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Solís no pierde esperanza de revertir «fraude» en Costa Rica

None | 23 de Febrero de 2006 a las 00:00

Ottón Solís, quien según el recuento manual de votos pierde las elecciones presidenciales de Costa Rica frente a Oscar Arias por 18,165 sufragios, dijo este jueves que no se pronunciará sobre los resultados hasta que el tribunal electoral resuelva denuncias de anomalías.

"Yo respeto la institucionalidad. Hay muchos recursos (de nulidad) pendientes, creemos que es algo que debe asumirse con sumo rigor y seriedad pues hay anomalías que deben ser estudiadas por el tribunal", declaró Solís, un economista socialdemócrata candidato por el Partido Acción Ciudadana (PAC).

Según Solís, "el mismo tribunal (electoral) ha dicho que hasta que no haga la declaratoria oficial nadie se declare ganador ni perdedor. Yo quiero esperar a la declaración oficial, no quiero decir nada mas que eso", agregó. Cuando le preguntaron si aún confía en revertir la supuesta victoria de su rival, Solís dijo al diario "La Nación" que "todo es factible" debido a que las denuncias de nulidad pendientes de resolución implican "una gran cantidad de votos".

El Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) concluyó la tarde del miércoles el recuento manual de votos tras las elecciones del 5 de febrero, pero no proclamó presidente electo pues aún debe resolver 599 denuncias de irregularidades presentadas por el PAC, para lo cual no tiene un plazo definido.

Aunque no ha sido declarado aún electo, Arias –del Partido Liberación Nacional (PLN, derecha)– ganó por una estrecha ventaja de 18 mil 165 votos, un 40.92%, sobre Ottón Solís, de Acción Ciudadana (PAC) con 646 mil 391 votos, 39.80%. La diferencia entre ambos candidatos, los más votados de un total de 14 aspirantes a la presidencia, es del 1.12% de los sufragios.

Además de haber presentado 599 denuncias de irregularidades, el PAC también solicitó al TSE volver a contar 712 mesas que presentaban inconsistencias, pero esa solicitud fue rechazada por el TSE. "Hay más de 150 mesas en que no aparece el padrón registro y entre 3.500 y 4.000 papeletas de votación que no aparecen", añadió Solís, economista de profesión.

El candidato del PAC reiteró que el proceso electoral presenta "muchas anomalías y eso obliga a que no se haga una declaración (de presidente) a la ligera, sino una en la que todos estemos tranquilos". Solís insistió en que se debe "respetar la institucionalidad" pues eso es algo "muy serio para mí".

Uno de los principales líderes de los grupos sociales y sindicales de Costa Rica, Albino Vargas, auguró este miércoles "cuatro años de conflictos sociales y enfrentamientos", tras la virtual victoria del Premio Nóbel en los comicios presidenciales.

"Agradezco a los costarricenses que me reelijan 20 años después" como presidente de Costa Rica, declaró Arias, de 65 años, luego que los resultados del TSE lo dieron como virtual ganador. "La política es confianza y si los costarricenses quieren que vuelva a la presidencia es porque hicieron un balance de las cosas buenas y malas durante mi presidencia (1986-1990), y seguramente predominaron las buenas", dijo a la prensa Arias.

Vargas, secretario general de la Asociación Nacional de Empleados Públicos (ANEP), advirtió que "esta presidencia quedará manchada. Tiene un origen espurio de violación a la Constitución con complicidad de Sala IV –que avaló la reelección presidencial–, y porque hubo un fraude mediático, donde una alianza de la prensa a favor del TLC –Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos– creó un espejismo con encuestas que favorecían a Arias", dijo Vargas.

Partidos de Arias y de Solís arrasan con municipalidades

El PLN, de Arias, ganó 51 de los 81 gobiernos municipales, mientras que Acción Ciudadana (PAC), de su adversario inmediato Ottón Solís, logró el predominio en otros 30. El PAC ganó la municipalidad de San José, la capital, así como las cabeceras de provincias en Alajuela y Heredia, mientras que el PLN obtuvo mayoría en Cartago, Guanacaste, Puntarenas y Limón. Los datos se extraen del escrutinio manual de sufragios que concluyó el pasado miércoles.

