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Sandinistas acusan a rivales políticos de apoyar al FMI

None | 23 de Noviembre de 2005 a las 00:00

El líder sandinista Daniel Ortega acusó este miércoles al Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y al resto de las fuerzas políticas de la derecha local, de apoyar la política de recorte presupuestario impulsada por el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Todas las fuerzas políticas derechista están manifestándose en favor de las condiciones del FMI relativas a congelar las transferencias municipales y negar los aumentos salariales, afirmó el secretario general de Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

Ortega participó este miércoles en el diálogo de los partidos con representación parlamentaria y el gobierno para analizar temas de interés nacional. De acuerdo con el ex presidente, no existe razón alguna para restringir desde ahora la asignación de 10 por ciento para las alcaldías, toda vez que esas partidas presupuestarias corresponden al 2007.

Es absurdo, aseveró el líder sandinista, quien anunció que su partido va a defender esas asignaciones durante los debates del Presupuesto de 2006 previstos para el viernes próximo en el plenario de la Asamblea Nacional.

Otra batalla que librará el FSLN en el Legislativo este viernes será la concesión de mejoras salariales a los sectores sociales. Vamos a seguir defendiendo el derecho inalienable de los trabajadores nicaragüenses a recibir aumentos salariales y esto no lo puede prohibir el FMI, advirtió Ortega.

Los sectores de salud pública, en huelga de desde hace 10 días, y de educación exigen incrementos de sueldo, pero el gobierno alega que carece de fondos para atender sus demandas.

El secretario general del FSLN rechazó, sin embargo, los argumentos del Ejecutivo, al asegurar que el país dispone de recursos para cubrir las mejoras salariales, solo que el organismo financiero aconseja no destinarlos a esos menesteres.

"Yo lo que veo claro en el panorama es que todos estos partidos están uniéndose para votar en contra del sector salud y de las alcaldías, y en favor del FMI, que tiene una posición desestabilizadora", recalcó el líder sandinista.

Ortega considera «inhumana» actitud del FMI hacia Nicaragua

El líder sandinista Daniel Ortega calificó este lunes de inhumana e irracional la política del Fondo Monetario Internacional (FMI), opuesto a la inclusión en el Presupuesto de 2006 de aumentos salariales para los trabajadores de los sectores más vulnerables del país. Aún cuando se cuenta con los recursos y estén disponibles por parte del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, sencillamente el FMI dice que no se pueden incrementar los salarios, denunció Ortega, que consideró absurda esa posición.

Acusó a la entidad con sede en Washington de estar proyectando ingresos mucho menores de los que realmente se van a producir el próximo ano. Hay una posición dura (del Fondo), al no querer reconocer la necesidad humana, elemental, de otorgar un incremento salarial a los sectores que lo están demandando, denunció Ortega.

El FMI también exige, entre otras medidas impopulares, que se congelen las transferencias municipales y se imponga un gravamen especial a los combustibles para financiar el mantenimiento de los caminos y carreteras.

El secretario general del Frente Sandinista hizo éstas declaraciones tras reunirse este lunes con el presidente Enrique Bolaños, con quien analizó la posición asumida por el organismo financiero internacional.

"El FMI sencillamente dice que no se pueden aumentar los salarios (...), aun cuando el país puede contar con ingresos para esos aumentos", afirmó Ortega tras salir de una reunión con el presidente Bolaños en la sede del gobierno.

Médicos, enfermeros, camilleros y demás trabajadores de los hospitales públicos entraron este lunes en su segunda semana de huelga en demanda de mejoras salariales.

Los maestros también exigen aumento de salarios, pero el organismo financiero alega que cualquier incremento creará un déficit presupuestario que sacará a Nicaragua de los programas crediticios que auspicia.

El también líder sandinista acusó al organismo financiero de calcular ingresos menores a los que va a recaudar el país en 2006 y, según él, con los fondos omitidos se puede aumentar los salarios en el sector público. En la discusión y aprobación del presupuesto, prevista para el jueves, "vamos a tener una posición firme" de rechazo a esa exigencia del FMI, adelantó Ortega.

