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Caso Nemagón: Vamos a enfrentar al monstruo. Entrevista a Victorino Espinales

None | 21 de Abril de 2006 a las 00:00

El acercamiento para buscar una negociación entre la transnacional estadounidense Dole Food Company Inc. y los bananeros nicaragüenses afectados por el DBCP, pertenecientes a la Asociación de Trabajadores y ex Trabajadores Afectados por el Nemagón y Fumazone (Asotraexdan), dio origen a una fuerte polémica que aún no se acalla.

En una reciente conferencia de prensa brindada en Managua de forma conjunta por el vicepresidente de la Dole, Michael Carter, y el presidente de Asotraexdan, Victorino Espinales, el ejecutivo estadounidense desconoció de hecho la existencia de personas afectadas por el pesticida, pidió la derogación de la Ley Especial 364 y exigió la suspensión de cualquier tipo de demanda en contra de su empresa.

Espinales, por su parte, no mencionó cuáles serían para ellos los puntos irrenunciables en esta negociación, y tampoco negó la posibilidad de llegar a un acuerdo final en el que se aceptarían las exigencias de la Dole.

Sirel dialogó con Espinales para conocer cuál es la estrategia de este sector de bananeros frente a un reto que se perfila muy complicado y que está originando muchas preguntas.

-¿Desde hace cuánto tiempo se está gestionando esta propuesta de negociación con la Dole?

-Hay que aclarar que hemos aceptado explorar ese campo -que todavía no es una negociación sino una exploración- en virtud de la ruptura del vínculo con los abogados que habíamos contratado anteriormente, por lo que tuvimos que buscar una nueva ruta.

Se está hablando mucho en estos días sobre la Ley 364. Por un lado, la Dole está pidiendo su derogación, y por el otro los abogados ya entregaron cinco artículos de la ley.

-¿Cómo que "los entregaron"?

-En los juicios contra las transnacionales iniciados el año antepasado los abogados renunciaron formalmente a los artículos 4 y 8, y consecuentemente al 5, 7 y 11.

-¿Cuál es el contenido de estos artículos?

-El artículo 4 es la columna vertebral de la Ley y dice que si la empresa no deposita 100 mil dólares por cada compañero demandante, no puede participar en el proceso. Suspender este artículo, como hicieron los abogados sin comunicarlo a nadie, significa que los juicios nunca van a terminar.

Ese artículo, y los otros que están relacionados, son los que más presionan a la empresa. Por ejemplo, el artículo 7 dice que si las empresas no depositan la cantidad prevista en el artículo 4, tendrán que renunciar al "Forum No Conveniente", y tienen que someterse a la jurisdicción de los tribunales en Estados Unidos.

Hay otros motivos. Por ejemplo que lo abogados, además de renunciar a esos artículos, pusieron por escrito que asumirían los costos procesales, lo que significa que se los van a trasladar a los compañeros afectados.

-Regresando a la pregunta, ¿cómo se originó la idea de una negociación con la Dole?

-Para nosotros es una primera oportunidad de explorar una posibilidad de negociación. Por eso estamos hablando de exploración y no de negociación. Ellos, como empresarios, están pidiendo diferentes cosas, y nosotros reclamamos otras cosas. Lo que queremos es que eso sea simultáneo -"me das que te doy"-, hasta que lleguemos a un equilibrio.

-¿Por qué sólo con la Dole y no con las otras transnacionales demandadas?

-La Dole no asume la responsabilidad que tienen otras empresas, y la posible negociación sería con ella y con la Standard, que son la misma cosa. Si se llegara a un punto de equilibrio y se comenzara una negociación con la Dole, podríamos proponer una reforma de la Ley 364 y no una derogación total, porque quedarían pendientes las otras empresas. Sin embargo, la Dole ya dijo que iba a hablar con las otras empresas para que se involucren en el proceso.

-¿Ese proceso que está comenzando fue el resultado de un contacto directo entre Dole y Asotraexdan, o participaron también otras instituciones nicaragüenses?