Esta es la primera ocasión en que el Partido Acción Ciudadana, constituido hace menos de cinco años, logra una amplia representación en los gobiernos locales, históricamente controlados por el PLN y el gobernante Partido Unidad Socialcristiana (PUSC). Este último, que se desplomó en las pasadas elecciones a la condición de partido minoritario con sólo el 3,5% de los votos para presidente, no logró ganar en ninguna de las municipalidades.

Obispos piden respetar resultados electorales

La Conferencia Episcopal de Costa Rica, tras una reunión efectuada este jueves, emitió un comunicado en el que exhorta a la ciudadanía a aceptar el pronunciamiento que emitirá el TSE en su momento en relación con la declataroria oficial del ganador de las elecciones presidenciales, una vez que se resuelvan todas las apelaciones pendientes.

El presidente de la Conferencia, monseñor Francisco Ulloa, afirmó que los obispos están seguros de que el máximo organismo electoral dará su veredicto en forma transparente y apegada a la legislación vigente, después de examinar y clarificar cuidadosamente cualquier anomalía que se hubiese presentado en alguna mesa de votación.

Agregó que el motivo por el cual la Conferencia Episcopal dio estas declaraciones responde a algunas señales que ha recibido sobre la actitud que pudieran asumir algunos sindicatos luego de una reunión que tienen programada para este viernes. Los obispos, además, solicitaron que el presidente que resulte electo haga un llamado al diálogo a todos los grupos, sean sectores sindicales, políticos y a la ciudadanía en general.

Arias se reúne con la extrema derecha

Arias se reunió este jueves con el excandidato presidencial Otto Guevara, de la tercera fuerza política del país. Guevara, del partido Movimiento Libertario (ML, derecha), visitó a Arias en su residencia, ubicada en la zona oeste de San José.

Arias dijo a periodistas tras reunirse con Guevara que en la cita "cambiamos impresiones sobre algunos proyectos en que podemos coincidir" y sobre "cuál va a ser el estilo de mi gobierno con respecto a otros partidos políticos".

Por su parte, Guevara dijo que el objetivo de la reunión con Arias era "hacerle ver a él que se acabó la época del bipartidismo donde se pactaba tras bambalinas entre los jerarcas de los dos partidos políticos mayoritarios que durante décadas gobernaron en Costa Rica".

Tras los comicios del 5 de febrero, el PAC se colocó como segunda fuerza política y el Movimiento Libertario como el tercer bloque de poder y, según las proyecciones, el PLN no alcanzará mayoría simple en el Congreso (29 de 57 diputados), por lo cual deberá negociar con otros grupos.

"Los acuerdos a los que hay que llegar ahora con los actores políticos son acuerdos entre actores transparentes, la negociación debe ser permanente entre todos los actores políticos y debemos empezar desde ya", aseguró Guevara, luego de reunirse con Arias. Guevara añadió: "le estamos pidiendo a don Oscar Arias y a su equipo de trabajo que mantenga canales de comunicación abiertos con todos los actores políticos".

Solís sospecha de fraude a favor de Arias

La noche del martes, en una alocución por cadena de televisión, el candidato Solís exigió el recuento de 712 mesas de votación, lo que fue rechazado inmediatamente por el TSE. "Si no nos ponemos de acuerdo en cuanto a la transparencia electoral, ¿en qué nos vamos a poner de acuerdo?", preguntó Solís en una cadena de televisión.

"Esa petición ya fue formulada y rechazada en su oportunidad", dijo el magistrado del TSE, Luis Antonio Sobrado. "La transparencia y la pureza del sufragio son fundamentales, por eso debemos velar para que no quede la más mínima duda. Por la tranquilidad y la paz social de Costa Rica, pidamos todos al Tribunal que se vuelvan a escrutar, no simplemente a contar, esas 712 mesas", dijo Solís.

"Las acusaciones sobre irregularidades en el proceso son graves, son sumamente graves", dijo Vargas, quien adelantó que las palabras de Solís serán analizadas el viernes durante una asamblea general de la ANEP, programada en la sede de la Conferencia Episcopal. Ese gremio ha sido uno de los pilares fundamentales del respaldo social y electoral a Solís.

