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Oficial: los policías pudieron impedir que los perros mataran a Canda

None | 19 de Enero de 2006 a las 00:00

San José – La policía pudo haber detenido el ataque de dos feroces perros que acabaron con la vida de un indigente nicaragüense en Costa Rica, según una investigación del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), que trascendió este jueves.

Expertos de la Policía Judicial concluyeron tras una investigación que los dos oficiales de la fuerza pública que se apersonaron al sitio del ataque tuvieron opción en dos ocasiones de abrir fuego contra los animales, cuando estos se apartaron momentáneamente de la víctima. El informe concluye que los dos agentes que presenciaron el ataque, desaprovecharon al menos dos oportunidades en que pudieron disparar a los perros cuando éstos se hallaban a suficiente distancia de la víctima.

El ataque ocurrió en un taller privado de mecánica de una comunidad de la ciudad de Cartago, 20 kilómetros al este de la capital, luego de que Canda, un indigente, presuntamente se introdujera al sitio con el fin de realizar un "hurto". El ataque de las dos fieras fue filmado y algunas de las dantescas escenas fueron transmitidas luego por un noticiero de la televisión local.

Mientras tanto, el ministro de Seguridad Pública, Rogelio Ramos, dijo que el caso del ataque de los perros guardianes, que acabaron con la vida del nicaragüense Natividad Canda en un taller mecánico privado durante la madrugada del 10 de noviembre, fue "inusual" y sin antecedentes similares.

Añadió que los oficiales que atendieron el caso informaron que en un principio, el propietario del lugar impidió el ingreso al lugar del incidente. Luego, no dispararon por temor a herir al extranjero, quien fue atacado por las fieras durante casi una hora. El dueño de los animales también se opuso a que fueran sacrificados, según trascendió luego. Ramos dijo que está a la espera de si la fiscalía decide abrir o no un proceso judicial contra los uniformados.

Los hechos se remontan a la madrugada del 10 de noviembre de 2005, cuando el nicaragüense Natividad Canda Mairena, de 25 años, ingresó al local de un taller mecánico con la aparente intención de robar, pero fue sorprendido por dos perros "rottweiller".

El ataque se inició hacia la 12:20 de la madrugada, pero los oficiales de la Fuerza Pública y los cuerpos de socorro no pudieron ingresar al local hasta la 1:30 porque el guarda del taller les impedía el ingreso. Según informaciones de prensa, dos policías que presenciaron los hechos no dispararon contra los animales porque el propietario del establecimiento se opuso a ello.

El informe detalla que los perros atacaron a Canda por 54 minutos dentro de un terreno privado perteneciente a un taller. Las autoridades entraron al sitio media hora después de iniciado el ataque y estuvieron presentes en los últimos 24 minutos del suceso hasta que lograron alejar a los perros y rescatar al extranjero, quien murió en el hospital Max Peralta de Cartago horas después.

Canda murió en La Lima de Cartago, 23 kilómetros al este de San José, a causa de las mordeduras de los perros Rottweiler que custodiaban una propiedad privada a la que presuntamente el nicaragüense ingresó sin permiso. Canda tenía nueve años de vivir en Costa Rica como inmigrante indocumentado y tenía un amplio historial delictivo, según las autoridades de este país.

El abogado Luis Fernando Sáenz, que representa a la familia de Canda, presentó el lunes una denuncia contra los policías, el guarda y el propietario del taller, por considerar que los cuatro incurrieron en el delito de homicidio culposo. Sin embargo, es el Ministerio Público, con base en el informe del OIJ, el que tendría que plantear la acusación contra los presuntos responsables.

El caso de Canda contribuyó a agudizar los sentimientos nacionalistas en ambos países e, incluso, en Costa Rica se desató una ola de chistes grotescos que invadieron los sistemas de telefonía celular, mientras en la vecina nación se consideró el hecho de Canda como una muestra de la "xenofobia" existente hacia los inmigrantes nicaragüenses.

También generó una intensa polémica en el país en torno a los límites de la protección de la propiedad privada frente al principio de defensa de la vida humana. En Nicaragua, el hecho se consideró un reflejo de la xenofobia que existe en Costa Rica, país al que han emigrado al menos 500.000 nicaragüenses en busca de oportunidades de empleo.

El ministro de Seguridad, Rogelio Ramos, dijo que todavía está en proceso una investigación interna para determinar la eventual culpabilidad de los oficiales, pero adelantó que ellos han explicado que no dispararon por temor a herir a la víctima.

El Poder Judicial informó en un comunicado que los resultados de la autopsia efectuada al nicaragüense fueron entregados el pasado 22 de diciembre a la fiscalía de Cartago, 20 kilómetros al este de San José, donde se lleva a cabo la investigación del caso. La autopsia de Canda "determinó que la causa de muerte del ofendido es por laceración de órganos y hemorragias y la manera de muerte accidental por mordedura de perro", señala el comunicado del Poder Judicial.

Pese a esto, el informe de la OIJ, citado por las diarios "La Nación" y "Al Día", indica que los policías que acudieron al ataque de los perros, desaprovecharon dos oportunidades para dispararle a los animales. La oficina de prensa del OIJ explicó que no se pueden referir al fondo del informe y aclaró que se trata de una "ampliación" de un reporte inicial, la cual contiene "análisis y conclusiones" de acuerdo con las pruebas recabadas.

En declaraciones publicadas por "Al Día", Francisco Segura, subdirector del OIJ, aseguró que "se determinó que los oficiales tuvieron la oportunidad de disparar en dos ocasiones y no lo hicieron". Por su parte, el ministro se Seguridad, Rogelio Ramos, afirmó hoy a Radio Monumental que "los oficiales se vieron en una circunstancia de la que no tenemos antecedentes" y que será la fiscalía de Cartago la que tome la decisión de abrir o no una causa contra los policías.

Después del suceso la Cancillería nicaragüense exigió a su homóloga de Costa Rica una exhaustiva investigación, mientras la familia de Canda amenazó con demandar al estado costarricense.


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