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Los huracanes en EEUU:
Un pretexto para ensayar la ley marcial

None | 5 de Diciembre de 2005 a las 00:00

Immanuel Wallerstein(1) y muchos otros se equivocan en su análisis del por qué el gobierno federal de EEUU tardó tanto en reaccionar a la emergencia civil producida por los recientes huracanes en el sur del país. No fue por indiferencia, ni por incompetencia, desorganización, pereza, o racismo, sino porque le tomó algún tiempo poner en marcha un plan de utilizar los desastres naturales como pretexto para ejercicios militares de control de masas y represión contra el mismo pueblo estadounidense, quizás en expectativa de una posible derrota del partido de la guerra en las próximas elecciones presidenciales, o de una rebelión más pronta de la populación contra la política de empobrecimiento de grandes sectores de ella. Como muchos ciudadanos, el señor Wallerstein no quiere reconocer que los globalizadores - eufemismo para "imperialistas" - son apátridos, y que utilizarán las mismas tácticas contra el pueblo estadounidense que han usado y están usando contra América Latina, Africa, ex-Yugoslavia, y donde sea que haya oposición al colonialismo económico. Pero la hora de la desilusión del pueblo de EEUU se avecina.

A la pregunta de un periodista si le tardó varios días a la Guardia Nacional intervenir en Nueva Orleans a causa de las dificultades logísticas en juntar una gran fuerza, el Teniente General H. Steven Blum, Jefe del Buro de la Guardia Nacional en Nueva Orleans, contestó: "Eso no es solamente justo sino preciso... Tomamos el tiempo de construir una fuerza preponderante."(2) Cerca de 65.000 efectivos militares fueron desplegados en la área siniestrada, convirtiendo Nueva Orleans en zona de guerra. La ciudad ha estado, de facto, bajo ley marcial.

Igual que en sus otros teatros de guerra, el ejército rechazó cualquier intervención o ayuda civil, protegiendo así su hegemonía. En el programa televisiva "Meet the Press" (Encontrar a la Prensa) de la cadena NBC, Aaron Broussard, Presidente de la Parroquia de Jefferson, Louisiana, declaró llorando que agentes de FEMA (Administración Federal de Gerencia de Emergencias, encargado por Bush de ocuparse de la situación en Louisiana después del huracán Katrina) "cortaron todas nuestras líneas de comunicación" y que el jefe de policía del lugar tuvo que reconectarlas y apostar guardias para que las tropas federales no volvieran a hacer lo mismo. Broussard dijo que FEMA saboteó todo intento de asistencia, bloqueando por ejemplo la oferta de los Guardacostas de suministrar combustible para generadores y deteniendo camiones de agua enviados por empresas privadas.

Denise Bottcher, la Secretaria de Prensa de la Gobernadora de Louisiana, Kathleen Blanco, ha acusado FEMA de impedir la ayuda ofrecida por el alcalde de Chicago y el gobernador de Nuevo México. La oficina de la Senadora federal Mary Landrieu dijo que FEMA obstruyó el Servicio Federal de Bosques, que quería usar aviones cisternas para combatir los incendios provocados por Katrina, y demoró la llegada de trenes enviados para evacuar gente de Nueva Orleans. Hay informes diciendo que la Cruz Roja fue impedida de ir a la ciudad, y que el gobierno federal rehusó el desembarque de alimentos, agua, y medicina que llegaron a Nueva Orleans en más de cien barcos privados que trataron de socorrer a la populación.

Al ejército le hacía falta asegurarse la continuación del "estado de emergencia" - y que ninguna agencia civil la mitigara - hasta su llegada en fuerza para controlarlo. El General Gary Jones, comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta de la Guardia Nacional de Louisiana, dijo "Esta será una operativa de combate para tomar control de esta ciudad." Y sencillamente, las operaciones militares no permiten la intervención ajena.

Cabe señalar que FEMA fue creada en los años ochenta por, entre otros operativos clandestinos, el equipo de Oliver North, el infame oficial de inteligencia del ejército estadounidense que organizó la venta ilegal de armas a Irán para poder suministrar armas a La Contra, los paramilitares que trataron de derrocar a los sandinistas en Nicaragua y que fueron involucrados en el tráfico de drogas entre Centroamérica y USA, lo que culminó en el escándalo de Irán-Contra en el Congreso de USA. FEMA no fue creada para emergencias naturales sino para la supervivencia del gobierno federal en caso de ataque, creando por ello ciudades subterráneas, y para la represión autóctona, creando por ella campos de concentración desparramados por todo el país(3).