Solís dijo que "es mi obligación informar al pueblo del proceso de escrutinio que se está dando. No estoy acusando a nadie ni al Tribunal de nada, es algo meramente descriptivo". Solís dijo que sólo "en las 712 mesas denominadas como inconsistentes por el propio Tribunal, no aparece el padrón registro, el documento que cada persona firma al votar, en alrededor de 100 mesas. Al eliminarse el voto con dedo y tinta, esa firma es la única evidencia de que efectivamente una persona votó y no que otros votaron por ella".

El candidato presidencial del PAC afirmó que "además, se han desaparecido más de 5,000 papeletas de votación". Según Solís unas "pocas han aparecido en cafetales y en basureros de las escuelas. Pero el resto, ¿dónde están?", se interrogó. "Esto no se trata del éxito de un partido político o de otro o de un presidente o de otro. Esto se trata de nuestra convivencia democrática", puntualizó Solís, quien fue ministro de Planificación del gobierno de Arias entre 1986-1990.

Solís dijo que el pueblo evidenció en las urnas que "en Costa Rica nadie tiene un mandato único", por lo cual "don Oscar Arias y yo tendremos que participar en el proceso de diálogo necesario para que el país avance".

Las 712 mesas de la disputa

El conteo de esas juntas se realizó entre el 7 y 9 de febrero. Tras ese proceso, el PAC solicitó volver a escrutarlas, pero el TSE rechazó, el 16 de febrero, ese pedido.

Resultado por mesas: De las 712 juntas, el PLN ganó 484, el PAC 220; ocho, empatadas.

Por votos: Arias logró 70,880 votos para un 43.19%, y Solís 58,150, para un 35.44%.

Otros números: Resultaron 3,783 votos nulos, 1,270 en blanco y 164,095 válidos. El abstencionismo fue de 39.7%.

Más al PAC: El PAC obtuvo la mayor diferencia en la mesa 2.547 de Valle Azul de San Ramón, Alajuela: 186 a 38 (148 votos de diferencia).

Más al PLN: El PLN logró mayor diferencia en la mesa 4.844, de Bebedero de Cañas, Guanacaste: 223 a 35 (188 de diferencia).

Impugnan mesas integradas por voluntarios

El diputado José Miguel Corrales, ex dirigente y ex candidato presidencial del Partido Liberación Nacional (PLN), declaró este jueves que presentó un recurso de nulidad de la votación en las mesas que fueron integradas por voluntarios en las elecciones del pasado 5 de febrero.

Una cantidad aun no determinada de mesas, de un total de 6,163, fueron integradas de última hora por voluntarios, luego que cerca de una tercera parte de los fiscales designados por los partidos políticos no se juramentaron ante el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).

Según Corrales, para integrar las mesas con miembros extraordinarios, el TSE debió publicar un reglamento en el diario oficial La Gaceta antes de los comicios, pero eso solo se produjo tres días después que se efectuaron las elecciones. De acuerdo con el recurso presentado ante el TSE, las votaciones de esas meas deberían ser declaradas nulas y se debería convocar a una nueva votación en las mismas.

El TSE no se había pronunciado hasta la tarde de este jueves sobre el recurso que fue presentado el miércoles. El recurso de Corrales se suma a un pedido del Partido Acción Ciudadana (PAC), que postuló como candidato presidencial a Ottón Solís, que reclama la revisión de 712 mesas que presentaban "inconsistencias".

El TSE dio por terminado el escrutinio manual de los votos la noche del miércoles, y en el mismo Oscar Arias, del PLN, aventajaba a Solís por poco más de 18.000 votos, lo que lo haría el virtual presidente electo.

Los datos oficiales definitivos de los comicios se conocerán cuando el TSE termine de resolver más de 300 denuncias de irregularidades en el proceso electoral que no ha terminado de estudiar y tramitar, para lo que no existe fecha precisa.

El PAC aseguró que en centenares de mesas se registraron graves faltas durante el escrutinio. La desaparición de padrones en al menos unas 100 juntas receptoras de votos, y de unas cinco mil papeletas, son algunas de las irregularidades denunciadas por varias fuerzas políticas.

