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Daniel Ortega dice que FSLN no es ni quiere ser un partido

None | 9 de Noviembre de 2005 a las 00:00

Discurso del secretario general del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) Daniel Ortega, en el acto del 29 Aniversario de la Caída en Combate del Comandante Carlos Fonseca Amador celebrado en Waslala el pasado 6 Noviembre. Transcripción de la oficina de Rosario Murillo

Queridas niñas y niños de Waslala; queridos muchachos y muchachas ¡Juventud, Divino Tesoro! Así lo decía Rubén Darío; queridas mujeres y hombres; ancianas y ancianos; campesinos, campesinas; familias de Waslala.

¿Qué significa la bandera azul y blanco? Es la bandera de la Patria, la bandera de Nicaragua y ¿de dónde salió la bandera roja y negra? ¿Quién levantó la bandera roja y negra y para qué? El General Sandino fue el primero que levantó la bandera roja y negra para defender la bandera azul y blanco de la Patria. Para eso la levantó nuestro General Sandino.

Luego, vino Carlos y esa bandera roja y negra que había levantado nuestro General Sandino, la levantó Carlos Fonseca para que con esa bandera, el Frente Sandinista, defendiera la bandera azul y blanco de la Patria.

Muy raramente, nuestro General Sandino habló de partidos; Sandino dijo que había que defender la soberanía de Nicaragua. No se le ocurrió decir "vamos a inventar partidos para defender la soberanía de Nicaragua"; sino que dijo: "Con esta bandera roja y negra, voy a defender la bandera azul y blanco de Nicaragua."

Y, allá por el año 1927, un 4 de mayo, decía Sandino: "¿Cuántos están dispuestos a luchar?" ¿Y cuántos estuvieron dispuestos a luchar cuando otros estaban rindiendo y entregando la bandera azul y blanco de la Patria?

Sandino se lo dijo a una tropa de campesinos donde estaban también algunos mineros de la Mina de San Albino. "¿Cuántos están dispuestos a acompañarme en esta lucha?" ¿Cuántos levantaron la mano y se quedaron con él en ese momento? 29, 30 con él.

Y cuando Carlos fundó el Frente Sandinista de Liberación Nacional ¿con cuántos compañeros y compañeras se inició esta lucha? Con unos pocos; un poco más de treinta, tal vez cuarenta, cincuenta, sesenta, pero no llegaban a cien.

¿De dónde saca fortaleza el ser humano para decidirse a librar batallas tan grandiosas como esas? ¿De dónde saca Andrés Castro, en San Jacinto, esa fortaleza que, en medio del combate cuando se queda sin municiones, en lugar de huir, levanta una piedra del cerco de piedras y con ella, derriba al yanqui invasor?

¿De dónde sale esa fuerza, ese valor? Del corazón, de la conciencia, del espíritu. Y es que la lucha que libró Andrés Castro, José Dolores Estrada en San Jacinto; la lucha que libró Benjamín Zeledón en El Coyotepe y La Barranca; la lucha que libró Sandino, la que libró Carlos, la que libra el Frente Sandinista, es una lucha cuya fuente de energía es la fuerza del espíritu, la fuerza de Dios.

Sin esta fuerza, sin esta fortaleza moral, no se podrían librar estas luchas porque son luchas que se libran contra enemigos poderosos, contra aquellos que se han apoderado de la riqueza y tienen en la pobreza a la inmensa mayoría de los habitantes de nuestro planeta.

Cuando Dios hizo la tierra, nunca dijo: "divídanse los seres humanos entre unos pocos que tengan la riqueza y una gran mayoría que esté en la pobreza". No era esa la voluntad de Dios.

La tierra la dispuso para que los hombres, las mujeres, las familias, los seres humanos, la compartiéramos y no para que unos pocos se adueñaran de la riqueza; que es lo que está pasando en el mundo.