Cabe también señalar que la empresa privada paramilitar Blackwater U.S.A. - que mantiene la instalación privada de entrenamiento militar más grande de EEUU y es la principal fuerza mercenaria en Irak - se empleaba en patrullar las calles de Nueva Orleans, y que los contratos para la "reconstrucción" de la ciudad (la propiedad inmobiliaria será vendida a empresas, no devuelta a sus dueños particulares) han sido otorgados a Halliburton y Bechtel, las dos corporaciones relacionadas con el gobierno de USA que están encargadas de la reconstrucción de Iraq y otros países que el ejército de USA ha destrozado.

Caida en desgracia la FEMA por su manejo ineficaz e inhumano durante el desastre del huracán Katrina, Bush pasó el mando, frente al nuevo huracán Rita, directamente al ejército en su carácter del Comando Norte. El Comando Norte fue creado - como lo fue también el Comando Sur, que se ocupará del control militar de América del Sur - en principios de los años noventa para ocuparse del control militar de América del Norte incluyendo EEUU. El 24 de septiembre, Bush se reunió con el Comando Norte en su cuartel general en la base aérea Peterson de Colorado Springs, Colorado. Intervinieron el Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, el Secretario del Departamento de Seguridad de la Patria, Michael Chertoff, y el Director de FEMA, Vice-Almirante Thad Allen. Allí, el gobierno de Bush y el ejército planearon la operación militar de respuesta a Rita, que incluye un National Response Plan (Plan de Respuesta Nacional ), o NRP, que se extiende en el tiempo mucho más allá del período de la emergencia que puede ser provocada por Rita y abarca todo el país.(4) Después que el huracán Rita pasó por Texas, 1.000 soldados marinos desembocaron en la costa del estado. Además, "el Comando Norte tenía en espera seis barcos navales y veintiseis helicópteros..."(5), toda una fuerza de ocupación.

La prensa estadounidense ha divulgado recientemente que el Pentágono ha desarrollado su primer plan de guerra para operaciones internas dentro de EEUU, en el cual un "ataque terrorista" disparará la imposición de ley marcial en ciudades, regiones, o el país entero. Pero la denegación de alimentos, agua, y medios para salvar a los miles de damnificados de Louisiana, Mississippi, y Texas, sólo para preparar un ejercicio militar, es un crimen contra el pueblo americano.

(1) "La política de la indiferencia", Brecha, 23 de septiembre 2005.

(2) Citado en "New Orleans Becomes a War Zone. A Dress Rehearsal for Martial Law? (Nueva Orleans se convierte en zona de guerra. ¿Ensayo general de ley marcial?), de Bill Van Auken. 8 de septiembre 2005. http://www.wsws.org/articles/2005/sep2005/nola-s08.shtml

(3) Revelado en las audiencias Iran-Contra de 1987 en el Congreso de EEUU, y posteriormente difundido por el diario Miami Herald el 5 de julio del mismo año.

(4) "El Plan de Respuesta Nacional es efectivo cuando promulgado, con un proceso de implementación durante el primer año..." http://www.dhs.gov/interweb/assetlibrary/NRPbaseplan.pdf

(5) London Times, 24 September 2005

Lloremos también por los niños norteamericanos

Por Arnaldo Musa, Diario Granma, Cuba [email protected]

Áreas urbanas de Nueva York, granjas de trabajadores emigrantes en la Florida, regiones destruidas por el huracán Katrina en Nueva Orleáns y el delta del río Mississippi dan testimonios de la pobreza que enfrentan muchos norteamericanos, la mayoría negros, y que golpea inmisericorde a la niñez.

De ello acaba de dar fe la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, cuyos expertos mostraron su asombro en que esa enorme incidencia de la pobreza ocurra en el país más rico del mundo, con el más alto per cápita de niveles de ingresos.

Uno de los especialistas, Arjun Sengupta, opinó que si el Gobierno de George W. Bush diseñara e implementara políticas de acuerdo con los estándares de los derechos humanos, muchos de los problemas de la pobreza podrían solucionarse.

Aunque las cifras oficiales admiten que hasta el 2004 el 12,7% de la población norteamericana, es decir 37 millones de personas, estaban en la pobreza, analistas afirmaron que en este año son ya 41 millones, de ellos 11 millones de niños.

