerte de un nicaragüense

None | 2 de Marzo de 2006 a las 00:00

Un nicaragüense de 56 años de edad murió en un hospital de Limón, en el caribe costarricense, después de permanecer internado 28 días por una herida en una mano. La policía sospecha que hubo mala atención en el hospital, pues la herida no era grave, según reporta el Diario Extra de San José.

La herida que sufrió el nica fue por un pleito con un compatriota por dos latas de zinc. El insólito hecho ocurrió en barrio Cristóbal Colón de Limón, sin embargo, la víctima murió en el hospital Tony Facio. Se trata de Andel Teodoro Pino Price, vecino de la provincia caribeña. Él resultó herido de puñal en su mano izquierda pero según la policía la cortada no era de gravedad por lo que se investiga la atención que recibió en el centro médico.

Al parecer y según la versión de autoridades policiales cercanas a las pesquisas, el pasado 13 de febrero en una construcción, Pino sostuvo una fuerte discusión con otro sujeto también pinolero porque éste quería llevarse dos latas de zinc.

Ante la negativa de Pino, los ánimos se calentaron a tal punto que el sospechoso, quien ya está identificado, tomó un filoso cuchillo de cocina y le provocó una profunda herida al hombre en su mano izquierda.

Alarmados los demás empleados de la construcción, de inmediato dieron aviso al 911; sistema de emergencia que enseguida informó sobre lo sucedido al personal de la Cruz Roja de Limón. Al llegar los paramédicos estabilizaron al paciente y lo trasladaron al Hospital Tony Facio.

Allí estuvo internado desde el 13 de febrero hasta ayer que fue cuando murió. Los agentes judiciales limonenses esperan el resultado de la autopsia practicada a Pino, para determinar si la víctima murió a consecuencia de la herida provocada con el puñal o por mala atención hospitalaria (alguna infección no controlada en la herida).

Muere atropellada una obrera nicaragüense

Agotada tras un largo día de trabajo, la nicaragüense Teresa Cruz Sánchez murió atropellada la noche del martes cuando regresaba a su casa, informó la Fuerza Pública de Santa Ana, un municipio de la zona metropolitana de San José de Costa Rica.

La nicaragüense acababa de salir del trabajo y regresaba a su casa en Guachipelín. Cruz, de 33 años, fue embestida por un auto, marca Audi, que era conducido por un hombre de apellido Shuy. La muerte fue inmediata a causa de los graves golpes recibidos, sobre todo, uno en la cabeza.

El atropello ocurrió cuando la víctima cruzaba la autopista Próspero Fernández, entre los kilómetros 9 y 10, a la altura del túnel del residencial Villarreal, precisó la Central de Comunicaciones de la Dirección General de Tránsito. La causa del accidente se habría debido a la imprudencia de la peatona, según el informe del inspector de Tránsito, Álex Cerdas Salazar.

Según la versión de varios testigos que prefirieron no ser identificados, Teresa Cruz se bajó de un autobús e intentó cruzar al otro lado de la vía, sin percatarse de que venía un automotor marca Audi, placas #429273, conducido por Shuy San, quien aseguró a las autoridades de tránsito, al mando de Alexander Salas. Shuy alega que por más que intentó esquivarla no lo logró, debido a la oscuridad del lugar y cuando la observó ya la tenía encima.

Según Milton Cruz, hermano de la víctima, ella regresaba de Guadalupe donde laboraba en una soda y tenía dos meses de haber ingresado al país procedente de Masaya, Nicaragua, con el propósito de buscar un empleo y poder mandar dinero a Nicaragua para mantener a un hijo pequeño que dejó allá.

Por otra parte, una rama seca que se quebró fue la causante de que un nicaragüense, identificado como Santiago José Amador Guardado, cayera de un árbol de caimito desde una altura de 12 metros. El herido, de 19 años, estuvo inconsciente 15 minutos. El accidente ocurrió la mañana del miércoles en San Juan de Florencia, a escasos 50 metros de su casa, en la capital costarricense.

Dos nicaragüenses envuelto en tiroteo mortal en Guanacaste

Dos cultivadores y vendedores de sandías, Eddy Rolando Torres Román, nicaragüense de 43 años, y Randall Campos Arias, costarricense de 31 años, se batieron en duelo y se mataron a balazos el martes a las cinco y media de la tarde en un campo cultivado de dicha fruta en Corralillo de Filadelfia, Guanacaste. Un tercero, conocido como "Santos" y también nicaragüense, quien era empleado del tico Campos y no tenía participación activa en el conflicto aquéllos, remató de cinco balazos a su compatriota Torres.

Los tres se encontraron en el siembro de sandías propìedad del tico. Los hechos sucedieron cuando los fallecidos, quienes tenían rencillas personales, iniciaron una discusión que pasó a una lucha. Torres disparó en una ocasión contra Campos, con un rifle calibre 22. "Santos" sacó un arma calibre 3.80, disparó en 7 ocasiones contra su compatriota, toma el rifle de Torres y el carro de Campos y se va del lugar, dejando los dos cuerpos ensangrentados en medio de las matas de sandía, que están en plena cosecha. Los cadáveres quedaron a diez metros de distancia, cerca de un toldo donde resguardan la fruta del intenso sol guanacasteco.

A pesar de que los hechos ocurrieron a las 5:30 p.m., no fue hasta las 7:30 p.m. cuando se dio aviso a la Cruz Roja de Filadelfia de lo sucedido, pero cuando los socorristas llegaron a la escena del duelo, los hombres ya estaban muertos. Uno presentaba un balazo y el otro al menos seis. Los cuerpos quedaron a 200 metros de la calle, en medio del sembradío. En el sitio se hallaron dos vehículos, posiblemente propiedad de los fallecidos. Luego abandonó el vehículo en Filadelfia.

Campos y Torres, vecinos de la zona, se dedicaban a la producción y venta de sandía en puestos de carretera ubicados en La Palma de Filadelfia. El hecho ocurrió del bar Esmeralda, dos kilómetros hacia Ortega de Santa Cruz.

Según versiones recopiladas en el lugar de los hechos, Quirós y Torres tenían viejas rencillas personales, al aparecer por el control de puestos de venta de fruta en carretera. Supuestamente los hombres se encontraron en un campo de sandía ubicado 5 kilómetros al sur de Corralillo. Se desconoce a quién pertenece la propiedad donde ocurrió la tragedia.

La nicaragüense Yessenia Martínez, esposa de Eddy Rolando Torres Román, explicó que su cónyuge tenía 15 años de vender sandías. Hace cuatro años llegó a Filadelfia y ubicó un puesto a 500 metros de la Gasolinera La Sabana en donde instaló un toldo con tarimas para vender la fruta a los viajeros que por allí transitan.

Según Yessenia, su esposo estaba inconforme porque Campos instaló un puesto de sandías a tan sólo 25 metros del lugar donde él tenía su punto de venta. "Se venía dando un enfrentamiento entre ambos", comentó Martínez. Los roces los llevaron a enfrentarse en un duelo a mano armada que terminó con la vida de ambos.

Anciano nica violador

Un nicaragüense de apellido Mendoza, de 70 años, fue detenido la noche del lunes por agentes del OIJ en Bajo Tejares de San Ramón. El hombre fue denunciado por una niña de 9 años, quien fue atendida de emergencia en el hospital Carlos Luis Valverde Vega. La niña fue llevada por su madre al centro médico, debido a que la menor estaba sangrando. Los médicos informaron a las autoridades judiciales que había sido violada con la mano.


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