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Presidente hondureño llama a enfrentar lucha de David contra Goliat con TLC

None | 2 de Abril de 2006 a las 00:00

Tegucigalpa – El presidente hondureño Manuel Zelaya llamó a los empresarios de su país a aprovechar las ventajas que les da el tratado de libre comercio (TLC) con Estados Unidos, en vigencia desde este sábado, aunque sea una lucha entre "David y Goliat".

"Todo está en que los empresarios se pongan las pilas y se pongan a competir en el TLC, aunque es cierto que es una lucha de David contra Goliat", declaró el presidente en una conferencia de prensa conjunta con el embajador de Washington en Tegucigalpa, Charles Ford. Zelaya dio la rueda de prensa antes de viajar a Belo Horizonte, Brasil, a la conferencia anual del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que comienza el lunes, donde será uno de los expositores junto al mandatario de Bolivia, Evo Morales.

"Hay ventajas que debemos aprovecharlas y en manos nuestras están las posibilidades del TLC", recalcó el mandatario. Zelaya manifestó que su gobierno ya cuenta con nuevos programas para fortalecer el sector agropecuario con financiamientos y asistencia técnica, así como con programas de asesoría destinados a los productores nacionales sobre lo que necesitan para competir.

"Es cierto, la lucha comercial de Estados Unidos, es la lucha de David contra Golliat, somos pequeños", reconoció el mandatario. Sin embargo, agregó que así como Honduras está en los primeros lugares del mundo en cuanto a exportación de textiles, lo mismo se podrá hacer en otras áreas.

Honduras se incorporó al tratado con sentimientos de temor y esperanza. "El país se avoca en este momento a un camino diferente y sumamente importante en su proceso de fortalecer la democracia y su sistema económico y social", dijo en rueda de prensa el presidente Manuel Zelaya. "Buscamos en el tratado la vía para agrandar nuestras posibilidades de crecer y de reducir nuestra pobreza" que afecta al 71% de los siete millones de habitantes, agregó.

El embajador de Estados Unidos en Tegucigalpa, Charles Ford, tras asistir al acto de entrada en vigencia del acuerdo dijo que "los cambios generan temor, pero tenemos confianza en el futuro... y Estados Unidos es rico por sus experiencias adquiridas en 200 años, pero lo mismo ocurrirá con Asia y América Latina que en 40 años han participado en el comercio internacional".

La ministra de Industria y Comercio, Elizabeth Azcona, dijo que "el acuerdo ya es una realidad y ahora nos toca actuar en base a esa nueva situación comercial".

Pero la diputada del izquierdista Partido Unificación Democrática, Doris Gutiérrez, afirmó que "ese sistema viola 17 artículos de nuestra Constitución y se convierte en una nueva ley fundamental para Honduras". Indicó que "el TLC deja fuera de toda posibilidad de competir a nuestros pequeños y medianos productores. Somos los mayores compradores de Estados Unidos, que adquiere pocos productos en Honduras... y eso nos dañará".

Para el director de política comercial del Consejo de la Empresa Privada, Enrique Mejía, "jamás en la historia de la economía se ha logrado un tratado como este que permite una amplia apertura para los productos y servicios nacionales". Agregó que el TLC amplía el universo para una serie de productos hondureños que antes tenían restricciones en Estados Unidos. "Es un tratado de tercera generación porque incluye temas diferentes como los ambientales y laborales", subrayó.

El 99% de los productos de Honduras ingresarán al mercado estadounidense libre de aranceles y el 74% de los norteamericanos no pagarán impuestos aquí. Atrás quedaron los esquemas como el Sistema Generalizado de Preferencias y la Iniciativa de la Cuenca del Caribe bajo los cuales Honduras comercializó el 60% de sus productos exentos de aranceles a Estados Unidos.

En tanto sectores sociales hondureños, como obreros y campesinos, consideran que serán como sardinas que sucumbirán ante el tiburón que representan las compañías trasnacionales, el gobierno estima que el TLC es la salvación contra la pobreza.

El Congreso Nacional fue objeto, un día antes cuando se hizo el anuncio de la entrada en vigor del TLC, de una condena por la Coordinadora Nacional de Resistencia Popular (CNRP), que en voz de su dirigente Carlos Reyes, calificó el tratado de libre comercio de ser "una nueva Constitución".

La Universidad de Costa Rica recomendó a su país rechazar el TLC con Estados Unidos por considerar que atenta contra la soberanía y el modelo solidario de país.


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