En el mundo hay un poco más de 6 mil millones de habitantes, en este pequeño planeta; porque el planeta Tierra es chiquitito, metido en el Universo, en el firmamento. Y hay un poco más de 6 mil millones de habitantes sumando a los pobladores de Waslala, con los de Valparaíso en Chile; con los de Alaska, con los que están en Vietnam, China, con nuestros hermanos en África, en la India, en Europa y en los mismos Estados Unidos. Toda esa población de la tierra es de un poco más de 6 mil millones de habitantes.

De esos 6 mil millones ¿cuántos están en la pobreza, en la miseria, muriendo de hambre? Porque hay pueblos que no tienen la dicha de tener tierras fértiles como las que tenemos en Nicaragua y la gente muere de hambre. Aquí también mueren de desnutrición a pesar de que tenemos tierras fértiles para producir alimentos.

De ese total de 6 mil millones de habitantes que hay en nuestro planeta, 4,500 millones de habitantes, de seres humanos, incluyendo lógicamente, a los habitantes de Waslala, niños, niñas, jóvenes, adultos y ancianos, están en la pobreza, en la extrema pobreza. Y son unos poquitos los que concentran la riqueza. ¡Eso se llama injusticia, egoísmo, ambición! Eso es la negación de lo que debe ser el comportamiento de los seres humanos.

Por eso les decía ¿cuál es la fuerza que motivó a Andrés Castro a levantar la piedra y lanzarla contra el yanqui; y la fuerza que motivó a Sandino? Es la fuerza moral, la fuerza del espíritu.

Es la misma fuerza que motivó a Carlos a recorrer esta montaña y dar su vida en Boca de Piedras, en Zinica, hace ya 29 años.

Y Sandino dio su vida, Carlos dio su vida, para que los campesinos pudieran desarrollarse, pudiesen vivir como seres humanos, que pudiesen progresar; para que los hijos de los campesinos pudiesen ir a la escuela primaria, secundaria, a las universidades y graduarse como médicos, abogados, administradores de empresas, como técnicos; porque igual derecho tienen los hijos de los campesinos que los hijos de los que tienen más recursos en nuestro país.

Por eso luchó Sandino, por eso luchó Carlos ¡No se le ocurrió a Andrés Castro cuando lanzaba aquella pedrada, voy a formar un partido! No era esa la idea de Andrés Castro, simplemente era: "voy a defender a mi Patria."

Ojalá todos los nicaragüenses tuvieran esa misma decisión, ese mismo valor, porque entonces, a Nicaragua se le respetaría.

Cuando Zeledón no se le quiso rendir a los yanquis, no pensó en formar un partido, sino que simplemente se trataba de defender a Nicaragua; y cuando Sandino, empezó la lucha con aquellos 29 hombres humildes, no dijo "voy a formar un partido."

Y cuando Carlos formó el Frente Sandinista, Carlos no dijo "voy a formar un partido"; porque nunca se nos ha ocurrido a nosotros que el Frente Sandinista es un partido.

Por las formalidades electorales le llaman Partido, pero el Frente ¡nunca fue concebido como tal!, sino como un Frente en donde nos unamos todos los nicaragüenses para defender a los pobres, a los campesinos, a la juventud, a la niñez; para defender a Nicaragua. Por eso se llama Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Los partidos ¿qué es lo que hacen? Lo que hacen es dividir a la gente. Por igual, si nos vamos al Partido Liberal, vamos a encontrar gente pobre, en la miseria y ¿de qué les ha valido tener gobierno? Están y siguen en la miseria; y si nos vamos al Partido Conservador o a cualquier otro partido, es igual.

¿De qué sirve inventar un partido si vas a seguir en la miseria? Lo que hacen es dividir a los pobres; porque unos pobres levantan una bandera, otros pobres levantan otra bandera y los mismos pobres se enfrentan para que se beneficien los capitalistas, los grandes capitales, los grandes ricos, a costa de los pobres.