-La gestión fue nuestra y el gobierno no participó de ninguna manera. Hubo un primer acercamiento en 2004, pero no se llegó a nada. Hubo otro intento de acercamiento por parte de la Dole el año pasado, mientras estábamos en el plantón en Managua, y comenzamos a conversar hasta llegar a la decisión de intentar una primera exploración.

-La posición del vicepresidente de la Dole, Michael Carter, ha sido muy clara: pide la derogación de la Ley 364, la suspensión de todas las demandas y no reconocen que existan afectados por el Nemagón en Nicaragua. ¿Qué opina Asotraexdan al respecto?

-El señor Carter está haciendo un juego de doble vía. Él está creyendo que puede engañarnos como si fuésemos niños, y por eso pide que de antemano se derogue la Ley y se suspendan las demandas.

Además, creo que el señor Carter piensa que nos va a intimidar. Nosotros estamos preparados e inclusive ya tenemos contactos con unos nuevos abogados. Si este diálogo y negociación no funcionan, vamos a los juicios. No hemos renunciado a ellos. Lo que hemos hecho es entrar en un compás de espera, porque creemos que hay que explorar esta oportunidad. Hay que tomar en cuenta también que la gente está muy cansada y se está muriendo.

Carter pide la derogación de la Ley y no reconoce a los miles de afectados, pero al mismo tiempo quiere negociar. Entonces, ¿cómo se le entiende? Cuando uno quiere negociar con alguien es porque hay un problema y te está dando la razón. Esta razón es la que nosotros vamos a ampliar, y le vamos a demostrar al señor Carter que sí hay problemas.

-La Dole dejó en claro cuáles son sus puntos irrenunciables, ¿cuáles son para ustedes los puntos a los que no van a renunciar por ninguna razón?

-No vamos a renunciar a decir que hay enfermedades producidas por el DBCP y que van mucho más allá de los casos de esterilidad. No vamos a renunciar a la Ley 364 si no hay equilibrio y si no hay una propuesta satisfactoria que llene los requisitos de ese mal que padecen los compañeros y compañeras, como producto de la contaminación. Tampoco vamos a renunciar a nuestros principios. Buscamos una solución negociada y simultánea, y siempre hemos dicho que si no hay satisfacción en la propuesta que se haga o en la discusión que tengamos, no hay arreglo. Vamos a mantener nuestra posición hasta que aparezca realmente una alternativa que sea satisfactoria para los afectados.

-¿Cómo sería posible técnicamente llegar a una derogación o reforma de la Ley 364 si, al final, no va a depender de ustedes, sino de las instituciones y tomando en cuenta que hay otros grupos de afectados que todavía están utilizando esta Ley para sus demandas?

-Nos quedan sólo dos caminos. Aprovechamos la oportunidad de buscar una alternativa y una solución al caso, o dejamos que esos casos se vayan lejos y para largo. ¿Cómo podemos hacer que esto se arregle? Si llegamos a un punto satisfactorio en la negociación, la propuesta la vamos a hacer junto al Parlamento. Te adelanto también algo que todavía no hemos dado a conocer. Vamos a proponer en la mesa de negociación, como salvamento y garantía para la futura generación de trabajadores, cinco nuevos elementos.

De esa manera vamos a rescatar con otras leyes que sean de corte nacional lo que vamos a dejar ir de la actual Ley 364. Si las instituciones nicaragüenses no van a querer aceptar estas reglas del juego, entonces que nos paguen los diputados y el gobierno. Estamos preparados para cualquier circunstancia que se nos dé en esta negociación. Los otros grupos no nos preocupan, porque hace rato que dejaron morir la Ley 364.

-Esa Ley ha sido el símbolo de la lucha de los afectados por el Nemagón, y ustedes han marchado muchas veces para defenderla. Permitió que por primera vez se condenara a las trasnacionales e hizo que cayera el "Forum No Conveniente". En los "plantones" murió gente para defenderla. ¿Cómo justifican que se pueda utilizar ahora como objeto de intercambio para lograr las indemnizaciones?