El vicepresidente del Parlamento, Wilfredo Navarro, coincidió con Ortega y aseguró que el gobierno "por los compromisos que tiene con el FMI bajó el techo del presupuesto".

El presupuesto presentado por el gobierno para el próximo año es de 1.173 millones de dólares, con un déficit superior a los 200 millones que serían cubiertos con préstamos y donaciones.

El Presupuesto General de la República de 2006 está siendo conciliado por las distintas fuerzas políticas en la mesa de diálogo, antes de someterlo a votación esta semana en la Asamblea Nacional. Desde su gestación, el proyecto de ley presupuestaria tiene un déficit de cuatro mil millones de córdobas (unos 235 millones de dólares).

En otro orden, Ortega anunció que intentará reelegir a René Núñez como presidente de la Asamblea Nacional por un año más. "Estamos a favor de una junta directiva equilibrada y que sea presidida por una persona que ha demostrado gran capacidad para poder conducir al Parlamento y por tanto creo que la reelección de René (Núñez) sería ideal", indicó Ortega.

El Parlamento, que sale de vacaciones de fin de año a mediados de diciembre, tendría que dejar hecha una propuesta de los integrantes de la junta directiva para la legislatura 2006-2007

El Parlamento lo integran 41 diputados del PLC, 38 sandinistas, 5 de la oficialista bancada Azul y Blanco, 5 de la Alianza liberal-Partido Conservador y 2 de Camino Cristiano. El presidente del Parlamento y toda la directiva es electa con el voto de la mitad más uno de los diputados, es decir con 47.

Ortega añadió que Núñez es el mejor candidato para seguir como presidente del Parlamento porque ha demostrado una gran madurez, seriedad y responsabilidad en ese cargo, además de un gran respeto por todas las fuerzas políticas representadas en ese poder del Estado. "Creo que René es la mejor persona porque le daría estabilidad al Parlamento", dijo Ortega.

Núñez tuvo una relación armónica con las demás fuerzas políticas del Parlamento, pero impidió por más de dos meses la ratificación del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados Unidos.

Núñez fue el primer diputado sandinista que presidió el Parlamento, después de casi 15 años de que el FSLN no ocupaba el cargo desde su derrota electoral en 1990. La decisión de elegir a Núñez como presidente del Parlamento para el período 2005-2006 fue producto de un acuerdo entre liberales y sandinistas de alternar ese cargo anualmente.

Pero en un giro radical de sus posiciones, Ortega señaló que dejar la Presidencia del Parlamento en manos del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) sería acelerar la aprobación de una amnistía para el reo por corrupción Arnoldo Alemán.

El primer vicepresidente del Parlamento, el diputado liberal Wilfredo Navarro, dijo que la idea de reelegir a Núñez no está en la mente del PLC. "Elegir a Núñez sería romper el acuerdo de alternar anualmente la presidencia del Parlamento y los demás poderes del Estado y por tanto nosotros buscaríamos como unirnos con las otras fuerzas del Parlamento para hacer la nueva junta directiva", dijo Navarro.

En este sentido, Navarro advirtió al FSLN, que si rompe el acuerdo de alternabilidad, entonces su partido hará lo mismo cuando toque elegir presidente de la Corte Suprema de Justicia, donde el cargo lo ocupa el liberal Manuel Martínez, o del Consejo Supremo Electoral, cuyo actual presidente, Roberto Rivas, fue electo después de intensas negociaciones internas. Rivas no tiene filiación partidaria, pero es colaborador íntimo del Cardenal Miguel Obando y Bravo.

El último sandinista que presidió el Parlamento nicaragüense fue el hermano de Núñez, el fallecido Carlos Núñez, hasta el 25 de abril de 1990, cuando el FSLN entregó el poder a Violeta Chamorro. De 1990 a 1997, período en que gobernó Chamorro, la presidencia de la Asamblea fue ocupada por diputados de la Unión Nacional Opositora (UNO). De 1997 a 2002, distintos diputados del PLC que ganó las eleciones de 1996 y del 2001.


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