A estos números se unen 15,7% de personas —45,8 millones— sin cobertura de salud.

Cien mil de los pequeños —20 000 solo en Nueva York— están prostituidos, miles consumen cocaína y 7 081 murieron por violencia física en el más reciente quinquenio, según cifras oficiales.

Y es que el Estados Unidos que se presentaba con una buena seguridad social, está cada vez más distante.

A pesar de todo, existe un porcentaje pequeño al que no le va tan mal, porque puede permitirse el lujo de pagar miles de dólares por noche para hospedarse en hoteles de lujo en Manhattan.

El Gobierno se gasta sumas millonarias para invadir, asesinar y mutilar seres humanos para apuntalar las crecientes ganancias de la clase dominante, mientras recorta los gastos sociales de los presupuestos y se muestra incapaz de cuidar del maltrato a los seres más desprotegidos.

Violencia, droga y prostitución golpean a la niñez norteamericana, y son muy frecuentes los casos que derivan en asesinatos indiscriminados en cualquier lugar, ciudad y estado de la Unión.

Un informe de Children's Defense Fund (Fondo de Defensa de la Niñez) dijo que uno de cada seis niños norteamericanos es pobre, y muchos más son marginados o dañados de alguna manera por las condiciones que prevalecen en la sociedad estadounidense, especialmente la violencia.

Se subrayó que uno de cada ocho menores —9,3 millones— carece de seguro médico; tres de cada cinco niños son cuidados por personas que no son sus padres, solo el 31% asiste hasta el cuarto grado a la escuela, tres millones de menores han sido víctimas de abusos y negligencias, y al menos uno de cada 10 adolescentes ha dejado el centro de educación.

En otro reporte, publicado en el sitio Rebelión, en Internet, se especifica que ocho niños y adolescentes mueren cada día a causa de disparos, así como que muchos de esos inocentes carecen de una oportunidad para sobrevivir, aprender y contribuir de alguna manera a su país.

Se puede leer en el sitio Nuevo Orden Imperial que más de 200 000 niños desaparecen anualmente sin dejar rastro, y esto está estrechamente asociado con la pornografía infantil, un asunto sórdido que en los últimos tiempos ha sido tratado profusamente en los medios informativos.

Al señalar que el Buró Federal de Investigaciones (FBI) no guarda archivos al respecto, el diario Los Angeles Times informó que hay una "falta de conocimiento sobre el predominio de un crimen que históricamente no ha sido incluido en el informe Crime Report del Gobierno Federal. Las agencias locales solo han guardado esporádicamente los datos", e indicó que muchos creen que las cifras no se compilan, porque la agencia de investigación NO quiere saber o NO quiere que el pueblo norteamericano sepa cuántos niños desaparecen todos los años.

Aunque no abundan cifras recientes, entre 1963 y 1988 los casos informados de abuso infantil subieron de 150 000 a dos millones por año.

El abuso de niños puede ser de hecho el delito más prevaleciente en la sociedad norteamericana, y posiblemente el más significante también, dado que proporciona la tierra de cultivo para muchos de los más visibles crímenes que plagan la cultura occidental.

El ya mencionado Los Angeles Times afirmó que "más del 90% de la población penal adolescente existente fue víctima de abuso infantil", y esa población está creciendo rápidamente.

Y como respuesta a esta marea, cada vez más alta, al presidente Bush solo se le ocurre recortar programas que apuntan a prevenir el abuso infantil y cooperar con el cuidado de menores.

Es decir, hay en EEUU una población infantil abandonada, principalmente de las capas inferiores, de las de más bajos ingresos, que recibe el mismo trato aplicado por el imperialismo en un Tercer Mundo que padece el orden económico y político injusto que conviene a los países ricos.

Desfalco económico y cerebral a los pobres

Por Hedelberto López Blanch, Rebelión

Si en años pasados, el llamado robo de cerebro a las naciones en desarrollo se realizaba en forma sutil y sin propaganda, en estos tiempos resulta todo lo contrario y para su consecución se utilizan a los grandes medios de comunicación y las poderosas redes de internet.

Uno de los casos más relevantes es el de la página Web de la multimillonaria corporación Yahoo. Desde hace meses, en cuanto un internauta abre su correo electrónico, inmediatamente al lado derecho de la pantalla aparece un llamativo y bien diseñado anuncio que indica: Obtenga su Green Card, Estados Unidos otorga 50 000 plazas; usted puede obtenerla.