-Se puede decir de esta manera: cuando somos niños no tenemos las capacidades para enfrentar al mundo, pero cuando somos adultos sí que podemos enfrentarlo. Para llegar a ser adulto hay una serie de condiciones que se tienen que dar para que puedas defenderte. ¿Qué es lo que haremos? Ahora vamos a utilizar capacidades más adecuadas o de gran envergadura que antes, al comienzo de la lucha, no teníamos. Aquí hay muchas cosas que no se han dicho de parte de la dirigencia nuestra y por eso anuncio que habrá sorpresas en la mesa de negociación. Lo que vamos a hacer es trasladar el espíritu de la Ley 364 a otras propuestas de leyes que vamos a hacer en la mesa.

La Ley 364 no es el único instrumento que se puede utilizar para proteger a los trabajadores, porque hay que recordar que cuando esta Ley desaparezca y las transnacionales regresen al país, hay que tener condiciones para seguir defendiéndolos.

Al final, lo que se está haciendo es trasladar todo el poder de la Ley 364 a un poder interno, exclusivo, para que la transnacional que quiera invertir en el país tenga que someterse a las reglas de juego. No estamos diciéndoles a las transnacionales que se lleven la Ley 364 y ya, porque eso sería traicionar mi propia sangre y mi propia fe.

-¿Por qué creen que la Dole accedió a explorar la posibilidad de una negociación? ¿No será también porque le tiene miedo a los juicios?

-No creo que sea por los juicios que todavía están activos en Nicaragua y en Estados Unidos, y tampoco porque le tengan miedo a los abogados que los llevan adelante. Creo que la Dole está trabajando nuevos métodos de expansión en el mundo, relacionados con su política económica neoliberal y a la globalización. El señor Carter lo dijo claramente cuando afirmó durante la conferencia de prensa que quieren que Nicaragua vuelva a ser un país anfitrión para la Dole. Les interesa regresar a Nicaragua porque es una tierra apropiada para expandirse.

El segundo elemento es que saben perfectamente que el problema no son los abogados y sus juicios, sino que somos nosotros, porque hemos gritado al mundo el problema que existe en Nicaragua y que hay que resolverlo. Las dos cosas son viables. Es posible hacer un arreglo satisfactorio que regule el futuro del inversionista con los derechos de los trabajadores. No están preocupados por los juicios, porque saben que los pueden atrasar por otros 100 años.

-¿No creen entonces que la Ley 364 tenga todavía un gran valor y que la Dole quiera negociar porque le tiene miedo a perder un juicio que manche definitivamente su imagen?

-¿A qué le tiene más miedo la Dole? ¿A lo que estamos denunciando todos los días o a la Ley 364? Creo que le tiene miedo a las dos cosas, las dos piezas son vitales para ellos y tienen que resolverlas. En este momento creo que para ellos es más eficaz entrar primeramente a un diálogo y a una plática directa con nosotros que enfrentarse al problema de la Ley. Para nosotros, esta Ley 364 va a tener el mismo valor desde el día en que se aprobó hasta que se cierre con un broche de oro una negociación satisfactoria para cada compañero.

-Pero hay efectivamente demandas radicadas en otros países, como es el caso de Venezuela, donde fueron aceptadas por las Cortes locales y se está esperando una sentencia…

-Es mejor ganar un buen arreglo que perder un buen pleito. Es cierto que los abogados han abierto juicios en todos lados, pero repito, ¿qué hago yo si en los juicios ganados en Nicaragua han renunciado a la columna vertebral de la Ley 364?

-¿Por qué no intentar el camino de los juicios otra vez, tal vez buscando, cosa que nunca han hecho, un organismo internacional que trabaje por la defensa de los derechos humanos y no por negocio personal, y que trabaje también el aspecto legal de los casos?

-Sabemos que hay organismos como los que menciona, pero el problema es que no tenemos los recursos, y para una situación como la nuestra se necesitan muchos recursos. Si los tuviéramos, y también un contacto directo con estos organismos, te aseguro que nos iríamos por la vía judicial. Hay diferentes organizaciones que nos han apoyado, pero sobre todo en términos morales y no económicos. Son muy pocas las organizaciones que nos han apoyado también económicamente.

