Escúchenos en línea

Foro Social de Bamako: África al centro de la escena

None | 23 de Enero de 2006 a las 00:00

Por Zarina Geloo, Agencia IPS

Bamako – El capítulo del Foro Social Mundial (FSM) que se desarrolló en la capital de Malí logró concentrarse en problemas de África que suelen quedar enterrados y postergados en otros ámbitos, dijo el coordinador de la conferencia, Mamadou Goita.

Goita dijo a TerraViva/IPS que los asuntos y enfoques específicamente africanos tuvieron mayor espacio en este foro de Bamako porque más africanos pudieron llegar hasta esta ciudad, participar en las discusiones y plantear sus propias preocupaciones y propuestas.

"La africanización de las problemáticas tratadas no fue algo deliberado. Simplemente, es la primera vez que tuvimos una mayoría de africanos en un FSM. Por lo general, las organizaciones africanas que asistieron a los foros anteriores no pasaron del centenar. Para la mayoría de los africanos es muy costoso viajar a Porto Alegre o a Mumbai." Goita puso el ejemplo de las sesiones de mujeres, que esta vez se concentraron en problemas como la mutilación genital femenina, el matrimonio juvenil y el analfabetismo entre las niñas.

Otras cuestiones que tuvieron destaque especial en este foro fueron el estatus de Sahara Occidental y los conflictos en Sudán y República Democrática de Congo.

Aunque no todos los asuntos abordados fueron exclusivamente africanos, el foro se enriqueció con los interesantes aportes de una plétora de especialistas de organizaciones no gubernamentales y activistas de la sociedad civil. "Participaron más de 300 personas de las áreas rurales sólo de Malí, además de otras 8.000 procedentes de países vecinos. Todos intervinieron en los debates e hicieron que las discusiones fueran más complejas y ricas. Esto nunca había ocurrido antes."

También fue la primera vez que se creó un ámbito especial para discutir cuestiones relativas a la infancia, como la necesidad de desarrollar instrumentos alternativos para educar a los niños en el medio rural.

Un foro paralelo de jóvenes, celebrado en el estadio Modibo Keita de la capital de Malí, ofreció una rara oportunidad para intercambiar puntos de vista con ancianos y otros adultos acerca de problemas que afectan sus vidas, incluidos el desempleo, la emigración y la educación. "Esto fue algo único, porque habitualmente los foros juveniles suceden de manera autónoma y las discusiones y los debates quedan confinadas al diálogo entre jóvenes", consideró Goita.

Un elemento igualmente innovador fue que, para promover su agenda, el Foro Social de Malí organizó una maratón solidaria de 15 kilómetros que se dedicó a analizar al mercantilización del deporte, sobre todo de hombres y mujeres africanos "comercializados" internacionalmente. "Otro deporte es posible, no un deporte en que la gente es comprada y vendida como mercancías. Los deportistas deberían ser tratados con dignidad al tiempo que se mantiene el disfrute del juego. El deporte no debe convertirse en otra transacción empresarial", según Goita.

El activista estimó, sin poder establecer cifras exactas, que, de acuerdo con los informes policiales y registros, participaron en el capítulo africano del FSM unas 11.000 personas. Se celebraron entre 300 y 700 actividades diarias, más que las previstas. Todo eso insumió un gran esfuerzo de organización, posible por el aporte financiero del gobierno de Malí, uno de los más pobres del mundo, y el aporte de instalaciones oficiales como centros de conferencias, museos y bibliotecas.

De todos modos, faltaron habitaciones e instalaciones sanitarias para albergar a todos los participantes. La activista Chele Degruccio, de la filial keniata de la Federación Luterana Mundial, consideró difícil participar en las sesiones por los atrasos y la abundancia de actividades. Miodrag Shrestha, de Serbia y Montenegro, logró participar en buena parte de las actividades que tenía programadas, pero tuvo dificultades idiomáticas, dada la falta de un sistema más eficiente de intérpretes. Las traducciones fueron en francés, inglés, portugués y bambara, el lenguaje local.

La activista de derechos humanos Margaret da Costa se alojó en una habitación sin agua potable, no pudo seguir muchas sesiones porque la mayoría no fueron traducidas al portugués y se perdió recorriendo las calles de Bamako. De todos modos, consideró "fantástico" que un país pobre como Malí hubiera hospedado con éxito un acontecimiento de alcance planetario como el FSM. "La gente habla y forja alianzas. Eso fue lo importante, y no los pequeños problemas propios de una conferencia celebrada en un país con serias dificultades", concluyó.