Arias, sin el respaldo de la mayoría

Pese a que Arias había dicho que no se declararía ganador hasta que el tribunal no hiciera la proclamación, el ex mandatario expresó su agradecimiento por la confianza del pueblo costarricense al reelegirlo 20 años después de haber sido presidente.

Sin embargo, el ganador de esa reñida contienda no contará con el apoyo de la mayoría, debido, no sólo a la diferencia mínima entre Arias y Solís, sino al alto nivel de abstencionismo, el mayor en la historia electoral costarricense.

Sobre las causas del escepticismo (ver análisis a fondo en Oscar Arias es un peligro para Costa Rica, advierte ex asesor, los analistas se inclinan hacia los escándalos de corrupción de los tres últimos períodos de gobierno que resquebrajaron las principales bases de la democracia; y otros hacia la negociación el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. Afirman que los gobernantes costarricenses de los últimos ocho años alcanzaron el poder mediante fraude.

También advierten que el propio Arias, en una reñida competencia por la presidencia de la república utilizó un recurso de inconstitucionalidad contra el artículo 132 de la Carta Magna, que por 30 años prohibió la reelección presidencial en Costa Rica.

El abogado Carlos Loría Quiros asevera que la modificación de la Constitución fue realizada a través de una maniobra judicial y un complejo tráfico de influencias y ejercicios de piratería política, a espaldas del pueblo y de sus representantes en el Parlamento.

Para estas votaciones, Arias sustentó su millonaria campaña en convertir a Costa Rica en un país desarrollado en el 2021, y para eso apuesta a la aprobación TLC, rechazado por gran parte de la población. La apertura al capital privado de monopolios estatales como el de las telecomunicaciones, electricidad y seguros, que ha provocado grandes movilizaciones, sería lo primero en entrar al tratado comercial, según las reiteradas proyecciones del candidato del PLN.

Arias también ha prometido en su arenga el crecimiento sostenido de un seis por ciento anual del país, la universalización de la enseñanza y el incremento de los empleos, y asegura que es necesario atraer inversiones extranjeras y dotar al país de mayor competitividad para eliminar el desempleo y la pobreza, que afecta al 21 por ciento de la población, a través del acuerdo comercial.

Arias, la rancia aristocracia neoliberal y proyanki

Arias tendrá ante sí el desafío de cumplir con su promesa de convertir a Costa Rica en el primer país desarrollado de América Latina. Amparado en su Premio Nóbel de 1987 por el papel determinante que desempeñó a finales de los años 80 para poner fin a las guerras civiles en Centroamérica, enfrentando incluso al entonces presidente norteamericano Ronald Reagan, Arias logró una buena base de sustentación para buscar su segundo mandato.

Sin embargo, hoy no cuenta con el apoyo y admiración de la mayoría de sus compatriotas y llega al poder con sólo el apoyo de la cuarta parte del electorado. Muchos identifican a Arias –un defensor del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, aún sin ratificar en el Congreso– como un político neoliberal y lo acusan de estar al servicio de los grandes capitales del país y de las transnacionales.

Arias intenta desprenderse de los señalamientos en su contra indicando que él no es neoliberal, sino "un socialdemócrata moderno", que pretende "poner a caminar de nuevo a Costa Rica y sentar las bases para convertirla en un plazo de 20 años en el primer país desarrollado de América Latina".

A sus 65 años, el político hoy luce cansado y hay quienes afirman que se encuentra enfermo, pero los miembros de su entorno aseguran que está "en perfecto estado de salud".

Sus detractores lo acusan de prepotente, soberbio y autosuficiente, acostumbrado a mirar por encima del hombro a los demás. Pero sus seguidores destacan su sólida formación de abogado y doctor en ciencias políticas, graduado en el Reino Unido.

Sus adversarios también le reprochan sus posiciones cambiantes. Hace seis años hablaba de que había que vender los activos del Estado, privatizar las telecomunicaciones y los seguros, pero ese discurso lo cambió luego de las masivas manifestaciones del año 2000 que obligaron al entonces presidente Miguel Ángel Rodríguez a dar marcha atrás en un proyecto de privatización.

Arias es un defensor a ultranza del TLC con Estados Unidos. Sin embargo, evitó la discusión del tema durante la campaña, quizás porque un importante sector de los costarricenses está en contra de ese acuerdo.

