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Las víctimas del Nemagón cumplen seis días en Managua

MiPunto.com. Desde Managua. | 5 de Junio de 2007 a las 00:00
Centenares de campesinos que sufren enfermedades causadas por el uso del pesticida nemagón en las antiguas bananeras estadounidenses, esperan desde hace una semana en Managua bajo el sol y las lluvias de invierno que el gobierno sandinista les proporcione atención médica y les ayude a resolver sus demandas de indemnización. Los campesinos son originarios de comunidades y ciudades del occidente del país que decidieron abandonar sus ranchos para venir a Managua a exigir al presidente Daniel Ortega que cumpla con los beneficios sociales que el grupo había adquirido, después de muchas luchas, con el anterior gobierno de Enrique Bolaños (2002-07). "Venimos a demandar que se cumpla con los acuerdos firmados con el anterior gobierno de atención médica y medicinas gratuitas", afirmó a la AFP, uno de los campesinos que participa en la protesta, José Salmeron, de 48 años. Salmerón, quien trabajó en las plantaciones bananeras desde los 16 años, dice que el agroquímico que las trasnacionales rociaban por la noche en las plantaciones de banano que operaron al occidente de Nicaragua en los años 70 y principios de los 80, le provocó problemas en los riñones, la vista y tumores en el cuerpo. Otros presentan hematomas o sufren un proceso de despigmentación de la piel que les causa ardor y dolor, sobre todo en las extremidades y en el rostro. Después de casi diez años de infructuosas luchas, envejecidos por la mala alimentación, la pobreza en la que han vivido toda su vida, y las enfermedades que contrajeron a causa del pesticida, los campesinos aguardan ser atendidos por el gobierno sandinista en un campamento provisional que instalaron en las inmediaciones del Congreso, al norte de la ciudad. En este rincón de la ciudad, los ex labriegos levantaron frágiles carpas de plásticos para protegerse del intenso sol y las fuertes lluvias que caen con frecuencia de noche y de día, con la esperanza de que un día el gobierno o las autoridades políticas que pasan con sus vehículos por el lugar, se percaten de su presencia y se sensibilicen con sus demandas. "El veneno que tiraron nos afectó a todos, yo padezco dolor en los huesos, estoy perdiendo la vista y tengo un tumor en la columna vertebral desde hace un año, que ha comenzado a molestarme", se quejó Isabel Suazo, una campesina de 42 años del occidental departamento de Chinandega, que trabajo en las plantaciones desde muy joven. La mujer dijo que su organización, que reúne a unos 7,000 de los 28 mil campesinos afectados por el nemagón y que promovieron juicios de indemnización contra las transnacionales bananeras, ha sido discriminada por el presidente Ortega por razones políticas. "El presidente llegó a decir que nosotros éramos unos bandoleros y delincuentes", denunció la campesina a punto de llorar, tras asegurar que ellos no pertenecen a ningún partido y que sólo quieren que los "traten comos seres humanos". Los campesinos piden además al gobierno que los ayude a agilizar las demandas de indemnización que promovieron contra las compañías bananeras: Standard Fruit Company, Dole Fruit Company, Down Chemical, Shell Oil Company y Occidental Chemical. Se estima que alrededor de 1.500 campesinos de esta organización de demandantes han muerto en el camino y otros posiblemente no sobrevivirán a los juicios. Sin embargo, tienen la esperanza de que el fruto de su lucha llegará algún día a beneficiar a sus hijos, a los que han integrado a las marchas de protesta, como Franklin Carrera, un joven de 24 años que llegó a representar a su madre que no pudo venir porque está muy enferma.

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