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Chávez, Lula y Kirchner consolidan alianza estratégica

None | 19 de Enero de 2006 a las 00:00

Brasilia – El presidente venezolano, Hugo Chávez, presentó este jueves en Brasilia a sus colegas de Brasil y Argentina, Luiz Inacio Lula da Silva y Néstor Kirchner, la propuesta de crear un Banco del Sur, que afirmó podría nutrirse con la mitad de las reservas internacionales de esos tres países.

Los tres presidentes también impulsaron en una cumbre en Brasilia la creación de un súper "Gasoducto del Sur" que pretende conectar los tres países, del Caribe a la Pampa.

En la reunión también se evocó la posibilidad de crear un Consejo sudamericano de Defensa, refirió Chávez. "El camino Caracas-Brasilia-Montevideo-Buenos Aires es un eje estratégico vital", declaró Chávez.

"Traje la propuesta", dijo Chávez. "Lula y Kirchner están de acuerdo", añadió el presidente venezolano al terminar una cumbre de los tres presidentes en Brasilia. "La decisión política está expresada, vamos a crear un Banco del Sur", afirmó. Según él, dos son las opciones contempladas: la primera sería que la Corporación Andina de Fomento (banco de fomento de los países andinos) se transformara en el Banco del Sur y, la segunda, "creamos algo nuevo". Sería un banco de fomento público para Sudamérica "en el cual bien podemos colocar una parte de nuestras reservas internacionales, hacer colocaciones, apoyar proyectos de desarrollo social, económico, es la independencia (financiera) que queremos", dijo Chávez.

Unos "100,000 millones de dólares en reservas internacionales tenemos entre Argentina, Brasil y Venezuela, eso supone que lo podemos crear hoy mismo, mañana. Coloquemos allí 50% de nuestras reservas", propuso Chávez. "Con esas reservas podemos empezar a hacer lo que llaman ingeniería financiera, comprar bonos unos con otros. Si un país entra en crisis, le compramos bonos. Con los intereses que ese dinero gana, podemos hacer hasta donaciones", concluyó el presidente. Chávez consideró ejemplo de ello la compra de bonos que Venezuela hizo en 2005 a Argentina, por 1.600 millones de dólares. Al respecto, aseguró, "Argentina tendrá todo nuestro apoyo y compraremos bonos hasta donde podamos. Tenemos un techo. Hay un cronograma, vamos a comprar más a lo largo del año, para apoyar a Argentina", prometió.

Chávez llegó el jueves a Brasilia para discutir con sus pares de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, y de Argentina, Néstor Kirchner, la construcción de un gigantesco gasoducto del Caribe a la pampa, que se convertiría en la espina dorsal de la integración sudamericana. Al llegar a la base Aérea de Brasilia, Chávez mostró mapas y expresó una firme voluntad política de que ese ducto de 7,000 km, que demandará de cinco a siete años de trabajo y requerirá una inversión de 20,000 millones de dólares, no se quede en el papel.

Chávez vislumbra que el gasoducto pueda servir para rediseñar las zonas económicas de la región, creando a lo largo de su trazado "polos de desarrollo". El gasoducto bajará del Caribe hasta las ciudades venezolanas de Puerto Ordaz y Santa Elena de Uairén (limítrofe con Brasil); de ahí irá a Manaos, en la Amazonia brasileña, donde se dividirá en dos ramas: una hacia el nordeste brasileño (Recife y Pernambuco) y otra hacia Brasilia, desde donde desviará hacia Río de Janeiro y se tenderá hasta Uruguay y Argentina, explicó Chávez.

Los tres mandatarios firmaron el 9 de diciembre en Montevideo, al margen de una reunión del Mercado común del sur (Mercosur), un acuerdo para construir ese tubo gigante. Desde entonces, se creó una comisión especial para analizar el proyecto. En algunos tramos se ensamblará con ductos ya existentes. El tramo que llega a Buenos Aires tendrá 7.000 km. Chávez dijo que iba a proponer incorporar al proyecto a Bolivia, la segunda reserva de gas sudamericana, para construir "polos de desarrollo" que sean "complementarios".

Venezuela tiene las primeras reservas de gas de Sudamérica y las octavas del mundo, oficialmente estimadas en 4,15 billones de metros cúbicos.

Chávez calcula que el gasoducto debe costar unos 20,000 millones de dólares. Pero ni esa abultada cifra ni los cinco a siete años estimados de trabajos asustan a Chávez, quien reveló que hay empresas asiáticas interesadas, y que con los actuales precios del gas, la inversión se recuperaría en un lapso de cinco años. "Eso (los USD 20,000 millones) no es nada (...). Hay empresas asiáticas por ejemplo que ya han manifestado (interés) apenas hemos anunciado la idea", dijo.