Entre la población joven, Arias obtuvo poco apoyo, y su mayor respaldo se concentra entre los costarricenses más pobres, de menor escolaridad y la población más vieja del país, según los datos preliminares de las elecciones.

En la ruleta gobernabilidad de Costa Rica

Por Odalys Troya Flores, de Prensa Latina

El virtual triunfo electoral de Arias pudiera ser el colofón para el fin de la democracia modelo de Costa Rica. Como era de esperar, los comicios del 5 de febrero se caracterizaron por el más elevado índice de abstencionismo en la historia nacional, 34.5%, y por una reñidísma contienda entre Arias y Ottón Solís.

El Tribunal de Elecciones prácticamente tuvo que obligar a cientos de miembros de mesas inscritos por los partidos políticos a juramentar su participación, incluso amenazó con apelar a la fuerza pública si no se presentaban.

La estabilidad que desde 1948 mantuvo a Costa Rica, relativamente fuera de la decadencia institucional que padecían otros países del continente, no le impidió al magnate cafetalero imponer un conjunto de medidas neoliberales durante su presidencia de 1986 a 1990. Con la privatización, el empresario facilitó una de las más profundas crisis del país, que en 2004 detonó en la cúpula institucional.

Las dos figuras históricas de la fuerza oficialista Unidad Social Cristiana (PUSC), los ex presidentes Rafael Calderón Fournier y Miguel Ángel Rodríguez, fueron encarcelados por delitos de corrupción. El primero, por favorecer un préstamo finlandés a la Caja Costarricense de Seguros. El segundo, por manejar directamente 2,4 millones de dólares provenientes de la transnacional francesa ALCATEL, tras la aprobación de una licitación por 400 mil líneas celulares. A las claras, estos y otros ex gobernantes le dieron la espalda a los costarricenses durante sus respectivas gestiones.

Mientras que Arias se paseaba por Europa con su criticado Premio Nobel, algunos políticos aumentaban sus riquezas y se sumergían en escándalos de corrupción. Los índices de progreso, que identificaron por mucho tiempo a la llamada Suiza de América, disminuían aceleradamente.

Las reformas educativas y la creación de instituciones de seguridad social quedaron sobre el tapete.

Desde principios de la década del 80 del pasado siglo, los neoliberales emprendieron una ofensiva contra el sector público y succionaron sus recursos que enriquecieron mucho más al sector privado. Además, privatizaron una buena parte de los servicios financieros, las industrias, como la del cemento, el aluminio, la de los fertilizantes, así como patrimonios públicos por medio de la figura de las concesiones.

Por otra parte, Arias insiste en desarrollar al país a través del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos, lo que pone en peligro la estabilidad de la democracia y la gobernabilidad nacionales. Tal acuerdo impondría la subasta de las telecomunicaciones, servicios públicos, instituciones y empresas estatales, lo que ha provocado el rechazo de importantes organizaciones sociales que representan a gran parte de los ticos.

Aunque esta nación es la única de Centroamérica que no ha aprobado el TLC, su estudio por la Asamblea Legislativa, donde aún permanece congelado, genera una enorme resistencia de distintos grupos sociales.

De acuerdo con el Arzobispo de San José, Hugo Barrantes, Costa Rica cayó en la trampa del neoliberalismo por lo que la brecha entre un grupo extremadamente rico y el resto de la sociedad se dispara sin medida. "La clase media está al borde de la pobreza y los pobres al punto de la miseria", sentenció Barrantes.

Estudios oficiales indican que de cuatro millones 100 mil costarricenses, el 5,6 por ciento vive en necesidad extrema; 206 mil 680 en la indigencia y unas 53 mil 941 familias, la mayor parte campesina, recibe ínfimos ingresos.

Los ticos perdieron la confianza en "la política y sus políticos", y las urnas se convirtieron en la vía para expresar el descontento. De igual manera, el espejismo de una sociedad metódica y ordenada no ha permitido a las mayorías advertir que los gobernantes de los últimos ocho años alcanzaron el poder mediante fraude.

Para los costarricenses, será un nuevo período en su historia y la Suiza "que nunca fue", retomará un nuevo camino.


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