-¿No han pensado que detrás de la llegada de la Dole pueda haber una estrategia para desprestigiar a Asotraexdan frente al país? Ya han surgido muchos rumores y preocupaciones sobre esta negociación, y esto podría debilitar la imagen de Asotraexdan, lo que para la Dole sería un gran resultado…

-Puede ser que exista esa estrategia, pero hay una verdad y nadie quiere verla. Si no nos sentamos con los dueños de la empresa que es responsable del mal que nos han hecho, ¿con quién nos vamos a sentar? Estamos obligados a sentarnos.

Los que están diciendo que estamos traicionando la lucha son los más haraganes, los que nunca salieron a luchar. Si comenzamos a tenerle miedo a cualquier cosa, nunca vamos a resolver el problema. Es un gran monstruo, pero hay que enfrentarlo. Ese es el reto: enfrentar al monstruo en el campo que sea. Si hay que ir al infierno para arreglar ese problema, voy a ir.

-Se van a enfrentar a un gran monstruo, con grandes capacidades y gran experiencia, ¿están listos para eso?

-Es la pregunta del millón. Estos señores son bien intelectuales y nosotros somos intelecto. Son cosas distintas. El intelecto lo da Dios y lo intelectual lo da la Universidad.

Vamos a pelear con un gran monstruo y estamos dispuestos a reducirlo al mínimo. Ya obtuvimos un punto importante que nunca se había dado. Logramos que aceptaran la presencia de observadores externos como religiosos, la sociedad civil y un organismo de derechos humanos.

No lo aceptaron porque quisieron, sino porque tienen sucia la cara y quieren lavársela. No podemos ir solos, necesitamos llevar a nuestros mejores amigos para que nos fortalezcan moralmente y también para que aporten y nos vigilen.

-Todo el proceso que llevó a los acuerdos con las instituciones en el 2005 fue elaborado con la sociedad civil, ¿por qué no se hizo lo mismo en esta nueva etapa tan importante?

-Es que no estamos negociando todavía, estamos en una etapa de exploración. Ya tuvimos una primera reunión con la sociedad civil para informar sobre lo que estábamos planeando y próximamente vamos a tener otra reunión para recibir los mejores consejos.

-El planteamiento de Asotraexdan de llegar a un arreglo con la Dole y de hipotecar la Ley 364 ha despertado muchas inquietudes a nivel nacional, pero también a nivel internacional. ¿Quiere decir algo a todos estos grupos y organismos que han apoyado la lucha de los bananeros afectados por el Nemagón en todos estos años?

-Quiero enviar un mensaje muy claro. En una de mis respuestas decía que sólo con el apoyo moral no vamos a ganar esta pelea legal y que son muy pocas las organizaciones que nos han ayudado económicamente.

Si todos los grupos del mundo quieren que sigamos peleando con más fuerza y que nos fajemos y que ganemos en los tribunales, que nos den los recursos económicos. Con oraciones no se gana el cielo, sino con oraciones y con hechos. ¿Qué harían ellos en una pelea tan desajustada como ésta? Yo les digo: miren, hermanos, vamos a hacer un arreglo, pero no estamos entregando el cuerpo y el alma. Por el momento estamos sólo explorando.

¿Quieren que sigamos peleando a fondo y no importa que tengamos una pelea larga? Hay tres problemas que resolver: problemas de salud para los afectados, que estamos comenzando a resolver con el gobierno a través de los acuerdos. El segundo problema es el sostenimiento económico a esta organización, que no lo tiene, y el tercero es el sostenimiento económico a los juicios.

Si alguien resuelve estos problemas vamos a dar la pelea a las transnacionales, pero como nadie los resuelve, estamos intentando por otra vía para sentar un precedente a nivel mundial.

-¿Asotraexdan es sólo Victorino Espinales?

-Asotraexdan no soy sólo yo, pero tenemos un acuerdo entre nosotros de que hay una vocería oficial y me han delegado a mí. Frente a las instituciones hay una comisión de 12 miembros que representa a los diferentes grupos. En la negociación con la Dole van a estar presentes los ocho integrantes que representan a los afectados por el Nemagón.


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