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Sigue la hambruna y plaga de ratas en la región del Atlántico Norte, asegura alcalde de Waspam

None | 12 de Marzo de 2006 a las 00:00

Falso de toda falsedad. Así respondió el alcalde de Waspam, Cornelio Tebas, a las aseveraciones del secretario general del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), Jerónimo Giusto, quien, el viernes, señaló que la plaga de ratas en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) estaba "controlada" y que la desnutrición en los niños de la zona había mejorado considerablemente.

"Eso es una farsa, no sé por qué dicen eso cuando todo mundo sabe que eso no es real", contestó el alcalde Tebas, de origen mískito y quien ha denunciado hasta la saciedad la falta de respuesta del Gobierno ante la emergencia en la RAAN, debido a la plaga de los roedores y las inundaciones.

Tebas relató que, el pasado 18 de febrero, una comisión integrada por miembros de Acción Médica Cristiana (AMC), Oxfam Internacional, Centro Humboldt, Sinapred, Mag-For, MiFamilia y su persona recorrieron desde la zona de Ayapal hasta "Andrés" en el Río Coco y "pudieron ver, constatar y escuchar" el clamor de la gente, debido a la situación desesperante que están viviendo.

"Las ratas se están proliferando cada vez más: la gente se está muriendo de hambre, porque no tiene qué comer. Es cierto, les dieron semillas de frijoles, pero no a tiempo, porque se las entregaron casi a finales de enero", dijo el alcalde

El alcalde de Waspam, además, denunció que el Programa Mundial de Alimentos (PMA) envió a las comunidades afectadas cereales engusanados, agregando que también los indígenas tuvieron que soportar maltratos verbales de parte de los técnicos de ese organismo internacional que llegaron a entregar los alimentos.

"La ayuda enviada por los organismos internacionales es insuficiente, porque les están dando una ración menos de lo que necesita. Si se trata de PMA, al inicio de la emergencia, lo que llevaron es un poco de maíz y cereales con gusanos y un poquito de aceite y azúcar y eso maltrató a la gente. La gente mískita es humilde, el maltrato verbal e inhumano que le dieron los técnicos del PMA no lo denunciaron, pero ahora la Comisión que estuvo en la zona tomó nota de eso", indicó el alcalde, al asegurar que eso sucedió en las comunidades de Raití y Sixayari.

El alcalde Tebas dijo que denunció esta situación en un acto público en la Cancillería hace unos meses donde estaba presente la representante del PMA. "A ella no le gustó, pero yo le respondí que estar llevando cereales con gusanos mejor que no llevara nada, porque eso es lo que a mí me dijeron los comunitarios", sostuvo.

Señaló además que la emergencia en la zona aún no ha terminado y prueba de eso es que en la visita que hicieron hace tres semanas encontraron las comunidades minadas de ratas y el 80 por ciento de los niños de cero a cinco años desnutridos.

"El domingo pasado, en la comunidad de San Jerónimo, una técnica de la FAO puso 15 trampas en una plantación, captando el mismo número de ratas. En Wiwinack, un técnico de Acción Médica Cristiana logró matar 80 ratas en una noche, pero las trampas que dio el Mag-For no son suficientes y la gente se queja de que el Biorrat que les entregaron no sirve", indicó.

Tebas dijo que pidió a la Comisión que lo apoyaran por otros dos meses, mientras la gente saca la cosecha. "La situación está triste y peor que antes, hay un cerro que está invadido de ratas y a la noche se bajan atacando las comunidades de Río Coco Arriba. Antes, eran 14 las comunidades afectadas, pero ahora no hay comunidad libre de ratas; en Carrizal sembraron maíz y se lo acabaron en una sola noche", apuntó el alcalde.

Expresó que no sólo las ratas están afectando la siembra de frijoles, sino los animales como venados, conejos y zopilotes. Señaló que en Raití los pobladores están comiendo las "sobras" de las filipitas (plátanos) que dejan las chachalacas y oropéndolas. "Ellos votan la parte mala y se comen la parte buena, hay niños llorando de hambre; en Raití encontramos a un niño llorando y dos madres y una de ellas me dijo que en la mañana sólo habían logrado comer un poquito de arroz", narró Tebas.

Señaló que las lluvias caídas en enero arrasaron con los frijoles, el repollo y la sandía que la gente había sembrado, unas semanas antes.

"En el sector de Río Arriba, como en la comunidad de San José, la semilla no le sirvió a los campesinos, pues se le pudrieron. Cuando llegamos, la gente no tenía ninguna esperanza de con qué alimentarse, desde que recorrimos de Ayapal hasta "Andrés" era el mismo lamento", subrayó el alcalde.

Tebas dijo que el Gobierno sólo hizo la "mueca", diciendo que iba a mandar medicamentos pero, según él, nunca envió nada. "La preocupación de la gente es que, en algunas comunidades, no hay una aspirina y en otras hay pastillas que no alcanza ni para un mes", expresó

No queremos que nos mantengan

El alcalde de Waspam demandó al Gobierno planes productivos sostenibles que incluyan programas de capacitación, tecnificación y la entrega de semilla mejorada para que los campesinos puedan subsistir por sus propios medios y superarse.

"No queremos que nos mantenga nadie, porque en el Río Coco tenemos suficientes recursos, lo que pasa es que esa riqueza se va al Pacífico. El Gobierno ha marginado al Río Coco, no hay inversión, no hay fuentes de trabajo, no hay medicinas, no hay nada y no sabemos a quién recurrir, algunos organismos nos están apoyando, pero no la ayuda no es suficiente", dijo Tebas.


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