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Exitosa marcha de nicas en Costa Rica

None | 25 de Abril de 2006 a las 00:00

San José – Varios centenares de personas, la mayoría nicaragüenses, realizaron este martes una marcha en San José para pedir al presidente de Costa Rica, Abel Pacheco, el cese de los desalojos de tugurios (precarios) en fincas privadas y del estado.

La marcha pacífica, que fue organizada por la Confederación Solidaridad, contó con el apoyo de la Pastoral Social de la Iglesia Católica y también fue en respaldo a las recientes protestas de inmigrantes en Estados Unidos.

La Confederación Solidaridad está compuesta por 16 organizaciones de nicaragüenses y costarricenses como la Comisión Costarricense de Derechos Humanos, y nicaragüenses como la Red Nicaragüense para Migraciones y la Confederación de Nicaragüenses en el Exterior.

"Lo que queremos es que se reforme la ley de migración, que se humanice", dijo el dirigente Gerardo Sánchez durante la marcha que se inició en el Parque Nicaragua, ubicado a menos de un kilómetro de la Presidencia.

La legislación fue aprobada en el Congreso costarricense en octubre del 2005 y entrará a regir a mediados de este año con la aplicación de nuevas normas, como multas a quienes den trabajo a inmigrantes ilegales. Además, incluye penas de prisión de dos a seis años para los traficantes de indocumentados conocidos como "coyotes".

Sánchez indicó que otro de los motivos de la manifestación era protestar contra los desalojos por parte de las autoridades de asentamientos precarios instalados en terrenos privados.

Para el jueves estaba programado un desalojo en La Candelaria, un asentamiento ilegal cercano al principal aeropuerto del país, el Juan Santamaría, a unos 17 kilómetros al oeste de la capital. El viceministro de Presidencia, Luis Madrigal, adquirió el compromiso verbal de que suspenderán los desalojos al menos hasta el 8 de mayo, día que asumirá el poder el mandatario electo Oscar Arias.

Los manifestantes también dejaron en evidencia su enojo con el gobierno nicaragüense, ya que consideran que debe reformar la ley de aranceles consulares.

Los inmigrantes, entre los que habían niños y mujeres embarazadas, llegaron hasta el frente de la Casa Presidencial con banderas de Costa Rica y Nicaragua y pancartas que decían: "Ticos y nicas somos hermanos", "Los niños tenemos derecho a educarnos" y "No pedimos nada regalado, solo tiempo".

Allí le entregaron a las autoridades un pliego de peticiones entre las que destaca un alto a los desalojos de los precarios en diferentes partes del país, a la humanización de la Ley de Migración y el otorgamiento permisos de trabajo para las trabajadoras domésticas nicaragüenses.

Gustavo Gatica, representante de la Pastoral Social de la Iglesia Católica, dijo que lo más urgente es detener los desalojos de los tugurios, pues solo en lo que va del año han afectado a más de 600 familias en cuatro fincas.

"En estas semanas está programado el desalojo del precario La Candela (contiguo al aeropuerto Juan Santamaría, unos 17 kilómetros al noroeste de San José), lo que dejará sin vivienda a 900 familias, la mayoría con niños que perderán su año escolar y con adultos mayores que no tienen donde ir", expresó.

Gatica indicó que la Iglesia Católica hizo un "pedido de buena voluntad al gobierno" para cesar estos desalojos y buscar una solución para reubicar a estas familias sin afectar los estudios de los pequeños.

Gerardo Sánchez, presidente de la Confederación Solidaridad, dijo que el asunto en los tugurios y las leyes migratorias no es un problema de nicaragüenses, sino de todo el país, pues allí también viven costarricenses.

Datos de la Confederación Solidaridad indican que 800.000 nicaragüenses viven en Costa Rica, de los cuales 700.000 se dedican a labores agrícolas y envían anualmente a su país unos 250 millones de dólares en remesas. Sin embargo, la cifra oficial de inmigrantes nicaragüenses en el país es de unos 400.000, quienes llegaron a Costa Rica en busca de mejores oportunidades, especialmente laborales. Según datos de la Confederación, en el país viven 800.000 nicaragüenses, quienes envían unos 250 millones de dólares anuales en remesas.

No obstante, los inmigrantes nicaragüenses deben enfrentar varios cobros, como el de 10 dólares para inscribir un niño nacido en Costa Rica, hijo de nicaragüenses. Sánchez mencionó otros gastos considerados elevados, como el de 55 dólares por el pasaporte y 20 dólares por la visa.

"Pedimos un trato especial debido a la inflación y porque no ganamos en dólares", indicó el dirigente.

Pacheco: "Costa Rica no discrimina a inmigrantes"

San José – El presidente de Costa Rica, Abel Pacheco, aseguró este martes que en su país no se discrimina a los inmigrantes, como lo denunció un grupo de manifestantes, en su mayoría nicaragüenses, durante una marcha pacífica.

"No tienen por qué temer los hermanos nicaragüenses. Somos incapaces de actuar en contra de cualquier núcleo inmigrante. Siempre hemos respetado muchísimo a quienes vienen a cambiar pan por sudor", afirmó Pacheco en su habitual rueda de prensa semanal.

Decenas de personas, la mayoría nicaragüenses, realizaron este martes una marcha pacífica hacia Casa Presidencial para pedir a Pacheco viviendas dignas y el cese de los desalojos de tugurios, que a su juicio atentan contra los derechos humanos.

Ante esta marcha, el mandatario costarricense aclaró que Costa Rica es un país de derecho en el que "tenemos que respetar la ley" y agregó que "los que no reúnen los requisitos de estar acá, pues no pueden permanecer acá".

Pacheco destacó que este año el Ministerio de Educación incorporó al sistema educativo 45.233 estudiantes extranjeros, de los cuales 35.386 son nicaragüenses, mientras el Instituto Nacional de Aprendizaje brinda educación técnica a 21.769 extranjeros, de ellos 13.923 nicaragüenses.

En el ámbito de la salud, el mandatario resaltó que en el periodo 2002-2005 la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) atendió 680.000 consultas a extranjeros y hospitalizó a 113.248 pacientes de otros países, lo que generó un gasto de unos 40 millones de dólares.

Agregó que, el año pasado, 1.552 familias con jefe extranjero recibieron bonos de vivienda con una inversión superior a los ocho millones de dólares.

"Decir que discriminamos o no tratamos bien a los hermanos nicaragüenses estaría faltando a la verdad, nosotros con todo gusto ayudamos al hermano en situación difícil y aquí están los números", concluyó Pacheco.

Datos oficiales indican que en Costa Rica habitan unos 600.000 extranjeros, de los cuales unos 400.000 son nicaragüenses, sin embargo, datos de organizaciones sociales y otras extraoficiales hablan de que en el país viven cerca de 800.000 nicaragüenses.


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