Al ser interrogado sobre el nombre de las firmas, respondió: "Hay empresas chinas, no sé el nombre ahora, interesadas en un poliducto entre el Orinoco venezolano y el Pacífico colombiano, que luego han manifestado interés en conocer ese proyecto. Estoy seguro que más bien sobrará (dinero); alguna parte invertiremos nosotros, los Estados, hasta donde podamos; PDVSA va a invertir algo, varios miles de millones de dólares", señaló.

Chávez admitió que el proyecto está aún en fase de estudios técnicos, pero que tenía una alta prioridad. "Lo único que sí es importante para nosotros es que ese gasoducto es vital, y que forma parte de la propuesta nuestra de (construir un) cono energético sudamericano", dijo. "Todo eso (la inversión) se va a recuperar en unos cinco años, se recupera la inversión dependiendo de los precios. Ahora, como va el petróleo para arriba, el gas también va a ir para arriba. Si tienes un dólar inviértelo ahí", aconsejó.

Para Chávez, se trata también de un proyecto político. "El camino Caracas-Brasilia-Montevideo-Buenos Aires- es un eje estratégico vital para el futuro de esta tierra y yo creo vital para el futuro del mundo", declaró. "Se quedó atrás el tiempo de las derechas, se quedó atrás el consenso de Washington (de libre mercado de los años 90), ahora viene el consenso de Sudamérica", proclamó Chávez.

Kirchner tiene una visión similar, pues ante el Congreso brasileño afirmó: "se terminó la idea de una América del Sur cenicienta del mundo, no queremos ser más el patio trasero, queremos ser parte activa de la construcción de los nuevos tiempos que nos esperan", afirmó.

Lula, en un discurso junto a Kirchner, llamó a una integración productiva vía consorcios en áreas de punta como industria naval, bélica, aeronáutica y espacial en el Mercosur (bloque que los dos países forman junto a Paraguay y Uruguay).

Los tres presidentes "hemos ratificado la voluntad política para hacer realidad el Gasoducto del Sur", informó Chávez al terminar la cumbre trilateral. En un comunicado conjunto divulgado al término de la reunión, los mandatarios afirmaron que el proyecto "representa un paso concreto en la consolidación de la integración energética".

El presidente de Petrobras, José Sergio Gabrielli, dijo el miércoles que el gasoducto es un proyecto "estructurante fundamental, importantísimo para el área energética brasileña y latinoamericana", pero que los estudios están aún en una fase "absolutamente preliminar". En cuanto al costo, Gabrielli señaló que "no es posible dar esa respuesta en este momento".

El proyecto deberá ser definido por los técnicos antes del 10 de marzo, cuando los tres jefes de Estado vuelvan a reunirse en Mendoza (Argentina, limítrofe con Chile) para tratar ese mismo asunto un día antes de la investidura de la presidenta chilena, Michelle Bachelet. A mediados de año el proyecto deberá estar definido y presentado públicamente en Caracas, dijo Chávez.

"Estamos llamando a todos los países de Sudamérica que van a ser beneficiados con este proyecto", añadió el presidente venezolano, quien propone un gasoducto que se integre en una red de toda la región sudamericana.

Otro de los temas conversado en la cumbre fue Bolivia y el compromiso de los tres países de ofrecer un paquete de ayuda a los programas del presidente Evo Morales, que asumirá el próximo domingo. Habrá vacunas argentinas, asfalto de carreteras de Venezuela y créditos del banco de fomento brasileño, dijo Chávez.

Las críticas de Uruguay y Paraguay al Mercosur y la propuesta de una parte del gobierno uruguayo de cerrar un acuerdo bilateral de comercio con Estados Unidos también fueron debatidas.

En la declaración conjunta, los presidentes "reconocieron la existencia de asimetrías entre los países de la región y manifestaron su voluntad de buscar los mecanismos y soluciones que permitan fortalecer la integración teniendo como base la complementación de las economías y en la integración de las cadenas productivas".

Precisamente Lula, en un discurso junto a Kirchner tras una bilateral la víspera, llamó a una integración productiva vía consorcios en áreas de punta como la industria naval, bélica, aeronáutica y espacial en el Mercosur. Y el presidente venezolano acogió esa idea este jueves, considerando que fortalece la industria bélica.

El canciller brasileño, Celso Amorim, dijo que había "receptividad" a esa idea, pero que poco se había hablado de ella en la reunión, que estuvo concentrada principalmente en el asunto del gasoducto.


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