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Presidentes de México y CA a cumbre energética en Cancún

None | 11 de Diciembre de 2005 a las 00:00

Los presidentes de México y de los países del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) se reunirán el martes en el balneario caribeño de Cancún para analizar proyectos de integración energética que ayuden a América Central a enfrentar los altos costos del crudo y satisfacer su demanda.

Los mandatarios revisarán y probablemente aprobarán un programa preparado por sus cancilleres y ministros de energía que incluye la construcción de una refinería regional, una gasificadora, una planta eléctrica, un gasoducto desde México hasta Panamá, y líneas de transmisión de electricidad.

Cálculos de la secretaría mexicana de energía señalan que el programa en su conjunto requeriría inversiones de por lo menos 5.000 millones de dólares. La principal inversión se haría en la construcción de la refinería, cuyo costo está calculado en unos 3.125 millones de dólares. Para su ubicación se ha mencionado a Costa Rica, Guatemala o Panamá.

La refinería está pensada para procesar entre 250.000 y 300.000 barriles diarios de crudo pesado que proveería la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex).

A la reunión de Cancún, 1.280 kilómetros al este de la capital mexicana, se prevé que asistan los líderes de México, Colombia y del SICA (Panamá, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Honduras, Belice, Guatemala y República Dominicana). Sus cancilleres y ministros de energía tuvieron una reunión previa para afinar detalles del programa el viernes pasado en Medellín, Colombia.

Centroamérica ha padecido por los altos costos del crudo, lo que se ha visto reflejado en una creciente factura petrolera para esas naciones, ninguna de las cuales tiene producción del energético.

Datos de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) señalan que en 2004 la región centroamericana importó 94,7 millones de barriles de hidrocarburos con un valor de 3.948 millones de dólares, lo cual representó un costo 23,3% superior a lo adquirido en el 2003 y un 47,2% más que en el 2002.

El canciller costarricense Roberto Tovar dijo el viernes en Medellín que lo que se busca con los proyectos energéticos son "alternativas para bajar algo la factura petrolera tan enorme que están pagando nuestros países". Añadió que "cada dólar que se paga de esta factura petrolera es un dólar que se rebaja a los gastos sociales".

El canciller mexicano Luis Ernesto Derbez dijo recientemente, que los proyectos serán la culminación del Plan Puebla Panamá (PPP), el programa de integración que el presidente Vicente Fox ha impulsado desde el inicio de su administración en el 2000 y que tiene como miembros a los países centroamericanos. En el PPP, Colombia es miembro observador.

México ha dicho que para obtener los recursos y poner en marcha los proyectos ya se negocia con organismos financieros como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Los primeros comentarios sobre la integración energética centroamericana surgieron en la primera quincena de octubre, durante una visita del presidente panameño Martín Torrijos a México, donde se comprometió con su colega Fox a estudiar la viabilidad de construir una refinería regional.

Para noviembre, en el marco de la IV Cumbre de las Américas en Argentina, el presidente Fox presentó a los presidentes del SICA un boceto del programa energético en su conjunto.

Negociación entra en recta final

México, los países centroamericanos, Colombia y República Dominicana entran este lunes en la recta final de las negociaciones para definir un ambicioso Plan de Integración Energética, que los presidentes implicados tienen previsto rubricar el martes en Cancún.

Tres días después de que los presidentes sudamericanos aprobaran el proyecto de un "anillo energético" en la cumbre del Mercosur, el norte de la región latinoamericana quiere emprender su propio proyecto de autoabastecimiento energético.

El proyecto del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) debe tener como suministrador principal a la petrolera pública mexicana Pemex.

Los equipos técnicos se reunirán este lunes en el balneario de Cancún para ultimar los detalles, tras la conferencia de cancilleres y ministros de Energía que se celebró el viernes en Medellín (Colombia).

Algunos de los aspectos que todavía no han sido anunciados son muy importantes, como la ubicación de la refinería en la que serán procesados un mínimo de 250.000 barriles diarios de crudo pesado mexicano para su distribución en Centroamérica. La construcción de esta planta, a la que aspiran Panamá, Costa Rica y Honduras, tendrá un coste de unos 3.000 millones de dólares.

El objetivo de esta iniciativa en particular es convertir a los países centroamericanos en menos vulnerables al incremento de los precios del petróleo, que este año alcanzaron cifras récord con más de 70 dólares el barril y que ha llegado a incrementar la factura petrolera de los Estados de la zona hasta en un 90%.

Para México sería una fuente alternativa a sus urgentes necesidades de productos refinados, ante la prohibición de la entrada de capital privado a los proyectos petroleros nacionales.

Otra de las grandes obras de infraestructura contempladas en el plan de integración impulsado por el país anfitrión e integrante del Plan Puebla Panamá (PPP) es un gasoducto que permitiría a México reducir las importaciones de gas estadounidense y diversificar sus fuentes de suministro. Ese ducto requerirá una inversión de aproximadamente 1.700 millones de dólares.

México también quiere implementar la integración eléctrica con la interconexión de su sistema eléctrico con el centroamericano, mediante la instalación de una línea de transmisión de 100 km a 400 kilovoltios y la construcción de una planta generadora de energía eléctrica.

La ubicación de esta planta, que costará unos 1.500 millones de dólares, también debe ser decidida por los mandatarios, así como la de una gasificadora.

Se espera que en 2008 se ponga en marcha la integración con la interconexión eléctrica, que beneficiará a un 70% de los más de 300 millones de habitantes de la zona.

Otro detalle que queda por concretar es la aportación de cada país al proyecto. En un principio se partía de la premisa de que México se haría cargo del 40% de las inversiones, los países centroamericanos, en general, aportarían otro 40% y para el 20% restante se acudiría a la iniciativa privada.

Para el financiamiento se espera contar con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).


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