Entonces, el interesado debe llenar un formulario que se enviará por la misma vía, en forma gratuita y los encargados de procesar los datos escogerán las diversas categorías de profesionales que les hacen falta.

Nunca, como es lógico, entrarán en esta especie de "sorteo" selectivo, obreros, campesinos, empleadas domésticas y otros miles de millones de personas que en primera no tienen acceso tan siquiera a una computadora y que por otra parte no cuentan con el nivel escolar requerido.

Esa es una de las numerosas formas mediante las cuales las naciones desarrolladas roban médicos, ingenieros, físicos, matemáticos y todo tipo de intelectuales que, con enorme trabajo y costo para sus débiles economías han logrado formar los países del llamado Tercer Mundo.

Una reciente publicación del Banco Mundial (BM), editada por el economista Maurice Schiff bajo el nombre de Migración Internacional, Remesas y Fuga de Cerebros, afirma que algunas de las naciones económicamente más vulnerables del mundo son víctimas de esa dañina práctica.

En el estudio se destaca que 8 de cada 10 haitianos y jamaicanos con títulos universitarios viven en el extranjero, así como más del 50 % de los graduados en altos centros de estudios de Centroamérica y el Caribe.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) en otro documento muy similar al del BM indica que además de las dos naciones citadas, otras dos aparecen por encima en ese peyorativo renglón: Guyana con 86 % y Surinam con 90 % de profesionales emigrantes.

Los representantes de India y Tanzania denunciaron en el Foro Económico efectuado en la ciudad Suiza de Davos que cada vez son más profundos los abismos creados entre el Norte industrializado y el Sur empobrecido y en esa dirección el Primer Mundo propone lucrativas remuneraciones a los científicos e investigadores que logran prepararse a fuerza de mucho tesón en las naciones subdesarrolladas.

El ministro indio de Finanzas, Yashwant Sinhya señaló que con enormes sacrificios y muchas veces reduciendo presupuestos de otras esferas, las autoridades de algunos países del Sur invierten fuertes sumas para pulir determinados talentos, los cuales son aprovechados más tarde por otros Estados.

En Africa subsahariana, los trabajadores calificados conforman solo el 4 % de toda la fuerza laboral pero a la par estos conforman el 45 % de las personas que se marchan del país en busca de nuevos horizontes.

Africa con 600 millones de habitantes y solo 600 000 galenos y enfermeras, necesita otro millón de profesionales de la salud para poder alcanzar los objetivos de Desarrollo de la Cumbre del Milenio, metas que ya muchos indican será imposible.

El informe del BM puntualiza que la mayoría de estos profesionales universitarios emigra a Estados Unidos, al igual que a la Unión Europea, Australia y Canadá. De hecho, Canadá y Australia tienen la mayor proporción de inmigrantes educados.

El doctor Fitzhugh Mullan, de la Universidad George Washington señala en un artículo publicado en la revista New England Journal of Medicine que el porcentaje de galenos inmigrantes empleados es de 35 % en Nueva Zelanda, 32 % en el Reino Unido, 26 % en Canadá, 24 % en Estados Unidos, 22 % en Australia y 15 % en Noruega.

Esto significa que solo por concepto de formación de médicos, las naciones menos favorecidas subsidian a las ricas en 500 millones de dólares cada año, según calculan los analistas. La mayoría de los profesionales provienen de países sumamente pobres con graves problemas fito-sanitarios y entre ellos aparecen 12 de América Central, el Caribe y Africa Subsahariana.

La deshonesta práctica permite que los estados industrializados acaparen las patentes de descubrimientos e inventivas en el orbe. Datos de la Organización Mundial de Propiedad Intelectual indican que en el 2000 se concedieron 824 000 patentes en todo el planeta y el 77 % correspondió a las naciones industrializadas.

Pero lo más relevante es que la mayor parte de esos premios fueron entregados a personas o entidades no residentes y por tanto los descubrimientos, conocimientos científicos y autorización de comercialización quedan en manos del país receptor del emigrante.

El robo, rapiña o saqueo de cerebros afecta únicamente a los menos desfavorecidos de este mundo que al final solo deben conformarse con la migajas de las remesas que les representan el éxodo de emigrantes, las cuales no alcanzan para volver a formar ni una décima parte de los profesionales perdidos y menos aun para sufragar el perjuicio social y económico que el éxodo significa para sus coterráneos.


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