Por eso es bueno recordar que el Frente nunca fue concebido como un partido, sino como un Frente en donde nos unimos todos los nicaragüenses; en donde se unen todos los que están en la pobreza, en la miseria; en el que se unen campesinos que por muy liberales que sean, están en la miseria, en la pobreza. No tienen financiamiento para cultivar la tierra; no tienen cómo alimentar bien a sus hijos, como enviarlos a la escuela, a las universidades.

No tienen esas posibilidades los campesinos y, por mucho que levanten la bandera de un partido, están en la miseria, en la pobreza. Precisamente, por eso es que el Frente, le dice a los nicaragüenses: ¡Unámonos! ¡Unámonos con esta bandera roja y negra que es la que ha servido para defender la soberanía de Nicaragua! ¡Unámonos para defender la soberanía social!

Porque no solamente está la soberanía territorial, sino también la soberanía social, la soberanía económica. Sandino defendía la soberanía social, el derecho de los campesinos a la tierra y el Frente ha defendido esa misma soberanía económica, social, el derecho a la educación, a la salud, de las familias nicaragüenses.

Esta lucha que hoy estamos librando y que se debe decidir con los votos; cuando a Carlos le tocó luchar había que empuñar el fusil, con la conciencia; ahora hay que empuñar las boletas a la hora de votar y marcar, con la conciencia, con la fuerza del espíritu, porque ahí está nuestra principal fortaleza, ya que nosotros, en primer lugar, somos una fuerza espiritual.

¿Cuántos de ustedes están en la pobreza, desde hace cuántos años están en la pobreza, pasando grandes dificultades, sin financiamiento para producir la tierra? Pero, ¿qué es lo que los mantiene, los alimenta? ¡La fuerza espiritual! Esa fuerza, esa fortaleza que Sandino decía: "es Luz y Verdad."

Eso es lo que llevamos en nuestros corazones y tenemos que sacar de lo más profundo de nuestros corazones: "Luz y Verdad"; porque todo ciudadano nicaragüense tiene adentro "Luz y Verdad."

Hoy más que nunca, debemos sacar "Luz y Verdad", para transformarla en votos el próximo año, para que, en las elecciones presidenciales, el Frente Sandinista ¡entregue el poder a los campesinos, a los pobres, a la juventud, a las mujeres, al pueblo de Nicaragua!

Porque nosotros, si queremos llegar al Gobierno es, precisamente, para entregarle el poder a ustedes, a los campesinos, a los productores y que sean ustedes, los que tengan el derecho de decidir cuáles son las políticas económicas que se tienen que desarrollar para que la agricultura, la ganadería, el sector agropecuario se pueda convertir en lo que potencialmente es: ¡una enorme fuerza para traer progreso, bienestar, empleo a todos los nicaragüenses!

La riqueza la tenemos aquí, tenemos tierras fértiles, tenemos hombres y mujeres con conciencia y espíritu de trabajo, pero sobre todo, con amor a la tierra.

Hermanos de Waslala, hermanos nicaragüenses, hoy más que nunca, cuánto más poderoso parece nuestro adversario, cuánto más gigante luce como Goliat, nosotros somos David y David ¡tiene la honda con la cual puede vencer a Goliat !

Sandino era David, Andrés Castro era David, Carlos era David, el Frente Sandinista era David y ¡pudo vencer a Goliat! Ahora, este pueblo, lleno de Luz, lleno de Verdad, lleno de una gran fuerza moral y espiritual ¡va a vencer nuevamente a Goliat, en las próximas elecciones del 2006!

¡Viva el pueblo de Waslala!

¡Viva Carlos Fonseca!

¡Viva la unidad de los campesinos!

¡Viva la unidad de los pobres!

¡Viva la juventud, vivan las mujeres!

¡Vivan los niños y las niñas!

¡Vivan nuestros Héroes y nuestros Mártires!

Y cuando hablo de nuestros héroes y mártires, estoy hablando hermanos, de los héroes y mártires que cayeron enfrentando a la dictadura de Somoza y también de todos aquellos hermanos que cayeron en la guerra de los 80; que nos fue impuesta desde el exterior.

