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BM y FMI admiten fracaso en reducción de la pobreza en América Latina

None | 20 de Abril de 2006 a las 00:00

Washington – La reducción de la pobreza en América Latina es lenta a pesar del fuerte crecimiento económico de los últimos años, que se reveló insuficiente para lograr avances, constata un informe del FMI y del Banco Mundial (BM) publicado este jueves.

El presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz, admitió que existe "mucha preocupación" y "mucha desilusión" por la la pobreza en América Latina. Las causas fundamentales por las cuales la región está "quedándose atrás" en la reducción de la pobreza, incluso comparada a Africa, son dos: un crecimiento demasiado lento y una distribución desigual de los recursos y el ingreso, sostuvo.

En América Latina, la región con mayores desigualdades del planeta, "el crecimiento ha aumentado con respecto a los dos últimos años, pero sigue siendo demasiado bajo como para producir un gran avance en la reducción de la pobreza", aseguraron los autores del documento.

En esta región, "donde en 2002 las tasas de pobreza eran más bajas que las de otras regiones en desarrollo, el ritmo de reducción de la pobreza ha sido más lento", sostuvo el documento que examinó los avances desde la cumbre de Monterrey en 2002.

Según el FMI y el BM, la pobreza disminuyó "menos de un punto porcentual entre 2002 y 2005 en la región", comparado con Asia que ha logrado avances "extremadamente rápidos", sobre todo gracias a China, donde la proporción de personas viviendo con menos de un dólar diario se redujo a la mitad desde 1990.

Las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), dadas a conocer el miércoles en su informe semestral, prevén que América Latina crecerá este año un 4,3%, medio punto más de lo que había adelantado en septiembre gracias a las exportaciones de materias primas y la agricultura.

Una de las excepciones señaladas por los autores ha sido Brasil, un país donde tuvieron resultados los programas sociales implementados por el gobierno del presidente Luiz Inacio Lula da Silva.

En cambio, el informe sobre los ODM, cuyo objetivo es reducir a la mitad el número de personas que vivía con menos de un dólar diario en 1990, tachó de "insuficientes" los progresos en la lucha contra la mortalidad infantil en los países de la región con bajos ingresos, aunque también celebró los avances "extraordinarios" logrados por Perú.

En dicho país, "en 1990 la tasa de mortalidad de niños menores de cinco años era de 80 por cada 1.000 nacidos. En 2004, esa tasa era de 29", precisaron los autores.

El FMI y el BM también aseguraron que América Latina y el Caribe, aún con variaciones entre los países, "en general avanza conforme a lo previsto para alcanzar los objetivos de educación primaria universal, igualdad de género en la enseñanza primaria y secundaria y reducción de la mortalidad materna".

Si bien la región no logra avances rápidos en la lucha contra la pobreza, "ocupa el segundo lugar en lo que respeta el ritmo de las reformas" para mejorar el clima de inversión, subrayó el informe.

"Tres cuartas partes de los países de América Latina y el Caribe mostraron reformas en por lo menos uno de los aspectos relacionados con la 'facilidad para realizar actividades comerciales' a fin de realizar actividades comerciales", sostuvieron los autores.

En un documento publicado en febrero, el BM llamó a los países de la región a luchar contra la pobreza con más energía a fin de lograr un mayor crecimiento y competir con China y otros países de Asia, con una mejor orientación del gasto público hacia los que más ayuda necesitan.

Wolfowitz "lamenta" fracaso

"Muchos países en África y América Latina no están reduciendo la pobreza y se están quedando atrás", lamentó el presidente del BM Paul Wolfowitz, al comentar el informe de seguimiento mundial de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), que se propone reducir la pobreza de aquí a 2015.

"Hemos pasado mucho tiempo en este tema. Es un tema que genera mucha preocupación", dijo Wolfowitz en conferencia de prensa en Washington. "Hay muchas historias exitosas pero también hay mucha desilusión", señaló al analizar el reducido éxito del combate a la pobreza en América Latina, donde sólo se la logró disminuir en un punto porcentual entre 2002 y 2005.

Wolfowitz subrayó en cambio que a nivel mundial "hay evidencias alentadoras de progreso" en la lucha contra la pobreza, aunque aclaró que aún resta recorrer un largo camino para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio fijados en el año 2000.

"Esto demuestra que los esfuerzos de desarrollo pueden tener resultados, particularmente cuando los gobiernos implementan buenas políticas y cuando estos gobiernos trabajan junto a la comunidad internacional", declaró el jefe del Banco Mundial.

Pero Wolfowitz subrayó que el progreso es desigual. El funcionario, quien recientemente lanzó una nueva campaña en contra de la corrupción, afirmó que la culpa suele estar en el fracaso de los gobiernos. Actualmente, 123 millones de personas viven en América Latina con menos de dos dólares por día, según cifras del organismo.

"Uno de los problemas es que no hay un crecimiento suficientemente fuerte como para hacer la diferencia, y vemos que en el Sudeste Asiático la pobreza se redujo con crecimiento de seis, siete y hasta 10 por ciento, y en China tenemos un millón de personas escapando de la pobreza en los últimos 20 años de esa manera", dijo Wolfowitz.

"Entonces una de las grandes preguntas es cómo acelerar el crecimiento, pero en América Latina otra pregunta también es cómo distribuir mejor los recursos que hay", agregó.

"En ese sentido es interesante el programa Bolsa Familia, es una iniciativa interesante que trae la posibilidad de que mejores resultados se obtengan en reducir la pobreza incluso con crecimiento limitado", dijo sobre el programa vigente en Brasil.

Wolfowitz visitó en San Pablo una favela (vecindario pobre) que se beneficia de Bolsa Familia, consistente en transferencia de dinero en efectivo a cambio de que los beneficiarios envíen a los niños a la escuela. "Este programa fue implementado primero en México, Brasil lo tomó de allí, creo que con alguna ayuda nuestra, y los indonesios, a miles y miles de kilómetros, también están haciendo algo similar", dijo.

"Estoy alentado de escuchar en semanas recientes que estos programas sugieren que en Brasil menos de medio punto porcentual del Producto Interno Bruto (PIB) tiene un impacto enorme sobre la pobreza y sobre las personas viviendo en la pobreza", añadió.

Wolfowitz aseguró que no hay mejor manera de estimular el crecimiento económico que inversión estatal en educación primaria para niños pobres. "Una conclusión del reporte de desarrollo mundial del año pasado es que si se puede aplicar el crecimiento que se tiene en mejor educación para los pobres, habrá más crecimiento. Probablemente no haya mejor inversión que produzca más retorno que invertir en educación básica para los niños, y creo que esa es un área en la que se puede hacer algo", señaló.

Wolfowitz destacó en tanto que a nivel mundial la mortalidad infantil declinó en nueve de los diez países estudiados, al tiempo que otras 50 naciones alcanzaron el objetivo de garantizar la educación primaria universal.

Wolfowitz fue interrumpido por dos manifestantes al grito de "Corrupción Oficial: ¿quién tiene la culpa? El FMI y el Banco Mundial". Las dos manifestantes pudieron ingresar a la sede del Fondo Monetario Internacional tras acreditarse como representantes de grupos de la sociedad civil para participar en la reunión de primavera del FMI y el BM, que tendrá lugar este fin de semana. Las mujeres fueron sacadas del salón de la conferencia de prensa por guardias de seguridad.

Interrogado por la prensa sobre su opinión acerca de la protesta repentina, Wolfowitz indicó: "La gente tiene derecho a presentar sus puntos de vista, tanto puntos de vista informados como desinformados".


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