Reclamo de justicia en Bamako

Por Joyce Mulama, agencia IPS

"Este foro es clave para denunciar las desigualdades entre los países industrializados y los países en desarrollo", dijo Diarra Fanta, en representación de los agricultores de África, ante un multitudinario público que lo escuchaba con atención el jueves en el estadio Modibo Keita de Bamako durante la inauguración oficial.

Los delegados –muchos de los cuales debieron recorrer grandes distancias para llegar hasta Bamako– levantaban y sacudían pancartas y banderas exigiendo justicia en todo y para todos. Tanto en cuanto a la economía informal como al comercio internacional, los presentes insistieron en que los países hicieran las cosas de otra manera. "El sector informal es muy importante en África, ya que abarca al 90 por ciento de los trabajadores", dijo Uzziel Twagilimana, coordinador de Alerta Social, una coalición de de organizaciones que promueven los derechos de los trabajadores informales.

A pesar de esto, los trabajadores indocumentados carecen de protecciones sociales tales como seguro médico y licencia por enfermedad, y además les pagan salarios miserables. "Estas son sólo algunas de las injusticias, y esperamos que en este foro podamos delinear un plan para avanzar en estos aspectos", dijo Twagilimana.

Respecto del comercio, los activistas condenaron la disparidad que existe entre los países del Norte y el Sur. En el mundo pobre, los agricultores sufren el efecto de los subsidios a la producción y la exportación que obtienen sus agraciadas contrapartes, que les impiden competir al punto que los arruinan.

"Exigimos que se eliminen los subsidios agrícolas y que en su lugar se otorgue una bonificación a los agricultores de los países en desarrollo y mejores precios para sus productos" dijo Fredrick Masinde, de la organización Cooperación para un Comercio Justo en África. "Esto permitirá nivelar un poco el terreno a fin de asegurar una competencia más igualitaria entre los países en desarrollo y los industrializados", agregó Masinde.

Los subsidios al algodón que reciben los agricultores en Estados Unidos constituyen el objeto de disputa comercial para los productores de Malí y otras naciones de África occidental. "Nosotros invertimos mucho en el algodón y luego cuando lo vendemos no sacamos mucho porque los precios bajan a causa de las prácticas de dumping (competencia desleal de precios) de los países ricos", dijo Fanta. Y agregó: "Si tú no tienes un precio justo, tu gente se vuelve más y más pobre a medida que pasa el tiempo."

Otros asuntos a discutirse en el foro incluyen la cancelación de la deuda externa de los países en desarrollo. Esto es el caballito de batalla de organizaciones tales como Reclamo de Acción Global Contra la Pobreza, una alianza a escala mundial de organizaciones para el desarrollo.

Los activistas que se oponen al pago de la deuda sostienen que los países pobres dedican porciones excesivamente grandes de su presupuesto anual para pagar los servicios de sus créditos a expensas de sus necesidades domésticas básicas. Se teme que el pago de la deuda imposibilitará a muchas naciones alcanzar los Objetivos de Desarrollo de Naciones Unidas para el Milenio acordados por los líderes del mundo para mejorar la calidad de la vida en el planeta para el 2015.

EL FSM es una reunión anual de representantes de la sociedad civil de todo el mundo cuya primer edición se celebró en 2001 en Porto Alegre, Brasil, como alternativa –y respuesta– al Foro Económico Mundial de Davos, que desde 1971 reúne a numerosos empresarios y gobernantes en ese exclusivo centro turístico de Suiza.

Mientras que el Foro de Davos convoca a financistas, empresarios, jefes de Estado y de gobierno favorables al actual estado del proceso de globalización, al FSM –también llamado "el carnaval de los pobres"– asisten organizaciones no gubernamentales y otros grupos de la sociedad civil que, por diversas razones, se le oponen.

Luego del primer Foro de 2001, Porto Alegre fue escenario de otros dos (en 2002 y 2003) antes de que en 2004 se trasladara a Mumbai (ex Bombay), en la costa oeste de India. La novedad del FSM "policéntrico" de 2005 es que se celebrará en tres ciudades de tres continentes distintos: en Bamako, capital de Malí, en Caracas, capital de Venezuela, y Karachi, un centro financiero en el sur de Pakistán.


Descarga la aplicación

en google play en google play