Y esta fue una zona de guerra ¿y porqué luchaban los sandinistas? ¿Por qué luchaban los campesinos que se incorporaron a la Resistencia nicaragüense? Esos campesinos luchaban por lo mismo que luchábamos los sandinistas y, al final de la historia, ¿qué ha pasado?

Llegó el fin de la guerra y que me digan mis hermanos campesinos de la Resistencia si su sueño, de ser dueños de la tierra, de contar con financiamiento para producir la tierra; de ver a sus hijos ir a la escuela bien comidos, bien vestidos y calzados; de contar con medicamentos para atender la salud de la familia ¡que me digan si esos sueños se han convertido en realidad!

Estoy seguro, por que ahora, en esta gran Convergencia del Frente Sandinista andan miles de hermanos de la Resistencia nicaragüense, porque aquella fue una guerra absurda, provocada desde afuera donde nos matamos entre nosotros mismos.

Campesinos de un lado defendiendo la Revolución, campesinos de otro lado, atacando la Revolución y ambos, anhelando un pedazo de tierra para trabajar, anhelando una vida digna para su familia.

Por toda esa sangre santa derramada ¡juramos alcanzar la victoria!

Tanta sangre derramada de uno y otro lado, no podemos echarla al olvido y, por la sangre derramada por nuestros hermanos que cayeron defendiendo la Revolución, que quedaron lisiados, mutilados; por los niños que quedaron huérfanos; las madres que perdieron a sus hijos; las mujeres que perdieron a sus esposos.

Y por los hermanos de la Resistencia que también entregaron su vida en esa lucha, por sus hijos que quedaron huérfanos; por sus mujeres que quedaron viudas; por sus madres; ¡por toda esa sangre santa derramada, sangre de campesinos! Les juramos, en nombre de Andrés Castro, de Sandino, en nombre de Carlos Fonseca, hermanos campesinos de Waslala, hermanos campesinos nicaragüenses, ¡que vamos a seguir luchando hasta alcanzar la victoria!

¡Viva la unidad de todo el pueblo nicaragüense!

¡Viva un futuro mejor de paz, de bienestar y progreso para todas las familias nicaragüenses!

¡Viva Sandino!

¡Sandino Vive!, ¡La Lucha Sigue!

Ahora, contra el hambre, contra el desempleo, contra la pobreza; ahora contra la falta de salud, de educación. ¡Aquí estamos Sandino, tus hijos! ¡La lucha sigue!

¡Vamos adelante, hermanos, hasta la victoria siempre!

Invocación al Altísimo Padre Vanderley Stener, Cura Párroco de Waslala 29 Aniversario de Carlos 6 de Noviembre 2005

Queremos pedir la bendición de Dios, porque creemos que Dios está presente cuando luchamos por la justicia.

Queremos hacer memoria desde el municipio de Waslala, Nicaragua, por Carlos Fonseca. Quien derrama su sangre por la justicia es amado de Dios; quien quiere el bien de su pueblo, de sus hermanas y hermanos.

Queremos llevar a Carlos Fonseca en nuestro corazón, para que su lucha sea realidad en nuestro país sabemos que también depende de la política pero no estamos aquí para apoyar un partido u otro, pero queremos mirar a nuestro pueblo más feliz y con los frutos de la tierra en su mesa, como tenemos el ejemplo aquí: la comida en la mesa.

Por eso, invito a cada uno de ustedes a rezar juntos, esa oración que Jesús mismo nos enseñó, para que luchemos por el pan en la mesa y para que el Reino de Dios se concretice. No el reino de una persona, de un partido político, sino el Reino de Dios.

Recemos juntos: "Padre Nuestro que estás en el cielo; santificado sea Tu Nombre; venga a nosotros Tu Reino. Hágase tu Voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén"

Que Dios bendiga a todos los que aman la justicia y construyen un mundo mejor.

En el Nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.


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